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Prueba: Ford Explorer 2019. El esperado retorno del americano

Prueba del Ford Explorer 2019

El Explorer tiene un nombre histórico en Estados Unidos, donde cuenta con años de historia. Ahora llega a Europa.

Ford Explorer. ¿Te suena? Hoy, solo los más veteranos reconocen este nombre. Ford lo eliminó de su gama hace casi 20 años. Ahora, la nueva edición lanzada en los EE UU regresará a Europa a fines de 2019, oficialmente solo como un híbrido enchufable. 

Nosotros ya nos hemos puesto al volante, en esta prueba del Ford Explorer 2019, y las sensaciones son buenas en todos los aspectos, aunque también hay un punto que duele: el precio.

Este Ford no solo mide poco más de cinco metros y, por lo tanto, se clasifica en la liga del Mercedes GLE, Audi Q7 o BMW X5. Sino que al menos en Estados Unidos, incluso sin cargo adicional, ofrece tres filas de asientos. 

Dentro, mucho espacio (las siete plazas son más que buenas) gracias a sus 5,06 metros de largo y su batalla de más de 3 metros, y un bloque mecánico adaptado a la situación de reducción drástica de emisiones. 

Su maletero se vuelve realmente enorme cuando sumerges la tercera fila y abates los sillones de la segunda a mano. Aparecen de pronto 2.274 litros detrás del portón trasero abatible eléctricamente. Añade a eso huecos para objetos con un total de 123 litros de espacio de almacenamiento y no menos de 12 (!) portavasos.

En cuanto al motor, se trata de un conjunto híbrido enchufable en el que Ford combina un V6 de 3,0 litros de 350 CV con un motor eléctrico de 100 CV y una batería de 13.1 kWh, lo que debería generar 40 kilómetros de autonomía eléctrica. 

Con una potencia de 450 CV y 840 Nm, este tándem promete ser muy eficiente. También lo hace el resto de la tecnología: los estadounidenses invierten en muchos sistemas de asistencia, incluido uno para estacionar de forma automática. Una pena que el manejo de su sistema, a través de la pantalla sea un tanto engorroso. Pero en general, nos ha dejado muy buen sabor de boca. 

Prueba del Ford Explorer 2019

En marcha con el Ford Explorer

En esta prueba del Ford Explorer 2019 percibimos un comportamiento típicamente americano, y eso debes entenderlo de manera positiva. 

Porque este modelo es tan cómodo como cabría esperar de un gigante así y es lo que un coche familiar necesita. Estrictamente hablando, rueda ignorando en las juntas transversales en las carreteras y demás irregularidades.

Me monto y unos cómodos asientos de cuero me lo ponen muy fácil. Pulso el botón de arranque, y en donde yo esperaba el rugido del V6 como saludo de bienvenida, recibo el silencio por respuesta. Y es que el Explorer arranca siempre en eléctrico. Buen punto.

El Explorer, como el Ford Kuga PHEV, consta de cuatro modos de conducción en eléctrico –EV auto (alterna motor eléctrico y el térmico, en función de necesidad), EV Now (eléctrico puro), EV later (solo térmico y guarda carga), EV Charge (utiliza motor térmico para cargar batería).

A estos se suman otros siete modos de conducción (Normal, Eco, Sport, Arrastre, Pista, Arena o Nieve y Superficie Resbaladiza). Inicio la marcha y parece como si le costara salir, como cierta pereza, pero al pisar el acelerador con más intensidad, sale escopetado.

En los primeros compases voy combinando modo eléctrico puro con híbrido, y me llama la atención que aunque vaya en eléctrico puro y acelero, se activa el motor térmico. 

Por lo que cuentan en Ford, son milisegundos en los que la gestión del motor entiende que se requiere más fuerza. Algo que ocurre también en modo Sport. 

Sea como fuere, ¡cómo empuja! ¡Prodigiosos 825 Nm de par! Es increíble que esta mole pueda ir tan deprisa... y frenar tan contundentemente al llegar a una rotonda. También en pista y terrenos resbaladizos, el Ford Explorer gracias a su tracción integral tiene un comportamiento sin tacha.

Sigo con atención las indicaciones del navegador del Ford Explorer, pero echo de menos un head-up display o que la pantalla vertical en la consola estuviera orientada a mí.

Empieza el rock & roll por estrechas carreteras de montaña. Pienso que ir con el Ford Explorer por aquí es como meter un elefante en cacharrería y buscarle las cosquillas. Y ciertamente con tantos cambios de apoyo, las inercias se dejan notar, pero no noto más oscilaciones que con SUV más pequeños.

Las suspensiones del Ford Explorer se lo tragan todo y hacen el viaje muy agradable, aunque yo agradecería un tarado un poco más duro, al igual que la dirección. Aunque para gustos...

¿Consumo? El ordenador del Ford Explorer no miente: un gasto total de 15,3 l /100 km, de los que 5,7 km ha sido realizados en eléctrico puro. Obviamente, si solo me moviera por ciudad, el consumo sería muy inferior.

VÍDEO: El Explorer en acción

El Explorer –que en España solo estará disponible con el acabado ST Line con todo de serie– ofrece lo último en tecnología (instrumentación digital de 12,3'' y pantalla táctil vertical de 10,1'' con sistema de infotainment SYNC3; wifi Hotspot para 10 dispositivos), sistema de audio Bang & Olufsen con 14 altavoces, sin olvidar sistemas de seguridad de última generación. El menú, sin duda, tiene buena pinta.

Conclusión

me ha gustado el Ford Explorer 2020. Llega a un corral repleto de buenos gallos 'top', y ahora tiene que demostrar de lo que es capaz. Pero tiene oportunidad de conquistar a los que huyen del mainstream y también por precio, pues cuesta menos que sus rivales: 79.350 euros con descuento por campaña actualmente de 6.000 euros más adicional de 1.800 si elige financiación multiopción (si es financiación convencional es de 1.400 euros adicionales).

Valoración

Nota9

En esta prueba del Ford Explorer 2019 un esperado retorno del americano después de dos décadas, conducimos un posible rival para los grandes SUV alemanes.

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