Prueba

Prueba Opel Crossland X 1.6 CDTI 99 CV

Opel Crossland X 1.6 CDTI 99 CV
Nota

7

Alfredo Rueda

A medio camino entre dos mundos. No es un monovolumen y tampoco un todocamino, pero tiene argumentos de los dos segmentos. Analizamos las ventajas e inconvenientes de este práctico vehículo.

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Puede que no todo en la vida sean los SUV. Quizá, y solo quizá, si existiera un coche a medio camino entre los tan vendidos todocamino y los prácticos monovolúmenes, tendría muchos adeptos. Y mira tú por donde, eso es lo que he pensando con la prueba del Opel Crossland X 1.6 CDTI 99 CV. Sí, Opel tiene el Mokka X, pero su orientación es más campera, sobre todo al contar con la opción de montar tracción 4x4. 

El Opel Crossland X solo tiene tracción delantera y, por lo visto en algún camino donde me he adentrado, pierde agarre demasiado fácilmente, por lo que no es una opción para afrontar terrenos resbaladizos y complicados. Y eso que esta unidad monta la mecánica menos potente, con un motor turbodiésel 1.6 de 99 CV. Pero su ímpetu al ganar velocidad, sobre todo en las primeras velocidades, pone en jaque al tren delantero más de lo que debiera. 

Vídeo: todos los detalles del nuevo Opel Crossland X:

Fuera de los caminos de tierra, ya en el asfalto, el comportamiento del todocamino de Opel es mucho más satisfactorio. Es lo suficientemente ágil para el día a día y sube de vueltas rápida y limpiamente. La pena es que la insonorización y el refinamiento de esta mecánica podrían mejorar sensiblemente. Su ruido y vibraciones te hace pensar en que quizá bajo el capó haya un tricilíndrico, pero nada de eso: cuatro ruidosos cilindros... 

Eso sí, lo que no te rechinará tanto será su consumo. En esta prueba ha gastado de media poco más de cinco litros cada 100 km. Es una cifra muy buena, aunque, lo sé, los hay que gastan menos con la misma cilindrada y unos caballos similares. No obstante, no está nada mal y si cuidas un poco más el acelerador puedes rebajar algo esa cifra, aunque no mucho más. Un modo Eco de conducción no habría venido mal pensando en largos viajes, o una sexta relación en su caja de cambios manual. Hablando de ella, las inserciones son buenas, si las haces a un ritmo normal. Si lo intentas hacer rápido, puede que alguna rasque o no logres meterla al primer intento. Hay que corregir esas holguras...

Conducción en carretera

Aparece algún bache en ese asfalto en el que tracciona mejor y la suspensión la noto algo rebotona y eso que no es muy dura. En virajes a ritmo alegre y, sobre todo, en rápidos cambios de dirección, la carrocería se mueve más de lo deseable... Me ha quedado patente que éste tampoco es su terreno favorito.

La dirección no me ha fascinado especialmente. No es de las que mejor transmite lo que pasa bajo el eje delantero y, con sus tres vueltas de volante, a veces tienes que manotear mucho aunque la maniobra sea relativamente sencilla. Si hablamos de su equipo de frenos, superar los 40 metros en el 100 km/h a 0 no es una buena cifra y delata a las claras que su hábitat preferido, por esto y por todo lo comentado anteriormente es la ciudad o algún trayecto interurbano sencillo.

Vídeo: así te protege la tecnología del Opel Crossland X:

Me ha gustado más su interior, gracias a un espacio bien aprovechado tanto para los pasajeros como para el equipaje. Es cierto que el volante queda muy cerca del conductor a pesar de su posibilidad de reglaje en altura y profundidad, pero los ajustes de las diferentes piezas que conforman el salpicadero son buenos y los plásticos, dignos. Además, cuenta con muchos huecos para hacerte más fácil la vida a bordo. Por otro lado, el mullido de los asientos delanteros no te cansará con el paso de los kilómetros y detrás, su fuerte está en la altura, mientras que su debilidad es la anchura. No metas tres adultos o acabarán discutiendo para elegir cuál de ellos se va en autobús... Por lo menos no se tendrá que llevar la maleta. Con 410 litros es uno de los mejores en esta categoría y, además, dispone de un suelo a doble altura y, por supuesto, de la opción de abatir los asientos, quedando el suelo plano.  Su equipamiento, en el acabado Excellence es muy completo y echarás pocas cosas en falta.

Opinión

Míralo como el segundo coche familiar. Y así, lo disfrutarás mucho más. Es versátil y, sobre todo, económico de mantener. Gasta muy poquito y te hará un buen servicio, sobre todo gracias a un maletero muy amplio y a unos asientos traseros con una muy buena altura disponible. Su mecánica no resulta muy refinada, ni distintos elementos como cambio, frenos o dirección; pero no es un coche al que debas buscarle prestaciones puras. Con él, los ritmos deben ser tranquilos, incluso si te adentras en caminos de tierra.  

Conclusión

Lo mejor

Consumos, conducción en ciudad, calidad interior y equipamiento

Lo peor

Suspensión rebotona, balanceos de la carrocería, dirección flotante

Imagen de perfil de Alfredo Rueda

Periodista apasionado de todo lo que tenga motor: Coches, motos y ahora, también, cacharritos con alas...