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Prueba

Motos

Prueba Quadro Qooder: la nueva moto de cuatro ruedas y carnet B

Probamos el Quadro Qooder, de 4 ruedas
Nota

7

Sí: es una moto pero tiene cuatro ruedas y puedes usarla con carnet de coche.

Cuando te has hecho no hace tanto tiempo cientos de kilómetros en un Quadro4, tienes un poco de 'mono', meses después, de volver a jugar con un vehículo sin igual en el mercado: todas las ruedas permanentemente en el suelo, dos ejes que se inclinan, gran estabilidad en curva tanto con viento lateral como en superficies deslizantes... y la otra particularidad de la marca suiza: la suspensión hidráulica con la que, si le coges el truco, hasta puedes pararte en los semáforos sin poner el pie en el suelo. Por eso, en el momento en el que nos llegó la invitación para la presentación del vehículo que lo iba a sustituir, sentí una mezcla de curiosidad y nostalgia. "Está bien que se mejore el producto, pero ojalá haya cosas que no cambien demasiado. Así que aquí va, por fin, la primera prueba del Quadro Qooder, la nueva moto de cuatro ruedas que acaba de llegar a los concesionarios españoles para seguir siendo un vehículo apeteciblemente... 'curioso'. 

Prueba del Quadro4

Estéticamente, este scooter se parece muchísimo a su predecesor. Y eso empieza siendo un punto a su favor, porque si algo nos gusta a los probadores de cosas con ruedas -las que sean- es que un vehículo tenga su propia personalidad. Y si de eso andaba sobrado el Quadro3 (la alternativa de tres ruedas de este fabricante, que ahora se llama Quadro QV3), con un 'look' mucho menos visto que el del Piaggio Mp3 o el del Peugeot Metropolis, imagina el Quadro4 y el nuevo Quadro Qooder. 

Por delante, permanecen sus cuatro faros dos a dos, aunque ahora puedes disfrutar de los parabienes de una pantalla elevable que protege más y mejor de las inclemencias meteorológicas. Además, destaca el cubrepuños (extra) y una pareja de retrovisores de nuevo diseño, más pintones aunque algo difíciles de regular en esta primera toma de contacto.

Por detrás, prácticamente todo sigue igual, aunque en la unidad de pruebas hemos podido disponer de un práctico cofre como extra con el que solventar la escasez de maletero que siempre ha penalizado al Quadro4... y que se repite en el Qooder. Y si ya el pasajero iba especialmente cómodo sin él, imagina ahora con un top-case con refuerzos acolchados para la espalda. Yo creo que deberían dotarlo de seguridad por si tu acompañante se te duerme en marcha... 

Bromas aparte, pocas novedades en la zaga, en la que el tubo de escape central vuelve a destacar entre las dos correas que transmiten el par motor, de forma independiente, a las ruedas traseras, cuya escasa separación -se conocen como 'gemelas'- permiten que, de nuevo, estemos legalmente ante un 'triciclo' (no, 'cuadriciclo') que se ajusta a la homologación L5E.

Una vez encima, se agradece que la postura siga siendo bastante correcta, aunque el dichoso pedal de freno (es parte de los requisitos para que este vehículo pueda ser conducido a partir del tercer año del carnet B de coche) vuelve a molestar lo suyo. El cuadro ha sido retocado y ofrece la completa información de siempre; sin embargo, el continuismo hace que las guanteras derecha y central sigan siendo de una calidad muy justita. Al menos, la palanca de bloqueo de la inclinación de los ejes luce ahora un remate metálico en vez de aquel trozo de plástico tosco y precozmente ennegrecido que empobrecía tanto el aspecto general. 

Llueve sobre mojado... y menos mal

Ahora toca acordarse del peculiar protocolo que hay que seguir en todo Quadro de cuatro ruedas que se precie y al que llegué a acostumbrarme tanto: giro hacia la izquierda de la llave de contacto a (si lo haces al revés, ¡boing!, se subirá el asiento trasero con un resorte y te sentirás un poco ridículo), bajo el freno de mano a mi derecha (cuidado con los dedos si tus guantes son finos) y, pulsando el freno, arranco. 

Llueve sobre mojado, pues (en sentido literal y literario) y al dar gas, vuelvo a recordar sin problemas la manera de conducir un Quadro. Por ejemplo, la de que las ruedas traseras patinan algo al iniciciar la marcha, como si entrara un control de tracción poco intrusivo del que en realidad no dispones, y que lejos de ser esto un defecto, enseguida te darás cuenta de que esta peculiaridad técnica te ayuda a colocar y recolocar la zaga en cualquier situación. 

Probamos el Quadro Qooder, de 4 ruedas

El par vuelve a ser algo interesante para deslizar con agilidad entre el tráfico urbano una motocicleta voluminosa que a priori parece tan monolítica (las ruedas de 14" ayudan mucho a ese buen dinamismo). Al detenerte, es inevitable volver a jugar con la suspensión, patentada bajo las siglas HTS (Hydraulic Tilting System), que gracias a un sistema en cada eje de tres cilindros hidráulicos, te permite mantenerte unos instantes 'a flote'. Es más, si frenas con decisión y no sueltas el pedal o las manetas, la sujeción lateral es mucho mayor. 

La frenada, precisamente, es uno de los elementos clave del nuevo Qooder, porque si bien sus cuatro discos resultan eficaces, por una cuestión de costes y del público al que va dirigido (más generalista y 'de coche' que 'motero'), el fabricante ha vuelto a optar por la frenada combinada (All Weels  Brake System -AWBS-) en vez del ABS. Y eso, en superficies deslizantes donde el Qooder brilla especialmente, lo haría aún más seguro. También se echa de menos una marcha atrás, ya que, aunque puedes bloquear la inclinación con la mencionada palanca y empujar y tirar del conjunto para colocarlo en el sitio adecuado antes de poner el freno de mano, lo cierto es que retroceder a base de piernas resulta ciertamente fatigoso. Igualito que en el Quadro4. 

Más motor

Lo que sí es novedad es el motor sobre el que vas sentado. "Es totalmente nuestro, diseñado, desarrollado por nosotros y montado en Taiwan, pero supervisado en todo momento también por nosotros, tanto en el montaje como en los controles de calidad", nos cuentan desde Quadro. Y la verdad es que este monocilíndrico de inyección Euro 4, independientemente de su 'pasaporte' ofrece unas cualidades dinámicas sensiblemente mejores que su antecesor. En esta primera prueba, ha sido fácil darse cuenta de que el nuevo Quadro Qooder, con sus 32,5 CV de potencia, parece que llega más cómodo hasta los 120 km/h, lo que es de agradecer en una máquina de 400 cc cuyo hábitat natural nunca debería limitarse sólo al tráfico urbano. 

Probamos el Quadro Qooder, de 4 ruedas

El nuevo Qooder ya está a la venta en España y tiene un precio de lanzamiento (durante junio de 2018) de 10.999 euros. Luego, su PVP será de 11.629. Y ojo, porque Quadro nos ha confirmado que se espera la llegada el año que viene del Qooder eléctrico que se presentó en el pasado Salón de Ginebra. ¿Serás de los que esperen hasta entonces?   

Conclusión

Lo mejor

Suspensión, nuevo motor, seguridad, estabilidad, concepto, personalidad.

Lo peor

Calidad de acabados, ABS no disponible, tamaño maletero, precio elevado, sin marcha atrás.

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