Prueba del Cupra Tavascan VZ 4Drive: impresiona en diseño y rendimiento

El Cupra Tavascan VZ aporta un diseño atractivo y dinamismo a la categoría de los SUV eléctricos tipo coupé. Comprobamos si el modelo español también es adecuado para el uso diario.
Técnicamente, el Cupra Tavascan es un fiel representante de la plataforma MEB, comparable con el Volkswagen ID.5 o el Skoda Enyaq Coupé, pero más atractivo que el modelo de Volkswagen y, como el modelo tope de gama VZ probado, incluso más económico que su hermano checo RS.
Diseño
El segundo modelo eléctrico de Cupra causa una gran impresión, especialmente por su diseño. Este elegante SUV eléctrico parece casi un prototipo que se ha colado en la sala de exposición del concesionario.
Sus ventanas angulosas, la luneta trasera inclinada y los monumentales pilares C hacen inevitable girar la cabeza allá por donde pasa. Aunque la sensación que da es la de no tener mucho espacio, está sorprendentemente bien aprovechado: incluso personas de dos metros pueden acomodarse en los asientos delanteros tipo baquet, que ofrecen buen confort, aunque los conductores de más talla podrían encontrar molesto que el reposacabezas no sea ajustable en altura.
En la parte trasera, también es posible viajar cómodamente; la altura de 345 milímetros desde el asiento hasta el suelo permite una posición relajada para personas de estatura media. Sin embargo, el techo panorámico opcional reduce ligeramente el espacio sobre la cabeza.
Hablando de espacio: el maletero del Tavascan tiene una capacidad de 540 litros hasta la bandeja cubreequipajes, aunque Cupra no especifica el volumen máximo.
Buenos acabados
El interior parece sólidamente ensamblado, con materiales seleccionados cuidadosamente. En cuanto a los controles, encontramos el típico "cóctel" del grupo: pocos botones físicos y muchas funciones táctiles en la gran y detallada pantalla de 15 pulgadas.
Aún no nos convencen los controles deslizantes en la parte inferior de la pantalla para ajustar temperatura y volumen, ni los sensibles paneles táctiles del volante. Existen soluciones más funcionales con mejor respuesta táctil.

Motor y comportamiento
No es sorprendente que el modelo tope de gama VZ ofrezca un desempeño bastante dinámico. Con un motor eléctrico en el eje delantero y otro en el trasero, que juntos generan 340 CV, el Tavascan alcanza los 100 km/h en solo 5,4 segundos. Llegar a los 160 km/h toma 12,7 segundos, y poco después se alcanza la velocidad máxima limitada a 180 km/h.
En lugar de perseguir altas velocidades en la autopista, este SUV se disfruta más trazando curvas con agilidad. La dirección equilibrada acompaña bien, aunque en cambios rápidos de trayectoria el alto peso del vehículo (2.330 kg) se hace notar.

La suspensión adaptativa ofrece un buen rango entre una configuración firme y otra más cómoda y familiar. Las llantas opcionales de 21 pulgadas son muy estéticas, pero hacen que la suspensión delantera sea un poco brusca en carreteras en mal estado.
La batería de iones de litio, con una capacidad útil de 77 kWh (82 kWh brutos), no es enorme, pero con un consumo moderado de 22,2 kWh/100 km en la prueba, ofrece una autonomía cercana a los 350 kilómetros.

Al recargar, hay que ser paciente: admite un máximo de 135 kW en cargadores rápidos, lo que significa que idealmente necesita al menos 30 minutos para pasar del 10 al 80 % de carga.
Factores para decidir la compra
El Tavascan es un atractivo coche eléctrico. Su buen diseño interior y exterior, y su rendimiento dinámico, son puntos fuertes, pero su limitada capacidad de carga rápida y su alto precio juegan en su contra.
Valoración
Nota 8
Lo mejor
Diseño, acabados, rendimiento dinámico.
Lo peor
Autonomía justa, la carga debería ser más rápida.