Quishing: la técnica de los hackers que afecta a conductores de eléctricos

Noticia
Añádenos en Google

Elígenos como tu fuente preferida en Google.

Mucho cuidado al ir a recargar.

La llegada y popularización de los coches eléctricos ha traído consigo un aluvión de novedades relacionadas con la conducción a las que los conductores tiene que acostumbrarse. Son muchas áreas las que desconocen quienes no se han puesto a los mandos de un EV nunca, y son estas áreas las que los delincuentes aprovechan para hacer de las suyas. El ‘quishing’ es la última tendencia a la que hay que estar atentos.

Se trata de un término que a mucha gente no le sonará de nada, pero que está relacionado con otro que seguramente resultará más familiar: el ‘phishing’.

Según la web de IBM: “El phishing es un tipo de ciberataque que utiliza correos electrónicos, mensajes de texto, llamadas telefónicas o sitios web fraudulentos para engañar a las personas y hacer que compartan datos confidenciales, descarguen malware o se expongan de otro modo a la ciberdelincuencia”.

Es un tipo de estafa que tiene muchas variedades, una de ellas siendo el ‘quishing’, que tiene, a su vez, múltiples aplicaciones, entre ellas algunas relacionadas con los coches eléctricos.

La base del ‘quishing’ es la de los códigos QR. Aunque éstos son muy antiguos, pues datan de los años 90, ha sido con la llegada de los smarphones cuando se han popularizado. Básicamente, son un diseño cuadro con distintas formas que establece un código, que la cámara del teléfono escanea para acceder a una página web.

Es algo que en tiempos recientes se ha convertido en el pan de cada día, por ejemplo, para poder ver las cartas de los restaurantes.

Es precisamente esa sensación de familiaridad la que los hackers utilizan para llevar a cabo sus estafas: colocan códigos QR personalizados sobre los originales, llevando los suyos a páginas web fraudulentas en las que se piden datos de diversa índole al usuario que, creyendo que está en el QR del establecimiento de turno, no pone pegas a la hora de compartirlos, incluyendo los relacionados con sus cuentas bancarias.

Es ahí donde entran los coches eléctricos, que son especialmente vulnerables a este tipo de estafas en un momento muy concreto: cuando van a recargar.

Aunque lo normal es que un propietario de EV tenga una o varias aplicaciones en el móvil para pagar de manera rápida por la recarga de su vehículo en un punto de carga público, los hay que no las tienen, así que al ir a una estación a reponer energías, pueden escanear el QR que hay en ella.

En ese caso, puede pensar que todo es legítimo, pero que en realidad sea un QR falso que le haya llevado a una web falsa, que esté suplantando la identidad visual de la red de recarga, en la que, al facilitar los datos, en realidad se los esté entregando directamente a los hackers.

Además, este tipo de estafa también puede afectar a cualquier tipo de coche, no solo a los eléctricos, puesto que los delincuentes también colocan códigos QR falsos en los parquímetros de las zonas de estacionamiento regulado, donde cualquiera que quiera estacionar, si no tiene ya una aplicación en el teléfono, puede “picar” al escanearlo.

Otros artículos interesantes:

Más información sobre:

Ver sus artículos

Mario Herráez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España