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Prueba

Prueba DS 7 Crossback: Salido de los mejores fogones franceses

Prueba DS7 Crossback
Nota

8

A prueba el coche más tecnológico que ha salido nunca del grupo PSA.

Te lo diré claro: este es el coche más tecnológico que ha salido nunca del grupo PSA. Y lo mejor de todo es que no parte de un modelo ya conocido, tal y como pasa con los DS3 o DS5. Con el DS7 Crossback han partido de una hoja en blanco y eso se nota, por un lado, y se agradece, por el otro. También es justo lo que ha permitido hacer un coche a la altura de las expectativas que levantó la marca francesa en su nacimiento. En su interior se dan la mano el lujo, la tecnología y los materiales bien cuidados, logrando un ambiente premium como nunca antes se había conocido en un coche del grupo francés. ¡Chapó! 

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Entro en faena... Me siento al volante y me sorprende lo cómodos que son los asientos, perfilados con formas tridimensionales y que sujetan bien la espalda. Son calefactables, refrigerables y tienen masaje. Levanto la vista y me encuentro una consola central presidida por dos grandes pantallas de 12 pulgadas que me hacen recordar a las que ofrece Mercedes en su Clase S. No está mal la comparación, ¿verdad? Lo cierto es que no es oro todo lo que reluce y enseguida me doy cuenta de que su funcionamiento, a pesar de que tiene una interfaz espectacular (fíjate en las imágenes al pasar la página), su funcionamiento es lento y algo desesperante. Una de las pantallas es para la instrumentación; en la otra, de alta resolución, manejas el resto de sistemas del coche (navegador, climatización, radio, teléfono...).

Detallista

Por otra parte, me llama la atención lo trabajados que están los botones, siempre con las formas triangulares típicas en DS y terminados en cromo. La guinda la ponen la iluminación ambiente, por un lado, y el sistema de audio Focal Electra de catorce altavoces, por el otro, que suena realmente bien. Lo dicho, el ambiente es de lo más cuidado que me encontrado nunca en DS. ¿Y en amplitud? ¿Practicidad? No vas a tener queja, aunque tampoco es líder de su segmento. Por ejemplo, en anchura, en la fila trasera, se queda por detrás de un BMW X3 o de un Audi Q5 y eso supone que la persona que vaya en la plaza central va a ir un poco más incómoda. Lo bueno: no hay túnel central que moleste. Para la cabeza sí que hay más centímetros disponibles y una persona de 1,85 como yo no se topa con el techo. Hay salidas de aire específicas y si lo pides puedes modificar la temperatura de forma independiente (el climatizador trizona cuesta 312 euros).

Antes de ponerme en marcha, analizo el maletero: 555 litros en configuración de cinco plazas que se puede aumentar hasta los 1.598 abatiendo los respaldos traseros (se puede hacer desde el propio maletero). La zona de carga cuenta con doble fondo y está bien terminada, y lo único que echo en falta es una trampilla pera meter objetos largos sin que eso suponga sacrificar los asientos laterales.

VÍDEO: Échale un ojo al DS7 Crossback en vídeo

Al volante

Y ahora sí, arranco. Mediante un botón que hay justo debajo del reloj firmado por B.R.M R180 (rota 180º) doy vida al cuatro cilindros BlueHDI de 180 CV. Es un viejo conocido que en esta ocasión va asociado a un cambio automático de ocho marchas con modo secuencial. Ya en los primeros kilómetros me doy cuenta de que este DS7 ha sido concebido para ofrecer mucho confort al pasaje.

Las suspensiones trabajan para absorber bien las ondulaciones de la carretera y aquí es donde te tengo que hablar del sistema Active Scan que, mediante una cámara que lee de forma continua la carretera, prepara la suspensión para aportar el máximo confort al pasar por los baches. Solo funciona en el modo Confort y realmente convierte a este DS en un coche cómodo que parece rodar por una alfombra. Donde peor se siente es en una carretera de curvas. No es lo suyo. Aunque selecciones el modo Sport y tenses los músculos, este DS7 tiene que lidiar con mucho peso y con las inercias que se generan, por lo que no reacciona bien a los cambios fuertes de apoyo. No es ágil, aunque eso no quiere decir que no sea estable en el paso por curva. De hecho, una vez apoyado, confiere mucha confianza, aunque luego es cierto que en esa situación no es fácil cambiar la tra-yectoria de forma rápida. Pero es lógico, porque no es su liga ni pretende ser el modelo más dinámico de la categoría.

Pasa lo mismo con la transmisión. El cambio automático funciona con bastante suavidad y las transiciones casi no se notan, pero cuando lo pones en modo secuencial e intentas que obedezca a ritmos altos, se lo va a pensar dos veces. De lo que no vas a tener queja es de las ayudas: armado con una ingente cantidad de asistentes a la conducción (incluida una cámara de visión nocturna con detección de peatones que funciona muy bien), el DS7 es un coche seguro y que te lo pone siempre fácil. Quizá lo que menos te guste sea el precio. Pero si analizas los 44.150 euros que cuesta, con todo el equipamiento y la tecnología, realmente te darás cuenta de que vale cada euro que te piden por él. Sobre todo porque debes añadir un elemento de exclusividad importante: la gente por la calle se queda mirando.

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Conclusión

El DS7 entra de lleno en segmento de los SUV Premium por mérito propio. Me ha sorprendido. Un lujoso interior, un diseño inédito, mucho cuidado por los detalles... Su fuerte en marcha es la comodidad, ya que las suspensiones hacen un gran trabajo y miman al pasaje como no me esperaba. Es caro, pero su precio me parece justificado.

Fotografía - Alex Aguilar

Conclusión

Lo mejor

Generoso en la entrega de potencia, no consume en exceso y su respuesta es convincente. Gracias a su altura resulta muy cómodo acceder a su interior.

Lo peor

Este DS pelea en la zona alta, contra los BMW X3 o los Audi Q5. De ahí que su precio sea elevado sobre, por ejemplo, un VW Tiguan.

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