Prueba

Renault Mégane Coupé 2014 1.6 dCi: un 'coupelógico'

Vicente Cano

Aunque la marca del rombo no comercializa esta versión del Renault Mégane Coupé 2014 como un deportivo 'verde', gracias a este nuevo propulsor, el tres puertas de Renault es de los coupés más prácticos y el más económico del mercado.

El Renault Mégane Coupé lleva desde finales de los 90 siendo uno de los tres puertas más vendidos en el mercado español. Aunque al principio tenía numerosos elementos estéticos que lo diferenciaban de sus hermanos de gama, con el tiempo los ha ido perdiendo y, tras la última actualización del compacto francés, el Renault Mégane Coupé 2014 incorpora un nuevo frontal, pero idéntico al modelo cinco puertas, que puedes ver justo aquí abajo (prueba Renault Mégane 2014).

Cuestión de gustos, porque durante la prueba del Renault Mégane Coupé 1.6 dCi no solo lo he encontrado más atractivo, aunque solo sea por haber perdido las horribles molduras grises de la calandra, también mucho más práctico gracias a la suavidad y economía de su nuevo propulsor diésel. Esta convergencia estilística de la gama, eso sí, no sé si tendrá un efecto positivo o negativo en sus ventas, pero desde luego que lo va a hacer pasar todavía más inadvertido. Por otro lado, es un modelo que ya lleva varios años en el mercado y más de uno pensará que pronto Renault mostará cómo será el próximo Mégane.

Es verdad, probablemente en el Salón de París (septiembre) conoceremos el nuevo compacto de la marca, que seguro incluirá numerosas innovaciones de Renault pero hasta que llegue su versión tres puertas al mercado pasarán muchos meses y, además, no la has visto, así que ni siquiera sabes si te va a gustar. De momento, a mí este Mégane Coupé 1.6 dCi sí me ha hecho tilín porque es un coche muy equilibrado, gracias a que equipa el moderno propulsor 1.6 dCi 130. Tras probarlo en el Grand Scénic, me ha sorprendido de nuevo su elasticidad: en ciudad a 50 km/h y aunque vayas en cuarta, no necesitas bajar de marcha para recuperar.

Elasticidad y equipamiento

A 120 por autopista, en el Renault Mégane 2014 la única diferencia de ir en quinta o en sexta la ves cuando el cuentavueltas pasa de 2.200 a 2.500 rpm. Si quieres oír algo más que el ligero ronroneo que se cuela en el habitáculo tienes que llevar la aguja hasta dentro de la zona amarilla, a 4.500 rpm. Y escucharás algo siempre que el potente equipo de sonido de esta edición Renault Mégane Coupé 1.6 dCi Bose. En parado, las vibraciones son casi imperceptibles. Una vez en carretera, su chasis afronta con naturalidad los cambios de apoyo y, sobre todo, gracias a la progresividad de su dirección y a una suspensión que filtra un poco más de lo idóneo en un coupé, con este Mégane puedes rodar por encima de la velocidad legal en zonas de curvas sin darte casi ni cuenta. 

Con su equipo R-Link, el Mégane Coupé 1.6 dCi reproduce canciones de tu móvil y estás conectado para ver tus correos o utilizar algunas aplicaciones que Renault ya tiene disponibles. El paquete extra de seguridad, que incluye por 700 euros cámara trasera, luces automáticas y alerta de salida de la vía, es muy recomendable. Sobre todo porque este francés no irá de ecológico por la vida, pero lo es gracias a un motor con el que nunca gastarás más de los 5,5 l/100 km que le hice. No es un deportivo radical, ni muy atractivo para ser coupé, pero sí es el más lógico.

Imagen de perfil de Vicente Cano

Redactor

Ferrolano de corazón, getafense de adopción, en periodismo desde hace 20 años. "Ser feliz es querer lo que se tiene, no tener lo que se quiere"