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Noticia

3 pruebas para descubrir si el Grip Control de Citroën está hecho para la nieve

Citroën C3 Aircross nieve

Y que el invierno no te pare...

Cuando piensas en un coche para ir a la nieve seguro que te vienen a la cabeza grandes todoterreno 4x4… Sin embargo, estas 3 pruebas sirven para demostrar que el Grip Control de Citroën puede ser un gran aliado en la nieve.

Te recuerdo que el Grip Control es un dispositivo de motricidad de las marcas del grupo PSA (Citroën, Peugeot, DS y Opel) que tiene como función principal ayudarte a salir de situaciones apuradas como puede ser la nieve o el barro… 

Por si te animas: Aventuras salvajes en la nieve alrededor del mundo 

Este sistema actúa de manera electrónica sobre el control de tracción a través de cinco modos de conducción -standard, arena, barro, nieve (aquí es donde vamos a entrar de lleno más tarde) y ESP OFF- que pueden elegirse a través del selector giratorio situado en la consola central.

 

Citroën C3 Aircross - Grip Control

 

Para ponerlo a prueba hemos viajado hasta un lugar donde la cantidad de nieve por metro cuadrado sería capaz de dejar asustado al propio Yeti: los Alpes franceses. ¿El protagonista de nuestra prueba? El Citroën C3 Aircross (con motor PureTech de gasolina de 110 CV), el nuevo SUV compacto de la marca francesa que, a pesar de estar basado en la misma plataforma del nuevo C3, cuenta con una distancia sobre elevada en 20 mm respecto a este. 

 

Las cinco claves del Citroën C3 Aircross

 

Primera prueba: conducción en circuito

En esta ocasión, el trazado sobre el que íbamos a conducir era tan especial como emocionante: el Circuito de hielo de Tignes. Sí, si un circuito ya es tentador, imagínate si además está cubierto de nieve y hielo. 

En él pudimos dar unas cuantas vueltas con el Citroën C3 Aircross para poner a prueba el Grip Control: empezamos con el modo estándar, seguimos con el modo nieve y las últimas vueltas las dimos sin ESP (aquí hemos de decir que más bien fue por puro placer y después de unas cuantas súplicas a los instructores, todo hay que decirlo).

Con el modo Standard, las pérdidas de adherencia eran notables, pero aun así, era posible corregir con pequeños movimientos de volante sin sobresaltos. Con el modo ‘nieve’ del Grip Control, pudimos sin embargo incrementar la velocidad en pista y notar como ante pequeños derrapajes controlados del coche, rápidamente recuperábamos la trazada. 

 

Citroën C3 Aircross Grip Control - circuito

 

En ambos casos, el Grip Control está haciendo su función de manera correcta. En el modo standard, además de ser el adecuado para condiciones usuales de la carretera con una baja tasa de patinado, el sistema Grip Control puede adaptarse automáticamente en función del estado de la carretera. 

En el modo nieve, adapta instantáneamente el patinazo de cada una de las ruedas motrices a las condiciones de adherencia detectadas, para poder avanzar. Eso sí, si superas los 80 km/h, volverá automáticamente al standard. 

 


Segunda prueba: aceleración y frenada sobre hielo

En esta segunda prueba hablamos también de neumáticos. Porque además del Grip Control, las gomas juegan un papel fundamental en la respuesta del C3 Aircross sobre hielo y nieve, así que no podemos olvidarnos de ellos. Nuestra unidad de pruebas montaba los neumáticos ‘Mud and Snow’, pero también tuvimos a nuestra disposición otro coche de características muy distintas para observar la diferencia.

Se trataba de un Peugeot 4008, con neumáticos de verano y 4x4; el segundo, el Citroën C3 Aircross, llevaba los citados neumáticos de invierno y Grip Control con el modo nieve activado. ¿Te atreverías a dar algún veredicto?

 

Citroën C3 Aircross Grip Control - aceleración y frenada

 

Aceleramos desde parados y el C3 Aircross responde inmediatamente a la respuesta del pedal, con un buen agarre. Mientras, el 4008 pelea por solventar el patinaje de sus ruedas antes de poder acelerar y salir al alcance de su hermano. Sus neumáticos de verano, a pesar de la tracción integral, no le ayudan; lo mismo ocurre en frenada, donde el 4008 necesita unos cuantos metros más para detenerse.

 

La prueba final: ¿te enfrentarías a una bajada en pendiente helada?

Tras unas sensaciones más que positivas de la respuesta del Grip Control sobre superficies nevadas, todavía queda el último reto: descender una pendiente helada en la que un final inoportuno te haría caer montaña abajo más rápido que Heidi buscando a Pedro. 

Por suerte, el Grip Control viene acompañado también del Hill Assist Descent, una tecnología que actúa sobre los frenos -tanto hacia delante como marcha atrás- permitiendo al coche reaccionar ante riesgo de deslizamiento o de salida de la pista en una bajada.

 

Citroën C3 Aircross Grip Control - pendientes

 

Para que el sistema se active, la pendiente debe ser superior al 5% y en el caso de llevar una caja automática (como en este caso es la EAT6), el selector puede estar en N, D o R. Permite además regular la velocidad, con acelerador o freno, aunque si se superan los 30 km/h, la regulación se pone en pausa de manera automática. 

Se vuelve a activar automáticamente cuando la velocidad vuelve a situarse por debajo de los 30 km/h, siempre y cuando se siga circulando en pendiente. Está claro que cuando ves un precipicio al final de la carretera por la que vas conduciendo, resulta un alivio saber que tienes esta ayuda.

En fin, que conducir por una estación de esquí llena de esquiadores que andan torpemente sobre esas infernales botas de plástico es un reto… ¡y un peligro público! Sin embargo, el Citroën C3 Aircross, gracias al Grip Control, es capaz también de detenerse en una ladera o en medio de una calle con pendiente y continuar la marcha sin caer hacia atrás - ¡y sin poner en riesgo a nadie!- al volver a acelerar.

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