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Noticia

¿Quién dijo que el Renault Kangoo no era divertido? ¡450 CV!

Renault Kangoo

Desde Suecia nos llega una de las creaciones más locas de los últimos tiempos. Se trata de un Renault Kangoo que ha sido modificado convenientemente hasta equipar un motor de origen Mercedes que, tras diversas modificaciones, ha alcanzado los 450 CV de potencia.

Hay inventos que, de tan locos e inútiles que son, tienen su encanto. Hoy, amigos, estamos ante uno de ellos. Se trata del Renault Kangoo más brutal de todos los tiempos, que nos llega desde Suecia convertido en una máquina de hacer drifting. ¿A que se hace raro poner la furgoneta francesa en la misma frase que el arte del derrape? Tranquilos, que todo en esta vida tiene su explicación.

En uno de los lagos helados del mencionado país nórdico es donde se desarrolla la acción que puedes ver en el vídeo que compartimos contigo sobre estas líneas. Allí, verás un aparentemente inofensivo Renault Kangoo de primera generación que, en cuanto arranca, deja bien claras sus intenciones. Del vehículo comercial que todos conocemos no queda mucho más que la carrocería, y es que son nada más y nada menos que 450 CV de potencia los que lo mueven.

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¿De dónde sale semejante cifra de potencia? Obviamente, el motor 1.5 dCi de 85 CV que equipaba el modelo original ha sido reemplazado. Nada de transformarlo, mejor cortar por lo sano. La gracia viene cuando te enteras de que el propulsor elegido para crear este engendro es el OM606 de Mercedes, que en su momento equipó el Clase E 300 TD a finales del siglo pasado. Sobre él se han realizado una serie de transformaciones que afectan tanto al sistema de admisión, como a la turboalimentación y al escape.

Otra de las modificaciones realizadas sobre este Renault Kangoo ha sido la instalación de la transmisión de un Volvo 940, logrando modificar el eje trasero hasta el punto de dotarlo de tracción. Además, el conjunto se completa con unos neumáticos de clavos capaces de transmitir la potencia del propulsor teutón a la complicada superficie sobre la que se ha grabado el vídeo. Si lo vuelves a ver, por cierto, te recomendamos que subas bien el volumen de los altavoces para escuchar el bramido mecánico que se produce, favorecido por el escape lateral sin filtro que equipa. Sin duda, una delicia para los oídos, a la par de un atentado contra el medio ambiente. Si no, fíjate bien en las bocanadas de humo negro que emite la furgoneta, que tienen un contraste especialmente hiriente con el manto blanco del paisaje.

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