BYD adelanta por la derecha a Tesla: se encargará de los daños si se produce un accidente con su conducción autónoma

Interior BYD Tang

El gigante chino quiere que su tecnología de conducción autónoma sea el referente del sector. Por eso, BYD ofrece cobertura total en caso de un accidente causado por su tecnología.

Musk es uno de los principales partidarios de que la conducción autónoma sea un estándar en la movilidad personal. El visionario y controvertido millonario cree en las ventajas de esta tecnología y, por este motivo, se adelantó a todos los fabricantes cuando introdujo el anterior sistema Autopilot en el mercado en el año 2014. Sin embargo, al sistema Full Self Driving (FSD) de Tesla le ha salido un importante rival en la carrera del coche autónomo. En BYD están tan convencidos de que su tecnología es infalible que, en caso de accidente, se responsabilizan incluso de pagar los daños provocados en el vehículo.

Hace ya más de una década que Tesla ofrece su propia tecnología de conducción autónoma. Inicialmente se llamó Autopilot, pero la justicia obligó a la compañía a abandonar este nombre por las confusiones que podía generar en los conductores, muchos de los cuales estaban convencidos de que este sistema era completamente autónomo, lo cual provocó varios accidentes de tráfico, algunos de ellos con víctimas mortales.

La carrera por la conducción autónoma

Si bien la media de la industria todavía está lejos de poder contar con coches sin conductor, lo cierto es que en diferentes puntos del planeta ya hay flotas de taxis autónomos, como es el caso de China donde se localizan más de 4.500 vehículos equipados con estos sistemas avanzados.

Tesla también tiene su propia flota, los llamados robotaxis, una rama de la empresa que se postula como una de las principales líneas de negocio de futuro, por lo que Elon Musk y su equipo están haciendo grandes esfuerzos por desarrollar los taxis autónomos y, de paso, utilizar la información que recaban a base de recorrer miles de kilómetros diarios, para tener datos con los que mejorar el sistema.

Eso sí, no a cualquier precio y, desde luego, no tan rápido como podríamos esperar. Ya sabemos que en Tesla no son muy amigos de los plazos de tiempo y, mucho menos, de cumplir con ellos. Pero en el caso de la conducción autónoma, ya llevan más de 10 años de evolución, lo cual ha dado sus frutos al convertir al sistema FSD en uno de los más avanzados del mercado. Aunque no es el único.

BYD Tang
BYD Tang

BYD ha anunciado en un evento reciente que va a convertirse en el primer fabricante del mundo en ofrecer una cobertura total de responsabilidad en caso de accidente. Si uno de sus coches equipados con tecnologías de asistencia a la conducción urbana o el asistente de aparcamiento inteligente sufre una colisión mientras estos sistemas están activos, la marca corre con todos los gastos.

Como si de un seguro del automóvil se tratase, BYD se hace responsable de un fallo que, en principio, debería asumir el propietario del vehículo. En cambio, el fabricante chino considera que el verdadero culpable de ese accidente es su tecnología, por lo que costeará la reparación del vehículo, los datos ocasionados a terceros y las lesiones que pudieran sufrir los pasajeros u otras personas involucradas.

BYD confía en su tecnología

La póliza de responsabilidad civil total de BYD tiene una duración de un año y no está supeditado a que el propietario del vehículo tenga un seguro contratado, como tampoco aplica penalizaciones o aumentos de prima para el año siguiente si se recurre a su cobertura. Además, no hay límite de indemnización, aunque solo se aplicará si se demuestra que en el momento del accidente los sistemas de conducción semiautónoma estaban activos y se cumplía con las normas de tráfico.

Denominados comercialmente como God’s Eye, el paquete de asistencia a la conducción de BYD ya está presente en más de dos millones y medio de vehículos en todo el mundo. El objetivo del fabricante chino es que esta tecnología sea accesible para la mayoría de sus clientes, por lo que el precio del paquete opcional no puede convertirse en un impedimento.

Por ese motivo, en China es posible adquirir este paquete completo desde 12.000 yuanes, una cantidad que según el tipo de cambio actual equivale a poco más de 1.500 euros. En comparación con lo que ofrece Tesla en los coches que comercializa en el país asiático, la firma de Elons Musk cobra cinco veces más, unos 8.100 euros, por su sistema FSD.

Con este movimiento, BYD asesta un duro golpe sobre la mesa, con una tecnología llamada a liderar el futuro de la industria del automóvil. China quiere reinar en este campo, y empresas como BYD están invirtiendo ingentes cantidades de dinero para su desarrollo. Ahora, están tan convencidos de sus excelentes resultados que no dudan en hacerse cargo de cualquier tipo de daño causado en un accidente donde estos sistemas hayan sido los responsables.

 

Aarón Pérez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España