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El timo de las motos eléctricas, ¿por qué sí y por qué no?

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Como sucede con los coches, uno de los grandes problemas de las motos eléctricas está en su altísimo precio. Tanto que muchas se considera un timo para los usuarios. Te contamos por qué esto es verdad pero también por qué no lo es.

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El timo de las motos eléctricas, ¿por qué sí y por qué no? En este artículo vamos a intentar demostrar que las dos tendencias de pensamiento que existen a día de hoy en torno a este tipo de vehículos son 100% verídicas. Cada vez hay más motos eléctricas en nuestro mercado sí, pero siguen teniendo el mismo sambenito de siempre. 

¿Por qué SÍ?

Ese prejuicio tiene que ver con su precio. Los modelos eléctricos de dos ruedas tienen unos costes de compra muy elevados teniendo en cuenta las prestaciones que ofrecen. Sin unas cifras de autonomía parejas a sus homónimos de combustión, menor cilindrada y menor potencia, es difícil justificar que una moto eléctrica sea más recomendable que una de gasolina. 

Por ejemplo, hace pocos días os hicimos llegar el anuncio de una nueva marca de scooters eléctricos: Ujet. Su modelo, con una autonomía de 75-150 kilómetros y una potencia de 5,4 CV puede llegar a costar 8.300 euros si se opta por la versión con batería grande. Por ese mismo precio, un usuario se podría comprar un Honda SH125 para moverse por la ciudad y una Yamaha MT-03 para salir a autopistas o incluso realizar pequeñas excursiones. Dos modelos mucho más potentes (12 y 42 CV respectivamente) y con el doble de autonomía. 

Este ejemplo se repite con buena parte de modelos eléctricos en comparación con otros que no son tan ecofriendly. Este es el caso del scooter BMW C Evolution, uno de los referentes a nivel de ventas en España. Cuesta 15.320 euros, un precio con el que te puedes comprar, por ejemplo, la BMW R 1200 RS, una sport-turismo de corte premium y con un nivel de prestaciones sobresaliente. 

Más autonomía, mejores sensaciones y un precio infinitamente más barato. ¿Cómo se puede convencer a un usuario de moto para que se cambie a una moto eléctrica? Con los números encima de la mesa queda claro que un modelo de combustión sigue siendo una opción más lógica que uno eléctrico. Aunque todo depende de la perspectiva. 

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¿Por qué NO?

No todo es un linchamiento hacia las motos eléctricas, ni mucho menos. Lo primero que hay que tener en cuenta es que hoy en día cualquier vehículo eléctrico ha de verse como una inversión a medio-largo plazo -algo que en España no funciona porque somos mucho más cortoplacistas- en la que al final se logrará ahorrar una importante cantidad de dinero respecto a una moto de gasolina. 

¿Cómo? Sobre todo por el llamado coste por kilómetro, que es claramente inferior. Las baterías de las motos son mucho más pequeñas que las de los coches, y por tanto tienen que estar menos tiempo enchufadas en casa. Esto se traduce en un ahorro considerable en la factura de la luz y en un coste mensual claramente inferior en comparación a visitar la gasolinera y dejarnos alrededor de 12-15 euros cada vez que llenemos el depósito. 

Además de esto, las baterías de algunas motos eléctricas son extraíbles y se pueden llevar a la oficina o a la casa del amigo al que vayamos a visitar, de tal forma que no siempre que recarguemos la batería repercutirá en nuestro gasto eléctrico mensual. Y por si esto no fuera poco, las baterías de motos no tienen por qué estar siempre descargadas para que podamos cargarlas, algo que todavía sucede, por ejemplo, con algunos teléfonos móviles. 

Por último, el coste de mantenimiento también juega a nuestro favor con claridad. La tecnología de las motos eléctricas es mucho más sencilla a nivel de piezas, ya que los motores de gasolina se componen de un sinfín de piezas independientes. Cuando una se rompe, hay que cambiarla y muchas veces hay que abrir el motor y llevarnos una sorpresa en forma de factura.

Con las eléctricas sucede todo lo contrario. La arquitectura del motor y de la batería es muy sencilla y no precisa de una revisión tan constante. Si sufrimos una avería y estamos fuera de garantía, habrá que cambiar la pieza entera, sí, pero ya te olvidarás de problemas hasta que vuelva a terminarse la garantía. Si por el contrario te sucede con la garantía en vigor, la marca o fabricante te entregará el mismo componente completamente gratis. 

¿En qué quedamos?

Nadie puede negar que las motos eléctricas cada vez están más presentes en nuestro día a día, sobre todo para los que viven en las grandes ciudades. Pero no menos claro es que todavía necesitan ser más atractivas para el consumidor. Su precio ha de bajar y sus prestaciones mejorar para por lo menos estar al nivel de su equivalente en gasolina. En cualquier caso, no tengas miedo a optar por una moto eléctrica, ya que si tu situación encaja con tu uso, todo serán beneficios para ti. 

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