He probado el Ford Explorer y lo tengo claro: "me gusta este SUV eléctrico, pero no en esta versión de 340 CV".

El nombre Explorer ya existía en Ford, pero antes era un SUV híbrido enchufable equipadísimo de 457 CV y ahora pasa a ser un todocamino mucho más pequeño, 100% eléctrico y con potencias entre 170 y 340 CV. ¿Nos ha convencido este cambio?
Ford ya tenía un modelo 100% eléctrico en su gama, el Mustang Mach-E, pero es un coche que como poco cuesta 49.000 euros, así que necesitaban algo más pensado para el pueblo. Quizás por eso decidieron asociarse con Volkswagen que, como sabes, traducido del alemán significa coche del pueblo. Bueno, por eso y porque así el tiempo de desarrollo se acortaba muy mucho.
Eso explica que este nuevo Explorer (como te decía, ya existía un Ford Explorer en 2020, pero era un SUV grande y con mecánica híbrida enchufable) tenga tantos elementos reconocibles de la gama ID. del fabricante alemán.
Y no creo que eso sea malo, porque así han logrado crear el primer eléctrico europeo, pensado para europeos y está disponible desde 41.812 euros. Tampoco es un regalo, pero sí algo más accesible y nada descabellado si les restas el Plan Moves III.
Como te decía, de Explorer ya solo tiene el nombre, porque ahora es un coche mucho más pequeño. Mide 4,47 metros de longitud y se basa en la plataforma MEB del Grupo VW, es decir, la misma del Audi Q4 e-tron, el Skoda Enyaq y el VW ID.4, que son modelos con los que pasa a rivalizar directamente.
Eso sí, su diseño a mí particularmente me gusta, porque es muy diferente a todo lo que hay. Tiene personalidad y transmite sensación de robustez, no de ser una lavadora con ruedas. Se distingue de otros SUV 100% eléctricos por su diseño tan particular. Eso sí, la forma, en algunos casos compromete la función, como en la zaga, porque el borde de carga está demasiado alto: 76 cm.
El acabado premium que ves en las fotos viene equipado de serie con faros LED matriciales que adaptan su iluminación según el tráfico y las curvas.

El Ford Explorer por dentro
El habitáculo monta unos asientos deportivos con tapicería de piel Sensico, que son calefactables y cuentan con función masaje de serie. Ofrecen una posición de conducción muy cómoda y frente a ellos me encuentro un volante casi cuadrado que no resulta molesto de manejar, pese a lo que pueda parecer.
En lo relativo a calidades y materiales hay que decir que abusa del plástico, aunque las uniones entre piezas son buenas y no detecto crujidos. Y los asientos de cuero de la versión premium de esta prueba, la verdad es que son una maravilla por diseño y comodidad.
Dentro del Ford Explorer se aprecian muchas similitudes con los modelos de VW: la pequeña pantalla detrás del volante que hace las veces de cuadro de mandos y que me resulta tan pequeña como en los alemanes, el selector del cambio, el mando de los limpiaparabrisas, el control para las luces, incluso los odiosos botones táctiles del volante...
Pero, al mismo tiempo, han sabido innovar, porque en el centro del salpicadero se levanta una enorme pantalla de 14,6" situada en posición vertical, que le da un aspecto imponente y muy tecnológico. Además, monta y un cargador inalámbrico para el móvil en la consola central.

Y lo más importante, funciona con un software propio de Ford, que pone en evidencia el sistema que utiliza Volkswagen y que no gusta a muchos conductores.
Y si me centro en aspectos prácticos, que siempre son relevantes a la hora de valorar un SUV, hay que mencionar que el espacio interior disponible es amplio. No solo en las plazas delanteras, donde ya he comentado que la posición de conducción es buena, sino en la segunda fila de asientos, que ofrece espacio de sobra tanto para las piernas como para la cabeza.
Por su parte, el maletero tiene una capacidad de 470 litros, ampliables a 1.460 si pliegas los respaldos traseros.
Prueba dinámica del Ford Explorer de 340 CV
Aunque lo realmente clave es su mecánica eléctrica. Como te decía, hay distintos niveles de potencia. En concreto son cuatro: 170, 204, 286 CV y 340 CV. Y también se ofrecen diferentes tamaños de baterías: 52, 77 y 79 kWh.
En esta prueba he conducido el tope de gama, es decir, la versión de autonomía extendida (batería de 79 kWh), equipada con un motor en cada eje. Por tanto, con tracción integral y una potencia máxima de 340 CV.
Me ha gustado cómo empuja. Especialmente en modo Sport (Además tiene Eco, Normal, Individual y esta versión tiene uno añadido denominado Traction, para optimizar la respuesta de la tracción total con firme deslizante). No cumple con la aceleración que promete (5,3 s), pero aun así, pasa de 0 a 100 km/h en 6,3 segundos, que no está nada mal.
Y las cifras de recuperaciones aseguran adelantamientos seguros en vías con un carril para cada sentido, ya que pasa de 0 a 100 km/h en solo 2,6 segundos.
Aunquer debería preocuparte más su gasto energético, porque promete 16,6 kWh de consumo medio y a mí me ha gastado 20,7. Así que la autonomía real es de unos 400 km, cuando Ford homologa 532. La parte buena es que admite hasta 185 kW de potencia carga, así que en 26 minutos se pone al 80% de su capacidad.
Dinámicamente, como es habitual en Ford, han logrado una configuración muy acertada. El coche pesa casi 2,2 toneladas, que es mucho, y pese a ello se muestra ágil en las curvas. Eso sí, el tacto de los frenos es bastante extraño. Y, si me pongo exquisito, la dirección tampoco me termina de transmitir de manera fiel lo que ocurre debajo de las ruedas.
Este Ford Explorer Premium de Rango Extendido con tracción AWD con 340 CV cuesta 58.871 euros, que es una suma importante para un coche de este segmento. Así que creo que es mejor apostar por las versiones menos potentes de la gama.
Valoración
Nota 7.5
Este nuevo Explorer, por diseño, espacio y potencia me convence. Pero la versión tope de gama que he probado cuesta casi 59.000 euros, así que por precio y autonomía no creo que sea tan buena opción. Si te lo planteas, mi recomendación es la versión de acceso, que la veo más lógica.
Lo mejor
Comportamiento dinámico, diseño diferente al resto, buen espacio interior, mucha potencia.
Lo peor
Precio elevado, autonomía en carretera, calidad de algunos materiales.

Enrique Trillo
Redactor jefe
Enrique Trillo es redactor jefe de Auto Bild desde 2005. Puedes localizarle escribiendo pruebas de coches, vídeos y en noticias y análisis de la actualidad del sector.