Skip to main content

Prueba

Prueba del Seat León SC 2.0 TDI 150

Le faltan dos puertas, le sobra carácter

Por fin Seat se atreve (o le dejan) a lanzar un León de tres puertas. El resultado es que el Seat León SC que voy a probar es uno de los compactos más atractivos del mercado, que presume de un gran comportamiento dinámico, buenos acabados... y echa en falta algo más de espacio en las plazas traseras.

Cuántas veces habré leído rumores sobre un León de tres puertas. Cuántas recreaciones por ordenador habré visto. Desde su primera generación, esta opción estaba sobre la mesa y todos sabíamos que supondría un gran avance para Seat en ventas y un posible freno a las del VW Golf. Quizás por eso, la casa madre no permitía ejecutar el plan une Seat León tres puertas. Hasta ahora. Porque el último León estrena la variante SC y, para mí, han acertado de pleno con su diseño. ¿Estás de acuerdo? Admito que puede haber opiniones para todos los gustos, así que mejor me siento al volante y te cuento cómo baila este español.

La primera sensación  alprobar el León SC 2.0 TDI es contradictoria. Por un lado me encanta cómo agarran y envuelven los asientos. Por otro, el aro del volante me parece demasiado fino. Señores de Seat, ¡qué estoy probando un modelo con 150 CV y pretensiones muy deportivas! Y esos detalles se agradecen muy mucho. Aunque más agradezco el empujón que experimenta mi cuello con las primeras aceleraciones.

Este bloque 2.0 TDI va de cine y en poderío me recuerda incluso a un BMW 120d. Otra cosa son las cifras, pues la aceleración 0-100 que registro con el León TDI de 150 CV supera en 0,5 segundos al dato oficial. Sobresalientes, en cambio, resultan las recuperaciones. Por más que busque las cosquillas al propulsor dejándolo caer por debajo de 2.000 vueltas en plena pendiente, ni asomo de temblores o vacíos.

Adelantar es muy sencillo (y, sobre todo, más seguro). Sin embargo, lo mejor del León SC es su balance entre confort y eficacia. El eje delantero es muy ágil, el trasero cierra los giros con dulzura y todos los ocupantes viajan con un grado de comodidad que muchas berlinas superiores querrían. Virtudes de la plataforma MQB sobre la que se asienta este Seat y que también sirve de base a las nuevas generaciones de Audi A3 o VW Golf.

Puestos a hablar de confort a bordo, mejor lo pasarán los ocupantes de la primera fila, pues en la segunda la cota de anchura se queda demasiado justa, mientras el hueco para las piernas tampoco es para tirar cohetes. Está claro que este Seat León SC está hecho para disfrutar al volante con la mejor compañía en el asiento del copiloto (conseguir esto ya dependerá de ti). Pero al comprobar lo bien resuelto que está ese habitual problema de muchos coupés que apenas dejan hueco para la cabeza (aquí la cota de altura trasera es muy buena), la faena hubiera sido redonda con más centímetros a lo ancho. Lo bueno es que el sistema de acceso a las plazas traseras es muy fácil de ejecutar: en una maniobra se mueven solidarios banqueta y respaldo. Detalle de calidad en un Seat León que disfruta de materiales de primera por todos los lados.

Mensaje para los aficionados al tuning: ¡se acabó soldar la puerta trasera de vuestro León para camuflarla y presumir de un tres puertas! No exagero, en alguna concentración observé con asombro este ‘invento’. Por fin Seat ha dado un paso adelante y va a aprovechar al máximo las posibilidades de un León que se convertirá en un superventas.

Para mí este Seat León SC 2.0 TDI que acabo de probar es uno de los compactos tres puertas más bonitos del momento, se viste con los mejores materiales por dentro, cuenta con una buena dotación de seguridad y se impone al resto por el equilibrio entre confort y eficacia. Si no tienes que usar las plazas traseras, es tu León.

Conclusión

Lo mejor

Dinámica, comportamiento del motor, plazas delanteras

Lo peor

Aro del volante fino, anchura en las plazas traseras

Lecturas recomendadas