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Recambios pirata: qué son y por qué aunque son más baratos pueden salir muy caros

Recambios pirata

Quizá hayas oído hablar de ellos. Es más, es posible que algún taller (de dudosa reputación) te haya ofrecido recurrir a recambios pirata para reparar alguna avería en tu coche, como una opción más barata. Es cierto que, de principio, resultan más baratos; pero, por incomprensible que parezca, pueden terminar saliendo muy caros.

Los recambios pirata son son piezas de coche falsificadas, de todo tipo (amortiguadores, pastillas de freno, parachoques...) que se venden a un precio más barato que las originales. El beneficio económico es su gran carta de presentación, pero desde la DGT recuerdan que usar estas piezas, puede ser un riesgo para la seguridad.

Recambios pirata y talleres ilegales

Los expertos de Tráfico aseguran que suelen los talleres ilegales los que ofrecen el uso de recambios pirata como opción para abaratar el coste de las reparaciones (en este enlace puedes ver cuáles son las avería de coche más caras). 

Es cierto que los recambios pirata son más baratos que los originales porque son falsificaciones que se comercializan a través de Internet y que no cuentan con certificado de calidad. Y es esta la razón por la que son más barato, pero también el motivo por el que pueden resultar tan peligrosos. Hasta el punto de que "pueden llegar a provocar accidentes mortales", explica Begoña Llamazares, responsable de Mercado de Sernauto (Asociación Española de Fabricantes de Equipos y Componentes para Automoción). 

Al no estar testadas ni homologadas, no hay certeza de que las piezas pirata pueden soportar las altas temperaturas y fricción a las que serán sometidas. El peligro es todavía mayor cuando se trata de componentes clave en la seguridad del automóvil, como pueden ser piezas de impacto y colisión, neumáticos, componentes electrónicos...

Aprende consejos para comprar neumáticos online

Sospecha de las 'superofertas'

El mayor problema es que, en ocasiones, el conductor no sabe que su coche está siendo reparado con recambios pirata. Esto, además de un peligro, es una estafa por la que tendrá que pagar el taller: llevar piezas falsificadas en el coche no es una sancionable para el conductor.  "Los que sí incurren en delito son los talleres al instalar y comercializar productos falsificados", explican fuentes policiales consultadas por Tráfico.

Aunque no es fácil, es posible identificar o sospechar que podemos estar ante un recambio pirata. 

La primera recomendación es extremar la precaución cuando el recambio está sujeto a una superoferta. La segunda, pedir al taller que nos deje ver la pieza. No hay que ser un experto en mecánica para encontrar algunos indicios a simple vista como errores tipográficos (marca mal escrita, por ejemplo), traducciones extrañas... La tercera, acudir siempre a un taller de confianza, esta es la forma más segura de evitar que nos cuelen piezas falsas.

En la siguiente infografía muestra cuál es el riesgo de montar piezas falsificadas:

Recambios Pirata

Neumáticos y bombillas pirata

Los expertos de la DGT afirman que las bombillas de LED (concretamente las de la marca Philips) están entre las piezas de coches más falsificadas. Para detectarlas hay tres consejos: 

  • El lote de fabricación se identifica mediante un código BIDI; las falsas no lo llevan y en su lugar tienen una pegatina amarilla
  • La parte superior de la bombilla debe ser metálica; las pirata son de plástico
  • Para evitar la falsificación, el fabricante ha incorporado un Certificado de Autenticidad con el nombre de la marca, un código de seguridad y un código de un solo dígito en movimiento que brilla con los colores del arco iris
Kit de bombillas LED

También preocupan los neumáticos, aunque en este caso lo que más se falsifica son las etiquetas

"No conocemos que se realicen falsificaciones de neumáticos, es muy complicado", explica Hugo Ureta, director de Relaciones Institucuonales de Michelin. "El problema al que se enfrenta el sector son los neumáticos con etiquetas falsas". La DGT ha confirmado que hay fabricantes asiáticos que ponen etiquetas que no corresponde con la información real de su producto. "Pueden, por ejemplo, incorporar una etiqueta con una clasificación máxima en agarre cuando en su etiquetado real sería inferior".

En este caso, el consumidor "tiene muy complicado distinguirlos". La única máxima que pueden dar es que "el barato no siempre cuesta menos2.

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