¿Te habías parado a pensar cuál fue el primer coche con dirección asistida? Fue esta mole americana

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El Chrysler Imperial de 1951 fue el primer coche con dirección asistida. Este coche lujoso de los años cincuenta añadía un servo hidráulico a la dirección.
¿Te habías parado a pensar cuál fue el primer coche con dirección asistida? Fue esta mole americana, el Chrysler Imperial de 1951. Este coche lujoso de los años cincuenta añadía un servo hidráulico a la dirección para que el conductor no necesitase ningún esfuerzo al girar el volante. El resto es historia, fue todo un éxito.
Si eres de los que te preguntas este tipo de cosas, seguro que alguna vez pensaste en ello. Es un equipamiento de serie en todos los coches, pero no hace tanto no lo era. Aún recuerdo a mi madre con su Opel Kadett llevándome a la escuela y teniendo que vérselas con su dirección al aparcar, que no llevaba asistencia.
Y al igual que el nacimiento del turbo en coches, la dirección asistida comenzó a montarse en coches de fabricación en serie en América. BMW o Saab fueron pioneros en la utilización de turbo en coches de producción, pero no fueron los primeros. El primero que montó este tipo de sistemas nació al otro lado del charco. Concretamente en Michigan, donde se situaba la sede de la extinta Oldsmobile.
La marca vendió el Oldsmobile Cutlass JetFire, el primer coche con turbo. Este modelo llegaba en los años sesenta, en 1962. Los ingenieros de la marca americana, propiedad de General Motors, eligieron el motor V8 de 3.5 litros que utilizaba uno de los modelos de la marca, el F85 Cutlass, para montar este novedoso sistema.

Con el mismo, se buscaba aumentar la potencia de la mecánica, creando para ello la variante JetFire. Esta variante haría del Cutlass el primer coche en montar sobrealimentación por turbo, un coche que con ayuda de este turbo conseguía pasar de los 155 CV iniciales hasta los 215 caballos de potencia.
Pero volviendo a la dirección asistida, según parece, tras la Segunda Guerra Mundial, cada vez más propietarios de coches de lujo prefería manejar ellos el volante. Y esto era un problema, pues hasta el momento el chófer era el que tenía que pelear con la dureza del volante. Cuando ellos comenzaron a conducir, se dieron cuenta del problema.
Los coches eran muy grandes y pesados, con enormes motores V8 y ruedas igualmente de gran tamaño. La dirección era insoportable, tenía una gran dureza y esto no podía continuar. De esta forma, en 1951 Chrysler presentó el primer coche con dirección asistida, el Chrysler Imperial de 1951.
El modelo utilizaba un servo hidráulico en la dirección para asistir al conductor al girar el volante. De inicio, era un equipamiento, pero fue un éxito en los Estados Unidos que hizo que pronto fuera prácticamente un elemento de serie. No tardó mucho en llegar a Europa, pues aunque aquí no teníamos coches en su mayoría tan pesados las novedades se importaban de forma rápida.

En nuestro continente, el primer coche en equipar de serie en toda su gama la dirección asistida fue el Citroën DS/ID. Fue presentado en el salón de París de 1955, un coche que buscaba la comodidad de sus ocupantes ofreciendo un nivel de confort y lujo destacado. Pero esto no hizo que todos los coches montaran este sistema.
No fue hasta los años noventa cuando la dirección asistida comenzaría a convertirse en un elemento más de serie en los coches, primero de alta gama y poco a poco en los compactos. Actualmente, no se comercializa ningún coche sin asistencia en la dirección, ya no podemos imaginar la vida sin ella.
Aunque todavía hay alguno que sorprende, pero no por abaratar costes. El último coche sin dirección asistida fue el Alfa Romeo 4C, y el motivo estaba vinculado al ahorro de peso. Al igual que eligieron no utilizar vidrio en las ventanas, tampoco montaron este sistema. Es un coche de purista para puristas, y la decisión venía por ahí, por su pureza deportiva.
Pero para algunos, no montar este sistema hizo que las ventas no llegaran a despegar, en un coche que de por sí no vendería muchas unidades. En la actualidad, las direcciones asistidas han dejado de ser hidráulicas y han pasado a llevar un servo motor eléctrico. Con esta revolución, llegaría el asistente de mantenimiento de carril.