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Prueba

Probamos el Mercedes S 600 Maybach Guard de Angela Merkel

Probamos el Mercedes S 600 Maybach Guard de Angela Merkel
Alguien tan poderoso como Angela Merkel debe moverse en el coche más seguro del planeta. Sin duda, esta nueva berlina blindada de Mercedes puede serlo. Lo comprobamos al volante. Prueba: Mercedes S 600 Maybach Guard. El blindado de Merkel

Esta es la prueba del Mercedes S 600 Maybach Guard. El blindado de Merkel. Y es que nadie duda de que Angela Markel, la canciller alemana, es hoy la mujer más poderosa del planeta y, por tanto, la más amenazada.

 “La tecnología armamentística no deja de evolucionar”, nos cuenta Markus Nast, responsable de los blindados de Mercedes, y también de este Mercedes S 600 Maybach Guard. “Por primera vez, el S 600 Maybach Guard ofrece el nivel de protección VR10, el máximo posible hasta la fecha”. Básicamente, un blindaje de acero reforzado capaz de resistir munición del calibre 7,62 x 54 MM.

Hasta ahora, la máxima protección era la VR9, con la que se mueven Angela Merkel o Vladimir Putin, entre otros mandatarios. Resistía un calibre del 7,62 x 51 mm. Una pequeña diferencia, pero que puede salvar vidas. 

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Por fuera, el Mercedes S 600 Maybach Guard se diferencia poco de un Clase S normal. La diferencia principal está en su peso: 4,5 toneladas, el doble que el modelo original. Este tonelaje se debe a la celda de seguridad hermética de los ocupantes, que combina acero reforzado, kevlar y la fibra sintética aramida, además de unos gruesos cristales con el sistema Multi-Hit-Shooting, o lo que es lo mismo: a prueba de balas.

La conducción cambia radicalmente, debido a su gran peso y un punto de gravedad más elevado. Y es que, cuando un coche de cuatro toneladas con 600 CV llega a su límite, solo unas manos expertas pueden controlarlo. 

Para comprobarlo, y poner a prueba su infinidad de sistemas electrónicos, hemos llevado al Mercedes S 600 Maybach Guard a un circuito de handling con la pista húmeda. 

Lo primero que hay que hacer es acostumbrarse a la precaria visibilidad de sus gruesos cristales, con un parabrisas que distorsiona un poco la imagen exterior. Hablamos de un cristal, en definitiva, compuesto de muchas capas. 

Cada puerta pesa 150 kilos. De modo que el guardaespaldas que abre la puerta a Merkel o Putin, debe estar en forma. El coche, aparte de los asistentes más avanzados de Mercedes, cuenta con otros sistemas específicos como uno para evitar incendios, un equipo de radio de largo alcance o una megafonía para comunicarse con el exterior. Sistemas de seguridad máxima, que ponen a este modelo en la cúspide de los blindados alemanes, donde también milita, por ejemplo, el Audi A8 L Security.

Semejante tanque tecnológico tiene su precio, claro: un Mercedes S 600 Maybach Guard con protección VR10 cuesta, como poco, 560.000 euros.

Nos ponemos en marcha. El instructor me aconseja: “En un coche así hay que estar siempre en movimiento, “y al mismo tiempo tener en cuenta que puede llegar a su límite con sorprendente rapidez”. 

Sin duda, llevar este tanque tiene poco que ver con cualquier otra berlina. No en vano, Mercedes ofrece un curso especial, incluido en el precio. “Este es un coche concebido para situaciones de riesgo. Hay que tener el máximo control en todo momento”, dice el instructor. 

Las ruedas están hechas de un material especial, y añadido a unos avanzados asistente electrónicos de control, en caso de que estallara un neumático, el coche podrías seguir circulando a elevadas velocidades como si nada. En el circuito, compruebo que el Mercedes S 600 Maybach Guard requiere adaptarse a su peso, pero al mismo tiempo mantiene el control gracias a sus asistentes, y en cuanto uno se acostumbra al volante y a sus límites, es un coche increíblemente seguro, incluso en pista mojada. Sorprendentemente, incluso se pueden hacer drifts controlados. Algo como de ciencia ficción, en un coche de más de cuatro toneladas.

Estamos hablando de un coche que combina estructuras rígidas con otras flexibles para el caso de bombas, además de una carrocería hermética y con filtros especiales para un posible ataque con gas. En el suelo del maletero lleva un depósito especial de aire, que convierte al coche en un ecosistema autónomo, independientemente de lo que pase en el exterior. 

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