Probamos el Volkswagen ID.Buzz de 204 CV. Permanente sensación de sí, pero no, pero sí, pero no...

Un eléctrico que entra por los ojos. Un icono de diseño con mucho espacio y también demasiados "detallitos" que deberían pulir.
Es uno de esos coches que deseo que me gusten. Iba predispuesto a ello, por lo que esta prueba del Volkswagen ID.Buzz de 204 CV tenía pinta de ser plácida y agradable.
Y es que yo soy muy furgonetero. Así, en general: el espacio y la buena habitabilidad interior es el verdadero lujo. Déjame de maderas de nogal fosilizados hace 5.000 años y dame un maletero donde pueda meter cuatro bicis, maletas y alguna cosa más.
Y eso es lo que hay dentro del ID.Buzz, uno de los ejercicio de 'estilo revival' más exitosos de los últimos tiempos.
Y pongo lo de 'estilo revival' entre comillas porque si lo piensas, tiene muy poco que ver con los modelos de los que recoge el testigo. Y sin embargo, su espíritu está ahí: un buen trabajo de Klaus Zyciora, quien dibujó parte de la gama de eléctricos de Volkswagen antes de salir de la compañía.

Interior: luces muy brillantes y sombras sorprendentes
Inicio la prueba en las plazas delanteras: es como ir en primera clase, aunque en este modelo han perdido la oportunidad de crear ese ambiente 'lounge' de la Multivan porque ninguna de las dos banquetas se pueden girar.
Pero los asientos delanteros son muy cómodos, tienen reposabrazos y tanto por diseño como por mullido y postura vas a ir cómodo. Llegas a los controles bien, pero, como siempre, lo que ha hecho Volkswagen no se puede comprender bien de todo.

Detrás... bueno, diría que me podría dar más de sí. Una banqueta clásica, que se reclina 60/40, con solo dos anclajes Isofix, un zona central estrecha y dura y una capacidad de deslizamiento de 150 mm no es lo que me esperaría de un modelo que tiene el espacio como seña de identidad.
Tampoco veo muy convencido que no exista la posibilidad real de apoyar los brazos. No ya en la zona central, como es habitual en muchos coches, sino en las puertas: hay un espacio para ello, sí, pero es estrecho, queda alto y por lo tanto es incómodo de usar: al final, llevas el cuerpo un poco suelto.

Decido pasar al maletero, donde la sonrisa me vuelva a aparecer. ¡Menudo espacio de carga! El acceso es fácil porque el borde es bajo y la forma de la boca de carga es cuadrado como en cualquier modelo de este tipo.
Además, hablamos de 1.121 litros de capacidad... con los asientos sin reclinar. Si abates respaldos, puedes llegar a los 2.205, lo que ya convierte al maletero es una especie de contenedor de Maersk.
¿Todo bien, entonces? La verdad es que no, porque echo en falta detallitos de utilidad, como un gancho para poder sujetar runa red, por ejemplo, y así mantener quietas las cosas pequeñas que puedas llevar ahí dentro como los cables de carga.
En marcha: todo mejor que bien. Al menos, hasta que miras el consumo
Pero sigo empeñado en que me guste, así que me dispongo a empezar con la prueba dinámica. El Volkswagen ID.Buzz es probablemente la 'furgo' (dicho de manera general, no lo tomes como despectivo) que mejor se conduce de todas las que hay.
La razón es que los 490 kilos de su batería de 77 kW (en total pesa 2.493 kilos) están muy cerca del suelo y el centro de gravedad es muy bajo: la diferencia entre conducir una Multivan y esto es abismal... y se podría decir que la versión de combustión no va nada mal.
En ciudad disfrutas de una visibilidad muy buena y de un radio de giro mejor que bueno que te facilita ciertas maniobras como el aparcar o el hacer un cambio de sentido rápido en alguna calle gracias a sus 11,1 metros de diámetro de giro (como un SUV del segmento B). Lo malo es que es ancho, casi dos metros, así que no va a estar demasiado cómodo.
Sí lo he estado yo, pues entre semáforos gracias a la velocidad más baja y a que podía recuperar energía en frenadas y deceleraciones, he conseguido ver cifras de 20 kWh a los 100 km, un dato elevado, pero que va en consonancia con las 2,5 toneladas que pesa.
La cosa se pone un poco más fea en autopista, donde su calidad de rodadura es muy buena y la estabilidad lineal, también. Es silencioso, sobre todo si tienes presente su enorme superficie frontal y no te cansas de conducir: una pena que con un dato de 26,3 kWh/100 medido en mi recorrido de pruebas habitual, la autonomía no dé para mucho.
En cuanto a una carretera secundaria, los 204 CV mueven con dignidad el conjunto y en función de tu conducción, puedes ir gastando unos 22 kWh/100 km. Al menos dinámica ente se comporta bastante bien y solo el pedal del freno, con un tacto mejorable, te recuerda que si subes el ritmo, no vas a estar conduciendo en la zona de confort de este eléctrico.
Si empezaba la prueba con ganas de que me gustara, la termino del mismo modo: con muchas ganas de que me guste. El ID.Buzz es un coche sobresaliente en el tercio delantero, normalito en la parte central y bueno, pero mejorable, en el último tercio que corresponde al maletero.
Pienso que si en una segunda generación acaban de pulir estas pequeñas tonterías (y se deshacen del sistema multimedia y control háptico del volante multifunción), probablemente sí que sea el producto redondo que merece ser.
Valoración
Nota 7
Me encanta verlo por la calle y me encanta conducirlo. Pero probablemente no me haría con un ID.Buzz con todo el dolor de mi corazón no ya por un precio demasiado elevado, sino por pequeños detalles que le hacen perder puntos en el día a día. Ojalá mejore una segunda generación, porque podría ser un modelo que marcara una época.
Lo mejor
Diseño, espacio en todas las plazas, zona delantera, conducción, capacidad del maletero.
Lo peor
Plazas traseras similares a las de cualquier SUV, sin reposabrazos o salidas de aireación. Consumo elevado, tacto del freno.
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Luis Guisado
Webmanager
Luis Guisado es Webmanager en TOPGEAR.es y AUTOBILD.es. Prueba coches desde 2001 y es un apasionado de los clásicos y la historia del automóvil. Tan porschista que hasta el Cayenne diésel o los 718 eléctricos le parecen genial.