El pueblo más bonito de Madrid al que es muy complicado llegar en coche

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Patones de Arriba es uno de los pueblos más conocidos de la Sierra de Madrid y se puede ir a él en coche, salvo por el tramo final, que está cerrado.
Pocas maneras hay de viajar como en coche. Un automóvil te otorga la libertad de ir a donde quieres (bueno, ya no tanto por las Zonas de Bajas Emisiones) y de llegar a donde otros transportes no llegan. Sin embargo, hay lugares a los que es difícil acceder incluso con tu propio coche, como es el caso del considerado como el pueblo más bonito de Madrid.
Se trata nada más y nada menos que de Patones de Arriba. Situado en la Sierra de Madrid, a unos 60 kilómetros de la capital, su configuración y arquitectura hacen de él un lugar único, pero es más complicado acceder a él de lo que podría parecer en primea instancia.
En la propia web de turismo de Patones explican que el pueblo está “dividido en dos núcleos, Patones de Arriba (de acceso restringido en vehículo) y Patones de Abajo, punto de partida idóneo para conocer el municipio”, y es que la parte superior, que es la que sirve de núcleo de atracción para el turismo, desde hace un tiempo no permite subir en coche.
La misma web da las indicaciones para ir: “En coche puedes llegar a Patones por la A-I, Autovía del Norte, tomando la salida del kilómetro 50 y continuar en dirección a Torrelaguna, por la N-320. Una vez cruzada esta localidad sigue hasta Patones de Abajo por la M-102, en donde existe un amplio aparcamiento gratuito habilitado”.
Y es que tu camino en coche particular (o motocicleta, furgoneta, etc.) terminará en Patones de Abajo, porque el Patones de Arriba el acceso en coche está vetado.
“Dentro de Patones de Arriba el aparcamiento está reservado a vecinos y residentes autorizados por el Ayuntamiento de Patones. La entrada a Patones de Arriba está controlada por una cámara OCR que sanciona a todos aquellos vehículos que accedan sin la correspondiente autorización del Ayuntamiento (en base a la Ordenanza nº 297 de 14 de diciembre de 2021, publicada en el BOCM)”, explica la web.
La única excepción a esta norma para los turistas son las personas con movilidad reducida que acrediten su condición, que tienen que ponerse en contacto con el ayuntamiento.
Esta prohibición, que tiene como objeto regular en parte el flujo masivo de turistas que acuden allí los fines de semana, no hace que sea imposible llegar, aunque no podrás hacerlo con tu coche.
Patones de Abajo cuenta con un aparcamiento disuasorio, gratuito y no vigilado, que se encuentra en la calle Arzobispo Baltasar Moscoso. Se trata de una explanada enorme, pero, dado el atractivo turístico del lugar, puede llegar a llenarse, así que para asegurarse un hueco conviene ir pronto.
Desde allí, hay varias opciones para alcanzar el destino final, Patones de Arriba. La primera es andando a través de la Senda del Barranco, un camino de 800 metros de longitud que, eso sí, no es accesible ni para carritos de bebé ni para sillas de ruedas. Aunque no es una vía complicada, se recomienda llevar calzado cómodo para recorrerla.
La segunda alternativa es coger la lanzadera que une las dos partes del pueblo y que está activa los sábados, domingos y festivos. Es de pago (solo se admite con tarjeta y tiene un precio de cuatro euros por persona por subir y bajar) y está operativa entre las 11:30 y las 19:00, con un pequeño descanso de media hora entre las 15:15 y las 15:45 para el conductor.
Por último, también hay líneas de autobús que atraviesan la zona y tienen parada en patones, como son la 197 Madrid – Torrelaguna y la 913 Torrelaguna – El Atazar.
Curiosidades de Patones de Arriba
La historia del pueblo se remonta a la Edad Media, aunque su auge se produjo en los siglos XVI y XVII, cuando la zona era conocida por su actividad agrícola y ganadera.
Se dice que el nombre de Patones proviene de un antiguo término que significa “piedra” o “piedra grande”, algo que haría referencia a las rocas y formaciones rocosas que rodean el pueblo. De hecho, lo más característico del mismo son las casas construidas en piedra con tejados de pizarra, así como algunas formaciones rocosas peculiares en los alrededores, como es el “Paredón de Patones”.
Además de por su idílica estampa, Patones de Arriba también es famoso por su gastronomía y por las posibilidades que ofrece su entorno natural en la Sierra de Guadarrama. Respecto a esto, se pueden realizar rutas de senderismo y actividades al aire libre de distinta índole; respecto a aquello, son platos típicos el cordero asado, las migas y los embutidos artesanales.
