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Prueba: Infiniti QX50 2019. Tecnología punta sobre ruedas

Prueba del Infiniti QX50 2019

Mientras los americanos ya pueden hacerse con el nuevo Infiniti QX50 desde hace un par de semanas, en Europa aún tendremos que esperar hasta 2019. AUTOBILD ya puede contarte todos los detalles y las primeras impresiones. Prueba: Infiniti QX50 2019.

Y es una pena, porque su carrocería está llamada a conquistar. Tiene unas líneas musculadas y deportivas, y los diseñadores de Infiniti se han inspirado, más que nunca antes, en la Naturaleza: los faros se basan en la mirada de un ave rapaz. Añade muchos elementos cromados y, en general, una óptica imponente desde cualquier ámbito. Ya nos aventuramos a decir que en Europa este coche causará sensación.

Pero en Infiniti no se han querido quedar en el diseño, y equipan a su nuevo SUV con un ejército de novedades tecnológicas: el QX50 será el primero coche de serie en equipar un motor con compresión variable. En elevadas exigencias de rendimiento baja, y a poca carga sube, para lograr una combinación idónea entre deportividad y ahorro de combustible.

Un rendimiento sorprendente

El bloque es un dos litros de cuatro cilindros que rinde los mismos 272 CV que el 3,5 litros V6 de la generación actual, e incluso sube el par hasta 380 Nm. Y en la marca esperan, al mismo tiempo, reducir el consumo nada menos que en un 30%, para que haya un seis antes de la coma. El sistema está gestionado por un motor eléctrico que sustituye a los pistones convencionales y varía la carrera de los cilindros hasta en seis milímetros, para lograr una relación de compresión entre 8:1 y 14:1. Lo mejor de todo es que el conductor ni se entera, de no ser por los gráficos de la pantalla. Solo tiene que pisar a fondo al acelerador y maravillarse con la ambición con que sube de vueltas el voluntarioso cuatro cilindros.

En cifras: la versión de tracción integral pasa de 0 a 100 km/h en 6,3 segundos y la de tracción delantera en 6,7. Añade una nueva transmisión basada en la tecnología CVT, de funcionamiento impecable: pasa rápidamente por las relaciones, y sin tirones. Pero que esto no lleve a engaño: en Infiniti han querido enfocar a su QX50 al confort, de modo que está muy bien aislado de ruido y vibraciones, y su dirección es especialmente suave. Por eso se siente aún más sedoso que un Mercedes GLC, y dista mucho de las ansias de devorar curvas de un BMW X3 o un Porsche Macan.

Prueba del Infiniti QX50 2019

Por dentro abundan el cuero refinado y las formas barrocas, con acabados y ajustes a un nivel muy elevado. Este coche es para quienes buscan relax, y en eso tiene mucho que ver su sistema ProPilot: gestiona la distancia y la velocidad, y mantiene al coche en su carril para acercarse lo más posible a lo que permite la ley actual en cuanto a conducción autónoma.

¿Quieres conocer todos los modelos de Infiniti? Aquí los tienes.

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