Prueba

Primera prueba: Lamborghini Huracán

Primera prueba: Lamborghini Huracán
Luis Meyer

Con el Lamborghini Huracán, Lamborghini anuncia una época de transición. Ahora, en lugar de un coche radical para circuito prima el vehículo para uso diario. Lo comprobamos.

¿Un Lamborghini civilizado para el día a día? La preocupación es injustificada. Para empezar, la estética del Lamborghini Huracán sigue siendo impresionante, de las que te dejan sin respiración.

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Pero es cierto que no tiene un aspecto tan salvaje como el de su predecesor, el Lamborghini Gallardo. Y lo cierto es que el Huracán es más confortable, y por fin tiene suficiente espacio como para no ser una tortura para conductores altos.

El desahogado puesto de conducción se ve algo desordenado, aunque es una impresión visual porque luego se maneja todo sin problemas. Las levas del volante para rápidos cambios de marcha son más largas que las del Gallardo, y se accionan mejor. Y una instrumentación central absolutamente configurable (como en Audi, con una pantalla de 12,3 pulgadas) presenta la información más importante.

El 10 cilindros tiene una respuesta brutal, reacciona a la velocidad del rayo con sus 610 CV y arroja más empuje que el motor que llevaba el Gallardo, con un máximo de 570 CV. Y lo más importante: su sonido sigue poniendo la carne de gallina. El cambio de siete velocidades de doble embrague reacciona con mucha rapidez y con mayor suavidad que el Aventador, actual tope de gama. 

Con el chasis de acero de serie el tarado del Huracán tiende siempre a deportivamente rígido. Pero lo puedes civilizar si pagas los 6.651 euros que cuesta su chasis Magnetic Ride opcional. Permite variar ipso facto la dureza del conjunto. Si incluye el elevador de morro (muy conveniente para meterlo en garajes profundos) el precio sube a 3.081 euros. 

Y hablando de precios: semejante bestia del asfalto cuesta, y mucho: 236.000 euros, y si por ejemplo lo quieres con pintura mate debes añadir 13.570 euros a la cuenta. Por lo menos, los frenos cerámicos son siempre de serie.

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