Tesla hace coches eléctricos como pocos. Parte del secreto de su éxito está en estas tres letras: CTC

Tesla es la marca de coches eléctricos de referencia, fabrica vehículos como pocas y gran parte de su éxito se debe su batería Cell-to-Chassis (CTC).
Pese al auge de las marcas chinas, Tesla es la marca de coches eléctricos de referencia. Su éxito se debe a varias razones, pero hoy nos vamos a centrar en un aspecto concreto que tiene que ver con estas tres letras: CTC.
Un coche eléctrico se compone, básicamente, de un motor eléctrico que se alimenta de una batería donde se almacena la energía. Pero este esquema no es idéntico en todos los modelos, sino que varía según la tecnología que emplee el fabricante.
Del mismo modo que hay diferentes diseños para las mecánicas de los vehículos de combustión (motor delantero, trasero, central, transversal, longitudinal, caja de cambios delante o atrás…), también varía la configuración interna de los coches eléctricos.
Existen, por tanto, distintos enfoques para integrar las baterías en los vehículos eléctricos, cada uno con sus propias ventajas y desventajas.
Los primeros diseños utilizaban un enfoque convencional, conocido como celda a módulo (CTM), en el que las celdas individuales de la batería se empaquetaban en módulos, que luego se ensamblaban para formar el paquete de baterías final.
De las baterías CTM a las CTB de BYD

Este diseño era funcional, pero requería muchas piezas, lo que aumentaba tanto los costes como el peso del vehículo, debido a los elementos estructurales adicionales. Además, presenta limitaciones en el uso del espacio y se está reemplazando gradualmente por métodos de integración más modernos.
Más tarde, apareció la tecnología CTP (Cell-to-Pack), desarrollada por las chinas CATL y BYD, los mayores fabricantes de baterías del mundo.
Esta configuración integra celdas individuales de la batería directamente en el paquete de baterías, omitiendo el diseño modular tradicional. Ofrece algunas ventajas con respecto al CTM, como una mayor densidad energética, así como un tamaño y peso reducidos.
Un ejemplo de batería de tipo CTP es la conocida Blade de BYD, que organiza las celdas individuales de la batería en una matriz similar a una cuchilla, insertándolas directamente en el paquete de baterías.
Basándose en los avances de la tecnología CTP, BYD introdujo la tecnología Cell-to-Body (CTB), un diseño que integra las celdas de la batería directamente en la carrocería del vehículo. Este método transforma la integración de la carrocería en una integración de la batería con la carrocería, optimizando aún más el espacio.
La tecnología CTB de BYD combina el panel del piso de la carrocería y la cubierta superior del paquete de baterías en una sola unidad, lo que simplifica los requisitos de sellado e impermeabilización.
Esta integración no sólo mejora la integridad estructural, sino que también reduce la pérdida de espacio. El primer vehículo eléctrico en equipa la batería CTB es el BYD Seal, una berlina que compite directamente con el Tesla Model 3, disponible en España desde 46.990 euros.
Así es la batería Cell-to-Chassis (CTC) de Tesla

En 2020, Tesla presentó su tecnología Cell-to-Chassis (CTC), en cuyo núcleo se encuentran sus 4680 celdas de batería. Están dispuestas con cintas de enfriamiento para una gestión térmica óptima y un refuerzo estructural.
Con este diseño, las celdas de la batería se instalan directamente en la carrocería del vehículo, conectando las piezas fundidas de la carrocería delantera y trasera, y reemplazando el piso de la cabina por una cubierta superior de la batería.
En consecuencia, se reduce el peso del vehículo y se optimiza la producción, lo que, a su vez, se traduce en una fabricación más eficiente y rentable. La batería CTC de Tesla es muy parecida a la CTB de BYD, ya que cuentan con paquetes de baterías estructurales.
El primer modelo que introdujo esta tecnología fue el Tesla Model Y, modelo que se convirtió en el coche más vendido en todo el mundo, con más de un millón de unidades.
El punto débil de la batería CTC

Hemos señalado algunas ventajas de la tecnología Cell-to-Chassis (CTC), como el menor peso y el mayor espacio en el habitáculo. También podemos añadir la posibilidad de disminuir la altura libre al suelo de los vehículos.
Si te fijas, la mayoría de los coches eléctricos son SUV o crossovers. Esto es así porque permite integrar las baterías y ofrecer suficiente espacio a bordo. Pero con la batería integrada esto ya no importa y las marcas pueden (si quieren) hacer coches más bajos y aerodinámicos.
Por último, otra ventaja de la batería 4680 de Tesla es el menor coste de producción y la simplificación del proceso de fabricación. Sin embargo, todo tiene un lado menos positivo.
Las baterías CTC también tienen un punto débil, que tiene que ver con su capacidad de reparación en caso de accidente. En muchos casos, incluso, una colisión relativamente menor puede dar como resultado la pérdida total del vehículo.
Esto se debe a que los paquetes estructurales no se reparan, sino que se trituran hasta convertirse en polvo y sus componentes químicos se reciclan para formar un paquete nuevo. Pero eso no impide que las compañías de seguros aumenten las primas de los vehículos de batería.
Si bien el CTC y el CTB ofrecen importantes ventajas en términos de utilización del espacio, integridad estructural y rentabilidad, la principal desventaja es la falta de capacidad de reparación.
