VÍDEO: Mazda CX-5 2025, tercera generación de un superventas que quiere seguir en lo más alto
El Mazda CX-5 es uno de los modelos más queridos por la marca. En 13 años y dos generaciones, han vendido 4,7 millones de ejemplares en todo el mundo, solo en Europa, más de 850.000 matriculaciones.
Este es el nuevo Mazda CX-5 2025, tercera generación de un superventas que quiere seguir en lo más alto. El Mazda CX-5 es uno de los modelos más queridos por la marca. En 13 años y dos generaciones, han vendido 4,7 millones de ejemplares en todo el mundo, solo en Europa, más de 850.000 matriculaciones. Y no le faltan motivos para este éxito. En nuestro test de los 100.000 kilómetros, el CX-5 de la primera generación obtuvo casi la máxima nota, un 10 menos, y segunda generación, un 10 rotundo.
Esta que veis en imagen es la tercera generación y vamos a comprobar si, como poco, es tan buena como las otras dos. La primera generación comenzó con el llamado diseño Kodo, que vemos en esta tercera, pero claramente modernizado. Tenemos ahora una parrilla muy destacada y vertical, y en esta parte, es ahora cinco centímetros más alto que hasta ahora. Si pasamos al lateral, vemos las luces que se prolongan muy al estilo del Mazda 6e presentado hace un mes.
Los faros principales se han desplazado ahora hacia el centro, y como he dicho, está la luz diurna doble que entra en el lateral, donde vemos unos nuevos revestimientos para los pasos de rueda cuyo diseño denominan Kigumi trapezoidal, que se ve en muchos muebles japoneses. Como os he dicho, el morro es cinco centímetros más alto, pero el resto del coche también ha crecido. Ahora es 11,5 metros más largo, de lo que se beneficia especialmente su batalla, ahora de 2,82 metros. La longitud total es de 4,69 metros.

Un tamaño considerable, si tenemos en cuenta que el modelo anterior no era precisamente pequeño. Por lo demás, mide 1,82 de ancho, 15 milímetros más, y gana 30 milímetros más de altura. La pintura exterior la conocemos ya del 6e y el CX80, pero con la luz de estudio se ve con una calidad extrema. Es una de las siete pinturas que ofrece Mazda para el CX-5 de serie, y más adelante habrá una octava, pero Mazda no nos ha desvelado el color.
Antes de ir a la zaga quiero comentaros que en el nuevo CX-5 hay llantas desde 17 hasta las 19 pulgadas, y estas son las de 19, en el acabado superior Homura. En el acabado básico, lleva las de 17. Y ya en la zaga, cuando miro las luces, me recuerdan un poco a BMW, con esta línea horizontal y estos gráficos. El resultado, en cualquier caso, es muy atractivo. Tenemos la inscripción de Mazda y aquí debajo el modelo, con una pequeña inscripción de "allroad" que luego os explicaré.
Y ahora echemos el obligado vistazo al maletero, e igual que ha crecido el CX-5, crece su maletero, con 61 litros más, 583 en total. Si pliego del todo sus respaldos abatibles en 40-20-40 llega hasta los 2.019 litros, un valor considerable. Y si no es suficiente, puedes enganchar una bola de remolque, y puede tirar de hasta dos toneladas, igual que el modelo anterior. Y con esto, pasemos al interior, donde hay muchas novedades.
La anterior generación seguía optando por lo clásico, con una consola central tradicional y muchos botones. Ahora solo tenemos los del calefactor del parabrisas, el de las luces de emergencia y el freno de mano. Todo lo demás se maneja a través de esta enorme pantalla central, que puede medir hasta 15,6 pulgadas. En la variante de acceso, son "solo" 12,9 pulgadas, y lo entrecomillo, porque son más que suficientes. Los mandos del clima son fijos, no se pueden cambiar, y se ha llevado a cabo una integración de Google.
En este caso, Mazda ha tomado distinto al de gran parte de la competencia, que de una manera u otra ha buscado tener su propio sistema. La marca japonesa ha recurrido directamente a Google Automotive, y me gusta porque ya estamos muy acostumbrados a sus mapas. Y pasemos al cockpit digital, que por cierto, antes no era digital de serie, y ahora lleva siempre una pantalla de 10,25 pulgadas, y tenemos un volante nuevo con el centro redondo y ya no lleva el logo de Mazda, sino directamente la inscripción.
Y tenemos botones capacitivos: antes de que empecéis a quejaros, os diré que tiene una respuesta similar a la de un botón físico, y superficies amplias pata no darle al botón equivocado. Y en medio ya no tenemos la típica rueda de control de la marca, lo que no me parece un drama porque tiene un control por voz intuitivo y todo se maneja fácilmente en la pantalla. Y algo que sí es de la vieja escuela: tenemos una palanca real para el cambio automático, que por cierto, es siempre de serie.

Y los 11,5 centímetros de más en la longitud exterior no se notan solo en el maletero, sino también en la segunda fila. Yo mido 1,90, y he regulado el asiento delantero con mi altura, y como veis, aún tengo muchísimo espacio para las piernas. Incluso para alguien de mi altura, los viajes largos en este coche no son un problema. También tengo mucho aire para la cabeza, y eso, aun equipando el techo panorámico. Y una mención a los acabados.
Aquí, al igual que delante, voy comodísimo con este tapizado en cuero del acabado Homura, el tope de gama. Por debajo están el Primer Line, el Center Line y el Exclusive Line. Tenemos un reposabrazos con dos portavasos, y en la línea Homura tenemos asientos calefactados detrás y puertos USB-C para smartphones y tabletas. Y antes de hablaros de los motores, quiero mostraros el ángulo de apertura de la puerta, que realmente llega muy lejos, lo que facilita mucho entrar y salir.
Y ahora voy a hablaros de los motores, o más bien DEL motor, el conocido dos litros y medio de cuatro cilindros atmosférico con 141 CV. Suena a poco, pero entrega 238 Nm de par, y está optimizado que incluso cumple con la nueva norma de emisiones Euro 6 E. El motor, según Mazda, sigue siendo totalmente válido, y por qué no darle continuidad reduciendo sus emisiones y adaptándolo a la nueva regulación.

Y este motor se ofrece con tracción delantera o total. El delantera acelera de 0 a 100 en 10,5 segundos, y el tracción integral lo hace en 10,9, que no son prestaciones de deportivo, pero más que suficientes para un uso normal. La punta es de 195 km/h. En cuanto al precio, Mazda me ha revelado que partirá de los 35.200 euros, lo que puede sonar caro, porque el actual parte de unos 2.000 menos. Pero este parte con más equipamiento de serie, como el cambio automático, que si lo equipamos en el modelo actual, sale más caro. De modo que tiene ingredientes de sobra para continuar el éxito de sus predecesores. Y llegados en este punto, me despido hasta la próxima.