Para el CEO de Rivian, pedir dinero por la tecnología de conducción autónoma no es sostenible cuado BYD no cobra por ello

RJ Scaringe considera que las funciones que permiten la conducción autónoma se introducirán en los coches como ocurrió antes con otros sistemas, como los airbags.
Aunque a la conducción autónoma le queda todavía mucho recorrido, especialmente en España, es una tecnología en la que muchos fabricantes tienen puestas sus esperanzas de cara al futuro, porque se presenta como una importante fuente de ingresos. Un ejemplo claro es Tesla con su sistema Full Self-Driving (FSD). Sin embargo, el CEO de Rivian, RJ Scaringe, ve las cosas de otra manera.
El director ejecutivo de la marca estadounidense, rival directa de la firma de Elon Musk, ha concedido una entrevista al medio Wired, en donde ha hablado de diferentes asuntos relacionados con el actual contexto que vive la industria del automóvil.
En ella, Scaringe sostiene que el actual modelo de pagar grandes cantidades de dinero por los sistemas de conducción autónoma caducará en el futuro, porque acabarán integrándose en los coches, igual que ha ocurrido con otros elementos de equipamiento.
Según el CEO de Rivian, esta tecnología será cada vez más económica, gracias a los avances en los procesadores, las cámaras, radares y softwares, por lo que dejará de ser un elemento opcional con un alto coste para incluirse de serie.
Las funciones de conducción autónoma se integrarán en los coches, según Scaringe

Scaringe pone el ejemplo de los airbags, que al principio se empezaron a instalar en grandes coches de lujo, como el Mercedes Clase S W126, el primero en montar este sistema de seguridad tal y como lo conocemos, para el conductor.
Poco a poco, los airbags se fueron añadiendo a otros segmentos del mercado y ya en los años 90 podíamos encontrar modelos del segmento C con ellos. Lo mismo se puede aplicar a otras tecnologías.
En este sentido, Scaringe se refirió a BYD, lo cual también tiene su miga, ya que es el principal competidor de Tesla, su rival en Estados Unidos. La marca china está integrando su sistema conocido como Ojo de Dios (God’s Eye) en diferentes niveles de forma gratuita, incluso, en modelos de acceso, como en el pequeño Dolphin Surf.
Nueva generación de asistencias a la conducción
Actualmente, Rivian ofrece un conjunto de asistencias a la conducción en el paquete Autonomy+, con un precio de 2.500 dólares o mediante una suscripción mensual de 49,99 dólares, prácticamente la mitad de lo que cuesta el sistema de Tesla.
Rivian lleva tiempo desarrollando una nueva generación de sistemas de asistencia a la conducción que, si nada lo impide, estará lista para finales de este mismo año. Se trata de un sistema de conducción supervisada parecido al FSD de Tesla, según el CEO de la compañía.
Primero debutará en el futuro R2 y en la segunda generación de modelos de Rivian, para dar el salto después a sistemas sin supervisión en 2027. Para 2028, tiene previsto iniciar operaciones comerciales de robotaxi con Uber, según informan los compañeros de Híbridos y Eléctricos.
Scaringe cree que la conducción autónoma se convertirá en una tecnología disponible ampliamente y mucho más accesible. Además, la creciente competencia entre fabricantes podría acelerar la caída de precios.
A este respecto también jugará un papel clave el desarrollo de la inteligencia artificial, algo en lo que numerosos fabricantes, entre ellos, Rivian, están invirtiendo grandes cantidades de dinero. Esto, unido a la evolución tecnológica, hará que el coste de la conducción autónoma sea cada vez menor, según Scaringe.
