China ha encontrado una fórmula para sortear los aranceles de la UE: vender coches usados

Varios coches embarcando en un puerto.
Varios coches embarcando en un puerto.Gemini
Noticia
Añádenos en Google

Elígenos como tu fuente preferida en Google.

El gigante asiático estaría aprovechando una brecha en la normativa aduanera para importar coches sin tener que pagar los nuevos aranceles compensatorios.

La imposición de nuevos aranceles por parte de la Unión Europea a los vehículos eléctricos nuevos fabricados en China pretendía blindar al mercado comunitario frente a una competencia muy agresiva en precios. Sin embargo, la dinámica del comercio internacional suele encontrar soluciones curiosas cuando la diferencia de costes resulta tan marcada. La última estrategia detectada en el sector no pasa por reubicar plantas de ensamblaje, sino por la exportación de modelos de segunda mano, que está fuera de la nueva normativa.

El mecanismo es tan sencillo como efectivo desde el punto de vista regulatorio. Los aranceles adicionales aprobados por Bruselas, que en determinados casos elevan la carga fiscal hasta un 45,3% si se suma el gravamen ordinario del 10%, están diseñados solo para unidades a estrenar. Al quedar exentos de estas tasas extraordinarias,  los vehículos usados abren un canal de importación paralelo que permite a compradores europeos acceder a tecnología china reciente sin sufrir el recargo.

Claro reflejo en las cifras de ventas

El cambio en la tendencia de consumo no ha tardado en plasmarse en las estadísticas de los intermediarios especializados. Datos procedentes de la plataforma China EV Marketplace (CEVM) señalan que, entre enero y septiembre de 2026, las transferencias de vehículos eléctricos de ocasión procedentes de China con destino a la Unión Europea registraron un incremento del 280 %, rozando las 7.900 unidades vendidas.

Por otra parte, las operaciones de este mismo operador enfocadas en modelos nuevos sufrieron una contracción del 44 % durante el mismo periodo, una caída vinculada a la entrada en vigor de la barrera arancelaria. Este comportamiento pone de manifiesto que el interés de los usuarios comunitarios por la tecnología asiática se mantiene firme, desplazándose hacia el canal de ocasión para eludir las trabas fiscales. Ante esta nueva realidad, los propios distribuidores están reorientando sus infraestructuras comerciales en suelo europeo, estableciendo centros de entrega locales para agilizar los plazos de recepción de estos automóviles.

Coches chinos de segunda mano en un concesionario.
Coches chinos de segunda mano en un concesionario.Gemini

Muy pocos kilómetros y depreciación en origen

El atractivo económico de esta vía de importación no reside solo en evitar los recargos aduaneros adicionales. El mercado del automóvil en China atraviesa una intensa guerra de precios entre fabricantes locales que acelera la depreciación de los vehículos con solo unos meses de vida. La constante llegada de actualizaciones de equipamiento y la rivalidad comercial obligan a ajustar las tarifas en origen, impactando en las valoraciones del parque usado.

En la práctica, esta coyuntura permite localizar en el mercado chino automóviles eléctricos de marcas consolidadas o emergentes como Xiaomi, BYD, Denza o Avatr que apenas acumulan 6.000 kilómetros y cuyo coste de adquisición representa un descuento de hasta el 40 % respecto a su precio como nuevos. Para el usuario europeo, la idea de adquirir un vehículo moderno, con un rodaje mínimo y un precio muy inferior al de un modelo equivalente matriculado en Europa, es una alternativa bastante tentadora.

Matices técnicos y legales de la importación

A pesar del atractivo de las cifras, la compra de un coche eléctrico de ocasión procedente de China no está exenta de complejidad logística y burocrática. La exención de los aranceles extraordinarios no implica que el proceso sea gratuito: el automóvil continúa sujeto al arancel ordinario del 10 %, a la liquidación del IVA correspondiente y a los costes ligados al transporte marítimo internacional.

Modelos deportivos chinos.
Modelos deportivos chinos.Denza

Más allá de la vertiente económica, surgen condicionantes técnicos que conviene analizar con detalle. Los vehículos fabricados para el mercado chino emplean el estándar de carga GB/T, lo que exige el uso de adaptadores para operar en la red pública europea bajo el estándar CCS Combo. Además, otros aspectos como la actualización remota del software de a bordo, la disponibilidad de piezas de recambio en la red oficial local o la cobertura real de la garantía del fabricante representan obstáculos que se deben valorar con mucho cuidado antes de iniciar el trámite de matriculación e inspección técnica en países como España.

Por su parte, el crecimiento de este canal no ha pasado desapercibido para los reguladores de la UE. Con el fin de evitar maniobras fraudulentas como la matriculación táctica de vehículos a estrenar para su posterior exportación inmediata bajo el rótulo de "usados", las aduanas comunitarias han intensificado las inspecciones sobre la documentación de origen y el historial real del vehículo.

Por el momento, el volumen global de estas importaciones de ocasión no supone un riesgo inminente para la cuota de mercado de los fabricantes tradicionales europeos. Sin embargo, el fenómeno evidencia una realidad de fondo: las barreras arancelarias difícilmente neutralizan la demanda cuando la brecha entre los costes de fabricación y la competitividad tecnológica siguen siendo tan acusadas.