Así puedes detectar si una gasolinera te está dando agua en lugar de gasolina

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Tras el caso sucedido en Valencia, hay preocupación por la gasolina adulterada con agua. No es algo común, pero así se puede detectar si ha ocurrido.
Mezclar gasolina con agua no es una buena idea y es algo que, al menos a priori, ninguna gasolinera debería hacerlo adrede, puesto que, además de estar estafando a sus clientes, pondría en riesgo la integridad mecánica de sus vehículos. Sin embargo, el caso experimentado en Alaquàs, Valencia, muestra que por error sí que puede ocurrir. En caso de pasar, ¿cómo se puede detectar si es así?
Aquí hay buenas y malas noticias. La buena es que es bastante sencillo ver si la gasolina está adulterada con agua, la mala es que no se puede comprobar antes de echarla en el depósito, así que el problema para el vehículo sigue ahí.
Dado que se encuentra en el surtidor y que sale de la manguera directamente al coche, en ningún momento está visible. Habría que llevar a cabo un paso intermedio que nadie hace nunca. Es por eso que la comprobación, si hubiera que hacerla, es a posteriori.
Bastaría con sacar un poco del líquido del depósito y verterlo en un recipiente transparente. Después, simplemente habría que esperar. El agua es más densa que la gasolina, así que, estando en reposo, se hundiría en el recipiente y se podría ver una separación entre ésta y el combustible, evidenciando que éste está adulterado.
Sin sacar la gasolina del coche también se puede tener idea de que algo anda mal mientras se está circulando. El automóvil dará muestras de ello, por ejemplo, porque le costará arrancar o porque su entrega de potencia no es la habitual. Si se presenta alguno de los dos síntomas, conviene ir al taller antes de que se produzca una avería mayor.
El caso de Ballenoil
Preocuparse por que la gasolina esté adulterada por agua no es algo común, pero todo ha salido a la luz por el caso ocurrido en Alaquàs hace unos días.
Allí, una usuaria de una gasolinera de Ballenoil, al poco de repostar, empezó a notar que su coche, que era prácticamente nuevo, estaba dando fallos. Llevó el vehículo al taller y allí, después de hacer las comprobaciones pertinentes, descubrieron que la gasolina no estaba en buen estado, si no que el 75% de la mezcla estaba conformada por agua.
Rápidamente surgieron otros casos y la cifra de afectados superó el centenar, muchos de los cuales dieron su testimonio en medios locales y en los telediarios. Entre ellos, bastantes comentaban que en su taller les habían dado un presupuesto de reparación que superaba los 600 euros, pero es que, en función de lo grave que sea la avería provocada, podría llegar a suponer un desembolso de hasta 1.000 euros.
Ante los hechos, Ballenoil emitió un comunicado en el que podía leerse lo siguiente: “Debido a un fallo técnico en nuestra instalación de Alaquàs se produjo una filtración de agua externa en el depósito de gasolina 95, provocando averías en los vehículos de varios de nuestros clientes”.
“En cuanto tuvimos conocimiento del problema, paramos inmediatamente la venta de gasolina para proceder a la retirada del producto y activamos las medidas correctoras y preventivas necesarias para resolver la avería”, continuaba.
Además, se apuntaba que actualmente están “en contacto con las autoridades” y que van a “reforzar nuestros protocolos técnicos para garantizar que una situación como esta no vuelva a repetirse”.
La parte final del comunicado sentenciaba: “En Ballenoil mantenemos un compromiso firme con la calidad de nuestros productos y con la excelencia en el servicio. Lamentamos profundamente lo ocurrido y seguiremos trabajando para recuperar la confianza de nuestros clientes”.
La compañía también ha recordado que los afectados pueden contactar a través del teléfono 900 730 760 o del correo electrónico tarjeta@ballenoil.es.
Como ocurre en estos casos, el ruido mediático ha hecho que la preocupación se extienda por las redes, pero la realidad es que casos así con extremadamente raros. Los depósitos de las gasolineras están bien sellados, así que las filtraciones de agua en ellos son muy poco probables, por lo que no tiene sentido que quien vaya a repostar tenga esta preocupación en mente.
De hecho, aunque no en tanta proporción como ha ocurrido, de manera habitual los combustibles pueden contener una pequeña proporción de agua, algo que se debe tanto a filtraciones de agua en los depósitos (pero a una escala mucho menor), como a la condensación que se produce dentro de los mismos.
En esos casos no es un problema, puesto que los propios combustibles cuentan con antioxidantes, un aditivo cuya función es precisamente evitar que el agua que pueda llegar al interior del motor cause problemas de oxidación.
