Tomeu Clar, dueño de siete gasolineras: "De cada litro, el 55% son impuestos, el 30%, coste de la materia prima"

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Un propietario de cuatro gasolineras ha explicado los secretos de la industria en España, no es tan rentable como muchos conductores opinan. El margen de beneficio apenas es de unos céntimos por litro.

Los conductores no abandonan el continuo debate de la gasolina low cost. Los defensores critican que las grandes compañías de la industria tienen un margen de beneficio demasiado elevado.

Tomeu Clar, dueño de siete gasolineras, ha desmentido esta creencia. Pese a que todo el combustible utiliza la misma base, cada compañía añade una proporción determinada de aditivos, lo que termina modificando el precio.

Tras el tratamiento de la materia prima, restar los costes de almacenamiento, transporte e impuestos, el porcentaje de beneficios que genera la gasolinera es escaso, apenas unos céntimos por litro.

Beneficios de unos céntimos por litro de combustible

La gasolina no es el negocio seguro que muchos conductores creen en España, tiene unos márgenes de beneficio muy reducidos. Tomeu Clar ha desvelado los secretos de la rentabilidad de las gasolineras.

El experto tiene una empresa distribuidora de combustible con acuerdos con marcas como Cepsa y Carrefour. Tomeu Clar ha explicado en un vídeo para el canal de YouTube del influencer Adrián G.Martin que el negocio se ha transformado en estaciones de servicio similares a centros multiservicio con tiendas, cafeterías, puntos de lavado y ahora cargadores para coches eléctricos.

El margen de beneficio es muy diferente al que muchos imaginan. “De cada litro de gasolina, el margen bruto es de entre 10 y 25 céntimos. Si un cliente paga 1,70 euros, más de la mitad se va directamente en impuestos”, ha explicado el experto. 

La clave de las gasolineras modernas no es la rentabilidad por litro, es decir, el margen de beneficio tras impuestos, sino vender un elevadísimo volumen a diario.

 Un sector cada vez más regulado

Tomeu Clar ha acabado con los mitos que rodean a esta industria. Una licencia administrativa para abrir una gasolinera pueden demorarse entre cuatro y cinco años, y esos márgenes tan reducidos obligan a trabajar con grandes volúmenes desde el inicio.

La industria española se divide en dos tipos de gasolineras: estaciones en propiedad y bajo la gestión de petroleras. Clar tiene la propiedad de cuatro de ellas, algo poco habitual en un mercado cada vez más dominado por contratos de gestión.

El experto ha recordado en numerosas ocasiones que no es nada sencillo conseguir que una gasolinera sea rentable. Los beneficios finales apenas son entre el 8% y el 10% de la facturación total.

Tomeu Clar ha explicado que "de cada litro vendido, alrededor del 55% son impuestos, un 30% corresponde al coste de la materia prima y el resto se reparte entre distribución y beneficio”. Otro de los mayores gastos es el personal, también la adaptación a nuevas tendencias como añadir depósitos de AdBlue para los motores diésel modernos o puntos de carga para coches eléctricos.

“Las estaciones deben convertirse en auténticos centros de servicio. Queremos que el cliente pueda repostar, lavar su coche, comprar en la tienda o incluso cargar con hidrógeno en el futuro”, comenta el experto en el vídeo de YouTube. “Si mi abuelo viera en lo que hemos convertido una gasolinera hoy en día, no se lo creería”, añade.

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