Luis Guisado

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Y tu coche que hace, ¿ayuda o desayuda?

AUTO BILD España
Opinión

Basado en interpretaciones y juicios del autor sobre hechos, datos y eventos.

Las ayudas a la conducción están bien. Pero muchas de ellas, sobre el papel, porque en la práctica se convierten en un dolor de muelas.

Si tienes una edad medio decente, te acordarás de ese eslógan que decía “Y tú, ¿cueces o enriqueces?” Te venían a decir que si hacías un caldito de verduras, por ejemplo, te iba a quedar mucho más rico si echabas una pastilla de esos concentrados ultraprocesados que están formados básicamente por sal, grasas de dudosa calidad y glutamato, un potenciador del sabor. 

Saco este tema no porque yo sea el encargado del tema alimentación en mi familia, que lo soy, sino porque con las ayudas a la conducción pasa un poco lo mismo. Los coches modernos, ¿tienen ayudas o desayudas?

Hace nada, mi suegro me llamó desesperado porque le habían dejado un coche de sustitución en el taller y estaba hasta el gorro de los pitidos. Lo de siempre: no era solo la velocidad en sí. Eran las lecturas erróneas de las señales en las vías de servicio en lugar de las de la calzada principal. Era el pitido del ángulo muerto. El del ‘lane assit’ y hasta el que le avisaba de que el coche de delante arrancaba. De locos.

Quiso la casualidad que otro amigo mío sufriera casi a la vez lo mismo con otro coche que le prestaron. ¡Qué tostón! Le molestaba tanto que me decía que si no podía apagar todo eso me iba a robar mi Peugeot 306 Cabrio. Aunque nos vemos a menudo porque es “amigo-amigo”, le tuve que recordar que esa belleza que tienes arriba la vendí hará como dos años, aunque esa es otra historia...

Y no creo que nosotros tres seamos los únicos que pensamos así. Leo que en California, donde pensaban instaurar eso del avisador de velocidad, han parado esa ley, aunque me temo que nadie va a poner coto a esta ocurrencia de alguien que evidentemente no conduce demasiado en el mundo real.

También los equipos que diseñan los coches lo saben, y por eso hacen accesos directos para poder desactivarlos. Por ejemplo, Nissan y Renault te dejan seleccionar las ADAS que quieres y te facilitan el desactivarlos. Los japoneses con un menú digital y los franceses (también se aplica a Dacia) con un botón físico. 

En Volvo presionas un botón en el volante, igual que BMW. Y Mercedes te da como cuatro o cinco posibilidades, control de voz incluido. Y en general, casi todos los fabricantes te ponen sencillo el silenciar ese tormento.

Eso me hace plantearme si de verdad estos sistemas ayudan o desayudan, especialmente cuando prácticamente todos los actores involucrados en esto de la conducción (salvo, como es lógico la DGT con sus particulares argumentos), están de acuerdo en que eso, lejos de ser parte de la solución, es una mosca cojonera que lo único que hace es molestar y poco más. 

Una idea... ¿poco correcta?

Para terminar, déjame que me haga una reflexión en voz alta sobre un tema relacionado: yo soy muy partidario de subir los límites de velocidad en autopista y, ojo, opinión impopular, en carreteras secundarias

También de endurecer las sanciones hasta niveles dolorosos por ir con el móvil, por ir bebido, por no poner intermitentes, acercarse demasiado, por adelantar cuando no se debe (aunque esté permitido)... 

Es decir, por las cosas que de verdad causan los accidentes y que, digan lo que digan, pienso que no tienen como principal causa la velocidad, sino la falta de atención, la desidia o los efectos del alcohol o las drogas. La velocidad ya va unida a un coche que se mueve.

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