Así es el Range Rover GT, el nuevo eléctrico de la firma británica al que ya me he podido subir

Range Rover ha desvelado el nuevo miembro de su familia. Se llama Range Rover GT y es un gran turismo de lujo al que ya me he podido subir.
Range Rover prepara la llegada de un nuevo modelo a su gama que no tendrá nada que ver con sus coches convencionales. Se trata del Range Rover GT, un nuevo gran turismo de lujo que ya se muestra con camuflaje y al que ya me he podido subir.
Hay importantes novedades en el horizonte de Range Rover. Además de la llegada de las versiones eléctricas de su SUV y del la versión deportiva Sport, las cuales se dejaron ver en el Festival de la Velocidad de Goodwood, la marca británica está preparando la llegada de un coche totalmente nuevo que pretende hacerse con un nuevo terreno en el mercado. Se trata de un gran turismo, pero con un cierto aire SUV que se alinea con los rasgos propios de la compañía.
El nombre deja claro su enfoque (Range Rover GT) y las imágenes del exterior, aunque se presente con camuflaje, dejan entrever cómo será el modelo final. Un servidor ya lo pudo ver en la planta de ingeniería y fabricación de motores eléctricos de JLR de Wolverhampton, en el Reino Unido, pero por el momento solo puedo hablar de la variante camuflada, que ya muestra algunos detalles importantes.
Lo primero que destaca es la silueta, con un techo más rebajado de lo habitual en los modelos de la marca y una caída que proporciona un aspecto coupé y aerodinámico. Esto se combina con una carrocería con superficies limpias y detalles que siguen las claves propias de la marca. Es así con el frontal, donde no se aprecia una parrilla como tal, pero sí unos finos faros delanteros, un paragolpes muy vertical y dos tomas de aire laterales.
Estas tomas de aire se conectan con los pasos de rueda, donde encontramos unas llantas de generoso tamaño y diseño aerodinámico. También en pro de la aerodinámica destacan en el lateral unos tiradores de las puertas encastrados, pero no se ha seguido la tendencia de otros fabricantes de sustituir los espejos tradicionales por unas cámaras. Finalmente, la zaga es la parte con mayor personalidad en el diseño del Range Rover GT, con una luneta muy inclinada, un aspecto del portón muy vertical, pilotos LED y un pequeño alerón sobre ellos.
Por el momento, el fabricante británico no ha querido desvelar más del exterior, pero sí ha mostrado el interior, que difiere claramente del que presentan otros coches de la marca. El salpicadero tiene un diseño muy horizontal y en general reinan las formas cuadradas. La consola central sigue este estilo, así como el volante, con dos radios y botones físicos incorporados, si bien todos forman parte de una misma tecla. Tras él se encuentran las palancas de los intermitentes y el selector de marchas, también de forma rectangular.

Junto a esto, las pantallas no faltan a bordo, pero no acaparan toda la atención. El cuadro de instrumentos lo compone una fina pantalla rectangular situada en una posición elevada del salpicadero, así como se coloca otro panel central para controlar la mayor parte de las funciones del coche e infoentretenimiento, si bien su tamaño puede parecer hasta pequeño, en comparación con otros coches del mercado.
En cierto modo, el interior del Range Rover GT busca llamar la atención más allá de las pantallas. Por ejemplo, destaca la elección de los materiales, con nuevas opciones que conforman los tres acabados que se ofrecerán (uno negro, otro con tonos más claros y una variante más deportiva). Además, hay un techo panorámico electrocrómico con el mayor tamaño jamás montado en un coche de la marca.
Esto es así en un habitáculo que se ofrecerá en configuración de cuatro asientos, con cinco plazas de forma opcional. La configuración de cuatro es en la que me pude subir en el EPMC de Range Rover, que se caracteriza por contar con un generoso reposabrazos central. En estas plazas traseras, el espacio es adecuado, si bien la caída del techo no deja demasiada amplitud para la cabeza para las personas altas, así como las rodillas quedan algo levantadas.

El acceso a los asientos delanteros y traseros es cómodo, con suficiente anchura para la entrada y salida. Como curiosidad, la apertura de las puertas desde el interior se realiza con un botón, pero también hay un tirador convencional algo oculto por si los botones no funcionaran correctamente. Asimismo, a nivel de materiales y acabados, la unidad que pudimos conocer era un prototipo y no un modelo final, pero en lo general son convincentes, si bien se espera un remate mejorado en la versión final del modelo.
En el apartado técnico, el nuevo Range Rover GT será el primer eléctrico de la marca en ser basado en la plataforma EMA de la firma, producida en Halewood, Reino Unido. Ahora bien, se trata de una base que también es capaz de albergar mecánicas térmicas con electrificación, algo que también definirá a la gama del modelo a lo largo de su vida comercial.
Tal y como ha señalado el fabricante británico, inicialmente el GT llegará como coche eléctrico, pero en un futuro no se descarta que cuente con opciones híbridas. De hecho, dado que se trata de un modelo pensado para realizar viajes y recorrer grandes distancias, es de esperar que los clientes soliciten una alternativa de este tipo más adelante.
Por el momento no se sabe con exactitud cuándo llegará el Range Rover GT, pero deberíamos descubrirlo por completo antes de que acabe el año. Aún está siendo probado con prototipos camuflados y en los próximos meses podremos hablar de todos los detalles de su exterior, así como de su configuración mecánica.

