Santana Cajal, el nuevo todoterreno español que abre una fábrica y que esconde un secreto en su interior en forma de cinco pantallas

Santana Cajal
Santana Cajal

El regreso de Santana Motors, la histórica marca española, irá acompañada del nuevo Santana Cajal, un todoterreno con motor turbodiésel que se fabricará en Linares (Jaén).

Santana vuelve a escena con un modelo que aspira a recuperar el protagonismo de una de las marcas españolas más ligadas al mundo del todoterreno. Tras el lanzamiento del Santana 400, la compañía amplía su gama con el nuevo Santana Cajal, un 4x4 de chasis de largueros que toma como base el BAIC BJ40, aunque con una identidad propia adaptada a los gustos y preferencias del mercado europeo. Este nuevo modelo se fabricará en la histórica planta de Santana Motors en Linares (Jaén), donde compartirá línea de producción con el Santana 400 y un pequeño coche eléctrico chino de JAC Motors, marcando una nueva etapa para una factoría que durante décadas estuvo ligada a Land Rover y Suzuki. 

El nuevo Santana Cajal mantiene la filosofía de los todoterrenos tradicionales, una categoría que cada vez cuenta con menos representantes en el mercado. Frente a la proliferación de SUV con enfoque urbano, Santana apuesta por un vehículo concebido desde el principio para desenvolverse fuera del asfalto sin renunciar al confort ni a la tecnología propios de un coche moderno.

La marca lo define como un auténtico 4x4 preparado para superar cualquier desafío fuera de carretera gracias a una configuración mecánica que hoy resulta difícil de encontrar incluso entre los especialistas del segmento.

Así es el nuevo Santana Cajal

A nivel de diseño, la carrocería del nuevo Cajal presenta unas formas cuadradas y musculosas que recuerdan a los todoterrenos clásicos, con una gran parrilla frontal, grupos ópticos LED con una firma luminosa específica y pasos de rueda muy marcados. Tampoco faltan detalles pensados para el uso fuera del asfalto, como las puertas sin marco o un portón trasero dividido en dos piezas.

La luna posterior puede abrirse de forma independiente para acceder al maletero, mientras que la parte inferior incorpora la rueda de repuesto, un detalle muy característico del mundo del off-road. Con 4,79 metros de longitud y una batalla de 2,76 metros, el Santana Cajal luce una estética que recuerda a otros todoterrenos del mercado, como el Land Rover Defender o el pequeño, pero atrevido, Suzuki Jimny.

Uno de los detalles más llamativos del nuevo modelo de la renacida Santana Motors lo encontramos en su interior. Y es que el habitáculo representa un salto importante respecto a lo que suele ofrecer este tipo de vehículos de enfoque más recreativo.

Santana ha querido convertir la cabina del nuevo Cajal en uno de un espacio digital moderno y conectado, apostando por una atmósfera donde la tecnología tiene un papel protagonista. Los ocupantes encuentran asientos tapizados en cuero, un techo panorámico de serie, una gran amplitud interior y un maletero que puede ampliarse gracias a unos respaldos traseros abatibles.

Interior digital y conectado

Sin embargo, el elemento más llamativo del interior del Santana Cajal son las cinco pantallas que forman parte del denominado cockpit digital. El cuadro de instrumentos utiliza una pantalla LCD de 10,25 pulgadas, mientras que el sistema multimedia recurre a una gran pantalla táctil de 12,8 pulgadas. A ella se suma otra pantalla del mismo tamaño situada frente al asiento del acompañante, algo que encontramos en otros modelos de alta gama del mercado.

Esta pantalla permite acceder a funciones de entretenimiento y conectividad, pero también visualizar datos específicos de conducción off-road como la inclinación del vehículo, la profundidad de vadeo, el estado de los diferenciales, la transmisión o la brújula, facilitando que el copiloto pueda asistir al conductor durante las maniobras más complicadas.

Otras dos pantallas completan el habitáculo del nuevo Cajal. Una de ellas corresponde a un pequeño display configurable de 1,92 pulgadas que actúa como botón de arranque, mientras que la quinta aparece integrada en el retrovisor interior digital, que puede mostrar la imagen captada por una cámara trasera para mejorar la visibilidad cuando la carga o el terreno dificultan la visión convencional.

Toda esta dotación de pantallas se complementa con un sistema de sonido compuesto por 10 altavoces y un subwoofer, un punto de carga inalámbrica para smartphones con hasta 50 W de potencia y 10 puertos de alimentación repartidos por el habitáculo.

Un auténtico 4x4

Bajo la carrocería Santana recurre a un sistema de propulsión que no incluye ningún tipo de electrificación, rememorando así a los clásicos 4x4. El motor elegido es un bloque turbodiésel de cuatro cilindros y 2.0 litros que desarrolla 163 CV de potencia y 390 Nm de par máximo. El propulsor está ligado a un sistema de tracción total conectable con reductora y a una caja de cambios automática ZF de ocho velocidades

Por otro lado, el Santana Cajal utiliza un chasis de largueros y travesaños, incorpora de serie una bola de remolque homologada y es capaz de arrastrar hasta 2.500 kilos. Además, el conductor puede seleccionar diferentes configuraciones mediante los modos 2H, 4A, 4H y 4L, a los que se añaden once programas de conducción específicos capaces de adaptar la respuesta del vehículo a nieve, arena, barro, rocas, vadeos o conducción sobre asfalto.

Las cotas todoterreno permiten a Santana alardear de un coche con una altura libre al suelo de 22 cm, un ángulo de ataque de 37 grados, un ángulo de salida de 31 grados y una capacidad de vadeo de hasta 80 cm.

Además, es uno de los pocos vehículos del mercado que ofrece tres bloqueos de diferencial. El central se activa automáticamente en los modos de conducción más exigentes, mientras que el conductor puede bloquear manualmente los diferenciales delantero y trasero cuando las condiciones del terreno lo requieren. También incorpora una función denominada tank-turn que bloquea la rueda trasera interior para facilitar los giros en espacios reducidos.

El Santana Cajal representa uno de los dos pilares sobre los cuales se edificará la nueva Santana Motors. La histórica marca española volverá a ensamblar sus modelos en la planta jiennense gracias al acuerdo alcanzado con el fabricante chino BAIC.

“Gracias a sólidos acuerdos con socios industriales, estamos fortaleciendo la marca, generando empleo en Linares y ofreciendo al mercado vehículos auténticos y capaces. Para Linares y para España, es una gran noticia”, explicaba la semana pasada Edu Blanco, CEO de Santana Motors, durante la presentación del nuevo modelo en las instalaciones de la Ciudad Financiera del Santander en Madrid.

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Aarón Pérez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España