Una avería en varios coches descubre que el surtidor de una gasolinera low cost servía un 70% de agua y un 30% de carburante

Una gasolinera low cost muy conocida en Valencia vendía combustible donde el 70% era agua y solo el 30% era carburante. Muchos conductores se han visto afectados.
Las gasolineras low cost son un recurso mediante el cual miles conductores repostan cada semana a un precio inferior al de muchas otras estaciones de servicio en España. Son varias las razones que justifican el coste inferior del litro de combustible en estas gasolineras, pero ninguno de ellos tiene que ver con que haya hasta un 70% de agua en el carburante que venden.
Esto es precisamente lo que se han encontrado varios conductores que acudieron a una gasolinera low cost en Valencia y, tres repostar, sus coches han empezado a sufrir averías. Ha ocurrido en la localidad de Alaquás, donde decenas de clientes se vieron afectados por problemas mecánicos derivados de un alto contenido de agua en el carburante suministrado por estos surtidores.
Dos tercios de agua por uno de combustible
El primero fue un vehículo que apenas había recorrido un centenar de metros desde la gasolinera cuando su motor se detuvo. El propietario llevó el coche al taller, donde analizaron el combustible del depósito para descubrir que hasta un 70% de su contenido era agua y que solo un 30% del mismo era carburante.
El resto de afectados no tardaron en dar la voz de alarma. Los coches se detenían averiados poco después de echar combustible en esta gasolinera, lo que ha llevado a los clientes a organizarse y a presentar una denuncia ante esta estación de servicio low cost de la cadena Ballenoil.
Según parece, la gasolinera habría admitido su culpabilidad en el hecho de haber suministrado una mezcla de agua con solo un tercio de combustible por litro repostado y hará frente a las reparaciones, unas reparaciones que conllevan el drenado del depósito y la limpieza del motor para devolver el vehículo a la carretera. Esta operación supera los 600 euros en factura.
La gasolinera, aunque admite lo sucedido, reconoce no saber el origen de esta enorme cantidad de agua que hay en los depósitos del negocio. Su origen podría ser una filtración, por lo que teniendo en cuenta el volumen de agua suministrado en el combustible que salía de los surtidores, esa fuga debe ser masiva.
Es importante señalar que los combustibles, independientemente de la estación de servicio que lo suministre, suelen incluir agua. Sin embargo, la proporción de la misma es mínima, algo que sucede por la propia condensación que se produce en los depósitos donde se almacena antes de enviarlo a los tanques de los coches que repostan en los surtidores.
Esta es una de las razones por las que uno de los aditivos que llevan los carburantes son los antioxidantes, un elemento que se encarga de evitar que el agua que llega al interior del motor pueda oxidar u obstruir los conductos, algo que sin duda podría ser catastrófico y provocar una importante avería mecánica.
Un delito de fraude perseguido por la ley
Esta, evidentemente, no es la primera vez que una gasolinera vende combustible rebajado con agua. Es uno de los tipos de fraude más comunes en la industria de las estaciones de servicio, ya que reducir la cantidad de gasolina y reemplazarla con agua es significativamente más económico que vender el combustible puro, lo que aumenta los márgenes de beneficio.
Sobra decir que esta práctica es ilegal y se considera un delito de fraude que está perseguido por la ley. La llegada de agua a la cámara de combustión de los motores supone una importante avería que requiere una reparación muy costosa en un taller, algo que, de ser identificado por la autoridad, deberá asumir la parte culpable, es decir, la gasolinera que vende este sucedáneo de gasolina con agua.
Y en cuanto a las gasolineras low cost, es importante señalar que mucho de lo que se habla acerca de ellas son mitos. Uno de los más comunes es afirmar que su combustible es de mala calidad, cuando lo cierto es que todo el carburante que se suministra en España proviene de la Compañía Logística de Hidrocarburos (CLH).
Esto significa que tanto el combustible low cost como el que compras en las principales gasolineras del país tiene su origen y distribución en el mismo lugar. La diferencia, eso sí, la encontramos en la cantidad y calidad de los aditivos que las gasolineras de marca añaden a su carburante, lo que ayuda a mejorar el consumo y las prestaciones, y a proteger el motor de tu coche.
Por tanto, esta es una de las razones por las que el precio del combustible en las gasolineras low cost es tan barato en comparación con las gasolineras tradicionales. Otras de estas razones tienen que ver con su ubicación, los servicios que ofrece y la ausencia de personal que te atiende al llegar a la gasolinera (las famosas gasolineras autoservicio).

