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Prueba

BMW Z4 de segunda mano, dinamismo y diversión por menos de 10.000 euros

BMW Z4 de segunda mano

Si estás pensando en comprar un descapotable en el mercado de ocasión, el BMW Z4 de segunda mano puede ser una buena opción. Veámos por qué...

Hay que empezar diciendo que las primeras críticas al BMW Z4 en 2003, cuando vino a suceder al Z3, no fueron muy amables. "Como un mono recién caído de un árbol", fueron algunas de ellas, para que te hagas una idea.

El roadster, con denominación interna E85, se montaba en la fábrica de Carolina del Sur, en Estados Unidos, y se volvió más grande, pesado y caro que su antecesor. Pero, ante todo, era un auténtico Bangle. Así se apellida el anterior jefe de Diseño de la marca. Y sus polémicos bocetos, para este y otros modelos, generaron bastantes discusiones entre los fans más puristas.

Quince años después nos hemos acostumbrado a los excesos estéticos de la industria automovilística y el Z4 se ve ahora como un BMW auténtico, atractivo e incluso elegante. Y es que no debemos olvidar que era un tracción trasera con todas las de la ley, y aún con los motores de seis cilindros en línea, sin turbo.

Esto, ya sobre el papel, promete muchas horas de diversión. Un coche ágil, con un brío que permite conducirlo rápido sin esfuerzo, y mucha precisión gracias a un chasis y una dirección muy afinados, capaces de colmar los deseos de cualquier conductor dinámico. Lo dicho: 100% BMW. 

No sorprende, por tanto, que el primer Z4, después de los años, siga teniendo un valor residual muy estable. Especialmente codiciados son los grandes seis cilindros de 3.0 con 231 CV, y su sucesor, el 3.0 Si de 265. Los seis cilindros más pequeños de entre 2,2 y 2,5 litros eran menos potentes (170 a 218 CV), pero no por ello han dejado de resultar modelos muy solicitados en el mercado de usados.

Curiosamente, es menos demandado el más barato, el cuatro cilindros 2.0i con 150 CV. Las variantes Alpina y M elevaban la apuesta a 300 y 343 CV. 

El interior es claro y sencillo, algo que también se aplica a la elección de materiales de los primeros modelos, quizá algo austeros. Como conclusión: mayor diversión en verano, imposible. Un coche fiel a su condición, destinado al disfrute total.. 

BMW Z4 de segunda mano

La opinión del redactor...

El Z4 demuestra lo que ha hecho grande a BMW: el chasis, la dirección y la mecánica funcionan como una unidad y ofrecen diversión en estado puro. Mejor si te haces con un seis cilindros en buen estado. Y si no, siempre puedes ahorrar un poco más y comprar el nuevo, o bien a su primo japonés, el Toyota Supra.

Conclusión

Lo mejor

Un coche ágil, con un brío que permite conducirlo rápido sin esfuerzo, y mucha precisión gracias a un chasis y una dirección muy afinados

Lo peor

El interior es claro y sencillo, algo que también se aplica a la elección de materiales de los primeros modelos, quizá algo austeros

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