Cataluña prueba en la AP-7 y la AP-2 cámaras con Inteligencia Artificial en los radares tipo carro para detectar conductores usando el móvil o sin el cinturón

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El servicio de tráfico catalán hace uso de los últimos avances tecnológicos para detectar a los conductores que incumplan normas viales básicas como no ponerse el cinturón.

El Servei Català de Trànsit ha dado un paso adelante en la modernización de los sistemas de vigilancia en las carreteras catalanas tras probar un innovador dispositivo de cámaras dotadas con inteligencia artificial. Esta tecnología ha sido instalada de forma experimental en los conocidos radares tipo carro o carro-remolque con el objetivo principal de identificar de manera automática dos de las infracciones más comunes y peligrosas al volante: el uso indebido del teléfono móvil durante la conducción y la falta del cinturón de seguridad por parte de los ocupantes del vehículo.

Los tramos de las autopistas AP-7 y AP-2, así como de la autovía A-2, han servido de escenario para este estudio piloto de carácter internacional que se desarrolló a lo largo de los meses de junio y julio. Durante este periodo, los dispositivos de los Mossos d'Esquadra han estado midiendo no solo la velocidad a la que circulan los automóviles, sino también recopilando datos sobre la conducta de los conductores sin llegar a tramitar sanciones administrativas, ya que el único propósito del proyecto era testar la precisión de estos avanzados algoritmos de inteligencia artificial.

Los resultados extraídos de las pruebas estivales han dejado cifras preocupantes para las autoridades del Govern. El sistema inteligente fue capaz de detectar más de 8.500 incidencias relacionadas con la manipulación del teléfono móvil y más de 4.500 infracciones por no llevar correctamente abrochado el cinturón de seguridad. Estas lecturas han alcanzado un nivel de efectividad global que supera el 75%, llegando al 84% de precisión a la hora de certificar el uso inadecuado del teléfono móvil.

Por su parte, la falta de sujeción mediante el cinturón de seguridad afectó a entre el 1'3 y el 1'8% de las personas que viajaban en los vehículos analizados. Estas proporciones colocan a la comunidad autónoma catalana en un puesto desfavorable en el marco de la investigación internacional, situándola como la tercera región con mayor grado de incumplimiento de las normas relativas al uso del móvil al volante entre los territorios estudiados.

Los patrones de comportamiento detectados muestran una notable diferencia en cuanto a los días, las horas y la tipología de las carreteras en las que se registran estos hábitos de riesgo. En el caso del teléfono móvil, las distracciones se concentran fundamentalmente durante el día y en jornadas laborables, teniendo un pico muy marcado entre el mediodía y las primeras horas de la tarde, concretamente entre las once y media de la mañana y las tres y media de la tarde. 

En este sentido, la autovía A-2, especialmente en el entorno periurbano de la localidad de Cornellà de Llobregat, registró el índice más alto de uso del teléfono móvil al alcanzar a un 5% de los conductores. Por contraposición, la omisión del uso del cinturón de seguridad es una conducta que se dispara durante los periodos de ocio y en vías de gran capacidad. 

Además, las detecciones de esta irregularidad aumentaron de forma considerable a lo largo de los fines de semana, siendo especialmente frecuentes en los horarios nocturnos y durante las primeras horas de la madrugada. Desde el punto de vista técnico, la gran innovación de estos carros-radar reside en la combinación estratégica de dos cámaras de alta definición, una dispuesta en orientación horizontal y otra en posición cenital.

Esta doble perspectiva permite a la inteligencia artificial descubrir comportamientos que resultaban prácticamente indetectables para los medios de vigilancia tradicionales, como los radares fijos o las patrullas en helicóptero. Una de las prácticas que ahora queda al descubierto es la de aquellos conductores que colocan el teléfono móvil sobre sus muslos o el regazo para intentar ocultar que lo están manipulando mientras manejan el vehículo.

El director del Servei Català de Trànsit, Ramon Lamiel, ha justificado la apuesta por esta herramienta recordando que la siniestralidad en la red viaria de Cataluña se encuentra muy dispersa, lo que exige adaptar la vigilancia mediante fórmulas de movilidad flexible. Aunque la fase experimental recién finalizada no ha derivado en sanciones económicas ni pérdida de puntos para los vehículos captados por las lentes inteligentes, la administración prevé incorporar formalmente esta tecnología de control dentro del Plan de Seguridad Vial 2027-2030 para atajar definitivamente las distracciones en carretera.

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Alicia Pérez

Colaboradora

Colaboradora redacción motor Auto Bild España