Skip to main content
Imagen de perfil de Jorge Morillo
La opinión de
Jorge Morillo

¿Es mejor esperar todavía para comprar un coche eléctrico?

Coche eléctrico
El auge de los vehículos eléctricos está haciendo que mucha gente se empiece a preguntar si es el momento adecuado para apostar por esta tecnología. ¿Sí o no? Arrojamos luz sobre el asunto sobre todo si tenemos en cuenta una 'pequeña' variable... ¡vivimos en España!

El coche eléctrico es el futuro. Puede incluso que el presente. Pero, ¿es el momento adecuado para comprar un vehículo dotado de este tipo de tecnología? Los progresos en este campo que están haciendo todas las marcas hace viable disponer de un vehículo de estas características. Ahí tenemos fabricantes generalistas como Kia con su nuevo e-Niro que hacen un trabajo impresionante. No hay que irse a Porsche con su futuro Taycan o al recientemente presentado Audi e-tron. Todos estos modelos cuentan -o contarán- con una autonomía suficiente como para afrontar el día a día y algo más.

Los coches eléctricos más espectaculares del Salón de París 2018

A todo esto hay que sumar que, a pesar de que el coste de un coche eléctrico sea todavía bastante elevado, ahorraremos bastante a la hora de recargar. Sin entrar en mucho detalle, existen diversos estudios que afirman que recorrer 100 kilómetros con un eléctrico tiene un coste de 1,2 euros si lo enchufamos durante la aplicación de la tarifa nocturna, mientras que en el caso de un coche de los de toda la vida este coste será de unos 5 o 6 euros.

No te pierdas: Los 10 coches eléctricos con más autonomía del mercado

Otro de los puntos clave a la hora de ahorrar con un eléctrico es el del mantenimiento. El número de piezas de un coche de este estilo es un 60% menor que el de uno dotado de mecánica térmica. Menos cosas a revisar, y menos cosas que se pueden romper. Entre las visitas al taller y los repostajes, podemos estar hablando de unos 2.000 euros de ahorro de media por año según datos de Nissan.

Teniendo en cuenta el progreso de los fabricantes en este campo y el ahorro del que hablamos a la larga, ¿conviene aún esperar para comprar un coche eléctrico? Rotundamente sí. Como decíamos al principio de este artículo, tenemos un gran hándicap para la implantación definitiva de esta tecnología. Vivimos en España, con todo lo que ello conlleva.

Lo primero que sucede en nuestro país es que tenemos una importante carencia de infraestructura. Los puntos de recarga públicos son bastante escasos, y en muchos casos ni siquiera funcionan como deben. Esto hace que sea prácticamente obligatorio tener un punto de recarga como Dios manda en casa. A pesar de ello emplearemos unas 6 horas como mínimo en cada carga, ya que los sistemas de carga rápida no conviene utilizarlos demasiado por el sufrimiento al que exponen a las baterías. Esto a día de hoy no es un problema a la hora de hacer nuestros recorridos diarios, pero sí cuando queremos hacer viajes largos. Por experiencia propia os digo que es agónico conducir mirando cómo baja la carga de la batería de un eléctrico sin saber dónde vas a poder recargarlo.

De esta forma, el problema que presentan los coches eléctricos en España no tiene nada que ver con los propios coches. Los fabricantes están realizando un trabajo que roza la perfección. A las pruebas nos remitimos. Pero si eso no va acompañado de una labor gubernamental que apoye el desarrollo de la infraestructura, mal vamos. Y tampoco vendrían mal unos incentivos más contundentes y una mayor información al consumidor acerca de la tecnología.

Además tenemos otro punto en contra en nuestro país: la mentalidad. Vivir en un chalet sería lo ideal para un coche eléctrico, aunque tener vecinos tampoco es un impedimento... a priori. Para poner un punto de recarga en tu plaza de garaje no hay ni siquiera que pedir permiso. Con informar a la comunidad vale -siempre y cuando el contador repercuta en tu factura, claro-. Pero ojo, porque no sería el primer caso que se da de vandalismo sobre este tipo de dispositivos de carga, de la misma forma que algún envidioso araña con la llave la pintura del coche más llamativo del garaje. Quizás sea un caso extremo y algo 'paranoico', pero nadie podrá negar que en el sur de Europa tardamos bastante más que en otros sitios en acostumbrarnos a los avances. Lo dicho, cuestión de mentalidad...

Y además