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La opinión de
Susana Viñuela

Por qué sería bueno endurecer más las sanciones de tráfico

Por qué sería bueno endurecer más las sanciones de tráfico

Cuando lo que hay en juego son vidas, todas las medidas (multas incluidas) son pocas.

Puede que alguno, al leer este titular, piense que o me he vuelto loca, o que de alguna manera me repercuten los ingresos que la Administración logra mediante las multas. Pero, ni lo uno ni lo otro. Creo que endurecer más las sanciones de tráfico, lamentablemente, sería bueno para la sociedad. En concreto, porque haría descender de una manera notable las cifras de accidentalidad en carretera. Y salvar vidas no tiene precio. Quien no me crea, que pregunte a la familia de las víctimas en accidentes de tráfico.

Cinco cosas que ahora son multa y no sabes

Desarrollemos esta idea. ¿Por qué sería bueno endurecer más las sanciones de tráfico? Lamentablemente, la gran mayoría de los ciudadanos parecemos no aprender si no es con castigos. Y a los datos me remito. Hagamos un pequeño viaje en el tiempo...

Y el cinturón de seguridad se hizo obligatorio

Corría el año 1990. Las Olimpiadas de Barcelona estaban ya al caer, y la DGT informaba de reformas en Ley de Seguridad Vial. El motivo: en 1989, los fallecidos por accidente de tráfico habían rondado los 6.500 muertos. Una situación terrible, unas cifras que a día de hoy son inimaginables (recordemos que, en 2018, los fallecidos por accidente de tráfico en España alcanzaron los 1.806; una cifra que, aún así, queda lejos de los 1.680 de 2013, año en que se registró la cifra más baja desde que hay datos). Desde la DGT decidieron que, para tratar de ponerle remedio, había que modificar la Ley de Seguridad Vial.

La nueva normativa iba a conllevar una serie de cambios muy importantes, algunos de los cuales no sentaron muy bien a los conductores. Entre otras medidas estrella, destacaba el uso cinturón de seguridad en los cuatro asientos del vehículo, tanto en ciudad como en carretera. Hasta ese momento, solo era obligatorio que lo llevaran los pasajeros de la fila delantera por una normativa vigente que había entrado en vigor en 1974. Pero, según datos de la propia DGT, cada vez eran menos los conductores que lo usaban (en 1983, solo el 78,6% se ponía el cinturón de seguridad, frente al 71,2% que lo hacía en 1988). Había llegado el momento de endurecer las sanciones.

Y el uso del casco

Otro de los cambios destacados en la nueva Ley de Seguridad Vial se refería al uso obligatorio del casco para los motoristas. Con la nueva normativa, todos los conductores de motos debían usar casco; hasta ese momento, era solo obligatorio en carretera, si bien en ciudad únicamente debían llevarlo quienes llevasen una moto de más de 125 cc. 

Unas normas poco populares

La obligatoriedad del uso del cinturón en todas las plazas así como de ponerse el casco no fue muy bien aceptada por todo el mundo. Muchos eran los conductores que hacían caso omiso, y seguían conduciendo sin casco o sin cinturón ("Total, voy ahí al lado..."). ¿Qué hubo que hacer? Poner más multas, más controles, más sanciones. 

A base del castigo económico, las conductores empezaron a cambiar su conducta. Y, gracias a ello, tanto el uso del caso como del cinturón está mucho más instaurado. Tanto, que quienes insisten en no hacerlo son mirados como bichos raros

2019, el año en que las distracciones al volante son el problema

Recientemente os contábamos que, tal y como demuestra un estudio de la Fundación Línea Directa, las distracciones al volante causan casi 400 muertes cada año. El informe estima que se producen al año casi 8.000 accidentes con víctimas por el uso indebido del teléfono móvil, en los que habrían muerto 390 personas; más del 20% del total de los fallecidos en carretera, lo que coloca al móvil como una de las principales causas de mortalidad por accidente de tráfico en España.

Endurecer las sanciones al volante
Para evitar el uso del móvil al volante habría que endurecer las sanciones

De hecho, las distracciones siguen siendo la causa principal de los accidentes mortales (32%), seguidas de la velocidad (22%) yde  la ingesta de alcohol y drogas (21%). Y no será porque desde todas las instituciones y medios de comunicación no nos hartamos de repetir la inmensa peligrosidad que conllevan estas acciones al volante; que quienes llevan a cabo estas acciones de alto riesgo se juegan la vida, y la de las personas que están en la carretera.

Sabemos que es peligroso, pero continuamos

Si, a pesar de ser conocedores del riego que suponen determinadas acciones mientras se conduce, estas siguen siendo el principal causante de las muertes en carretera, ¿qué le queda a la DGT? Como ya hiciera con el casco y el cinturón de seguridad, multar más, y con más asiduidad. Sí, parece que el miedo a una sanción cunde más que el que se tiene a una posible muerte.

Y si el castigo actual no es lo suficientemente severo, tendrá que endurecerse

Tráfico quiere endurecer las sanciones por usar el móvil al volante

Esta parece ser la misma idea que ronda la cabeza a los dirigentes de la DGT. De hecho, Pere Navarro ya anunció que, de confirmarse su mandato al frente de Tráfico, se enviará al Congreso de los Diputados el proyecto de ley de reforma del permiso de conducir por puntos en el que se endurecerá la sanción por el uso del móvil al volante, entre otras cosas. Si esto finalmente se lleva a cabo, la pérdida de puntos por estos casos se incrementará a seis aunque se mantendrá la cuantía de la multa (cabe recordar que, actualmente, esto se penaliza con 200 euros y tres puntos del carné de conducir).

¿Funcionará? Estoy segura de que seguirá habiendo gente que decida coger el móvil mientras conduce. Pero también es muy probable que, a aquellos a los que pillen y multen, se lo pensarán dos veces antes responder a un Whatsapp al volante. Y, poco a poco, se irá introduciendo la norma... O eso espero.

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