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Práctico: ¡cuidado con los cepos!

Cuidado con los cepos: qué hacer y cómo evitarlos
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Todo el mundo teme a la grúa, a las multas, a la pérdida de puntos... pero ojo a lo que te recordamos en este práctico: ¡cuidado con los cepos! En efecto, se trata de un elemento en el que pocos piensan... hasta que aparece en el coche. Y lo peor es que sus consecuencias pueden ser aún más graves que la de otros elementos de sanción. ¿Cuáles? ¿Cómo evitarlos? 

Antes de nada, ponte en situación: llevas tan campante a por tu vehículo y, de pronto, ves que tiene un 'regalito' adosado a la rueda. Y lo peor ya no es que te chafe el viaje (que siempre se sale a por algo o a por alguien con el tiempo medido para desplazarse de un punto A a un punto B), sino que, te lo hayas merecido o no, empieza una secuencia de inconvenientes que siempre habría que evitar. 

Pero incluso hay un caso más problemático aún: que el coche ya no esté porque hayan intervenido en el proceso una notificación, te hayan puesto un cepo y, pasado unos días, encima se lo haya llevado la grúa. Y aunque parezca una situación muy rocambolesca, no descartes que en algún momento te pueda pasar a ti también. Así que vamos a dividir este práctico en dos partes: qué hacer y cómo evitarlo la próxima vez.  

¿Qué hacer cuando te ponen un cepo? 

Cuando los agentes de la autoridad competente en ese lugar estiman que tu coche ha de ser inmovilizado (abajo tienes más causas), ponen el cepo, y cursan una notificación. En principio, con esto debería bastar para que tú te pusieras en marcha y pagaras la sanción correspondiente para que te lo liberen cuanto antes. La cuantía depende de lo que fije el municipio en el que se haya producido la infracción. 

Si te retrasas demasiado, corres dos riesgos: que tu vehículo sufra los desperfectos propios de llevar tiempo parado en la vía pública (desde suciedad a roces de aparcamiento pasando por los efectos propios de las inclemencias meteorológicas o incluso el vandalismo de quienes saben que ese vehículo no se va a mover en horas o días) o que pasado unos días lo retire una grúa

Cuidado con los cepos: qué hacer y cómo evitarlos
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Los desperfectos difícilmente te los va a pagar un seguro. Y los costes de la grúa y del depósito municipal al que sea conducido también deberás abonarlos por tu cuenta: y atención a esto, porque son elevados y pueden incrementarse incluso por horas. Así que has de llamar cuanto antes a la Policía Municipal o al teléfono de atención al ciudadano para que te informen de qué ha sucedido con tu coche, dónde abonar la sanción y en qué lugar se encuentra exactamente si no estuviera 'de cuerpo presente'.

Después has de pagar la sanción sí o sí, retirarlo y, una vez que esté en tu poder, si consideras que la multa ha sido injusta, iniciar los trámites pertinentes para recurrirla. Pero recuerda pagar siempre primero lo que te pidan, para que las cosas no se compliquen ni la factura, por lo pronto, crezca demasiado (porque el proceso siempre es lento). 

¿Cómo evitar que te pongan un cepo?

El objetivo de este dispositivo es inmovilizar tu coche cuando se considera que este o su conductor no están en condiciones de seguir circulando con él. Puede ser un mero 'castigo' por estacionamiento indebido, aunque lo normal es que responda a otras situaciones más graves en las que usarlo sea un peligro para ti y para el resto de los usuarios de la vía. 

Por ejemplo -como en el caso del vehículo que ves en esta imagen-, que de oficio o por la denuncia de algún vecino, los agentes de la autoridad hayan comprobado consultando su matrícula en la base de datos que el coche en cuestión no está al día del pago del seguro obligatorio. Así, fue notificado e inmovilizado y, pasada una semana, 'pasto' de la grúa. 

Otros casos típicos: que el vehículo no tenga la autorización administrativa para circular; que no tenga en vigor la ITV y haya sido 'cazado' en marcha; que tenga la inspección al día pero en ese momento puntual presente deficiencias graves que comprometan la seguridad vial (en iluminación, frenos, parachoques) o el medioambiente (emisiones de gases o ruidos demasiado altas), que haya sido manipulado fraudulentamente... 

También se podrá inmovilizar el vehículo que lleve una carga excesiva o colocada erróneamente, que transporte a más pasajeros de los autorizados o no lo hagan en asientos homologados... Y cómo no, aquel coche, moto, camión, etc., cuyo conductor no esté en condiciones de seguir al volante, bien porque haya consumido drogas o alcohol por encima de lo permitido, bien porque se trate de un chófer profesional, por ejemplo, y no esté cumpliendo con los tiempos de descanso obligatorio. 

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