Los radares que ponen multas dentro de coches particulares ya funcionan en las carreteras de nuestros vecinos y aquí se pueden seguir

Desde hace unos años, en Francia se utilizan radares que ponen multas dentro de coches particulares, una medida muy eficaz, porque pasan desapercibidos.

El exceso de velocidad es una de las principales preocupaciones de las autoridades a la hora de garantizar la seguridad vial, no sólo en España, sino en cualquier país, prácticamente. En Francia ya funcionan los radares que ponen multas dentro de coches particulares.

El exceso de velocidad es una de las principales causas de accidente de tráfico y la manera más efectiva para que los conductores levanten el pie del acelerador son, en efecto, estos aparatos.

Los radares son la mejor herramienta que tienen las autoridades competentes en materia de tráfico para controlar la velocidad en las carreteras. Su poder disuasorio es innegable y, de paso, son una fuente importante de ingresos.

En España, la DGT tiene a su disposición diferentes tipos de radares. Los más habituales son los fijos, pero también los hay móviles, de tramo, en cascada o los denominados Veloláser, entre otros

Asimismo, Tráfico cuenta con otros medios técnicos para detectar a quienes rebasan los límites de velocidad, como el helicóptero Pegasus.

También hay vehículos camuflados, vehículos de la Guardia Civil que se ocultan en un lugar de la carretera y miden la velocidad de los coches. Incluso, como te comentamos aquí, la DGT ya tiene también radares camuflados en camiones que operan en algunas carreteras de España.

 En Francia hay coches particulares con radares que ponen multas

Pero, si creías que España era el país con mayor creatividad a la hora de inventar aparatos, estabas equivocado. Nuestros vecinos franceses cuentan desde hace unos años con un curioso método para controlar la velocidad en las carreteras: cualquier conductor.

Sí, porque hay algunos coches particulares con radares instalados que multan a quienes rebasan los límites de velocidad legales. Desde 2018, la conducción de automóviles equipados con radar se ha confiado progresivamente a empresas privadas.

Esta medida ha demostrado ser muy eficaz, especialmente, para las arcas del estado francés. Actualmente, hay más de 400 vehículos equipados con radares en su interior que pueden registrar la velocidad de los demás coches, incluso, circulando a la velocidad máxima permitida (130 km/h en autopista).

Los coches particulares con radares circulan por todos los departamentos de la región de Normandía, Bretaña, Países del Loira, Centro-Valle del Loira, Nueva Aquitania, Altos de Francia, Borgoña-Franco Condado y el Gran-Est. La web Radar-Prive ha creado un mapa donde se pueden seguir la presencia de estos radares.

Para 2025, la privatización de los coches radar se ampliará a las regiones de Auvernia-Ródano-Alpes, Occitania y Provenza-Alpes-Costa Azul y está previsto alcanzar los 550 vehículos. No está previsto desplegar coches radar privatizados en Isla de Francia y Córcega, por el momento.

Una media de cinco o seis horas diarias

Al contrario de lo que solíamos ver con los vehículos con radar de las fuerzas del orden, los coches radar particulares no siempre se utilizan en el mismo departamento, sino que cada uno cambia periódicamente de lugar.

Los conductores franceses se pueden encontrar uno de estos vehículos cualquier día de la semana, incluso festivos, tanto de día como de noche, en cualquier tipo de carretera de Francia o bajo todo tipo de condiciones meteorológicas

Cada coche particular con radar opera una media de cinco a seis horas diarias. Sólo pueden controlar los vehículos que adelantan (cuando no hay línea central separadora) y los que les adelantan. Igualmente, sólo pueden verbalizar cuando están en movimiento, pero no cuando están estacionarios.

En caso de ‘cazar’ a algún conductor cometiendo una infracción, el radar del coche particular salta y emite la multa a alguna de las empresas privadas que gestionan el servicio, como Mobiom, GSR, OTI France o Ineo Infracom.

Requisitos para instalar un radar móvil en el coche

Cualquier conductor que lo solicite puede instalar un radar en su coche particular y multar a los demás mientras circula. Lo cual convierte en policía a todos. No obstante, hay que cumplir una serie de requisitos.

Para instalar un radar en el coche, es necesario tener, al menos, 10 de los 12 puntos del carné de conducir, aunque las citadas empresas dan preferencia a los conductores que sean o hayan sido profesores de autoescuela, conductores de ambulancias, policías o gendarmes. 

Al ser coches particulares, pasan completamente desapercibidos, ya que no cuentan con ningún distintivo o elemento que los identifiquen. Los radares instalados en su interior están totalmente homologados para denunciar excesos de velocidad y cada conductor pueden ganar hasta 1.500 euros al mes.

Según explica el Departamento de Seguridad Vial, las empresas que gestionan los radares particulares no cobran en función de las infracciones detectadas, sino por el total de kilómetros recorridos. Por tanto, cada conductor recibirá el pago correspondiente por el número de kilómetros recorridos con el radar operativo.

Y, por si a algún conductor se le ocurre circular demasiado lento para provocar adelantamientos y así sancionar a los conductores, la administración gala advierte que esta conducta está castigada con una multa de 1.000 euros.

Así están las cosas en Francia. Suele decir que, cuando las barbas de tu vecino veas afeitar, pon las tuyas a remojar. Por ahora, la DGT no se plantea importar esta medida del país vecino, pero no debería extrañarnos si, finalmente, terminara ocurriendo.

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Álvaro Escobar

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España