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Prueba

Prueba: Mercedes Clase B 200d 2018

Prueba Mercedes Clase B 220d
Nota

9

Hoy traemos la tercera generación del Mercedes Clase B. Dicen desde Mercedes que no solo rejuvenece su óptica, sino que quiere abarcara un grupo de clientela más amplio. Sobre todo, están pensando en familias jóvenes. Comprobamos al volante si lo consiguen. Prueba: Mercedes Clase B 200d 2018. 

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Han tocado la estética, pero sobre todo, su comportamiento. Ahora tenemos asistentes del Mercedes Clase S y la Clase E, y los motores diésel cumplen la Euro 6d. Pero no perderé más tiempo hablándoos del coche. 

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¡Arrancamos!

Me pongo en marcha, y lo primero que percibo nada más subirme y recorrer los primeros metros es que el cockpit me es totalmente familiar, pero de alguna manera, tiene personalidad. Porque todo lo que veo ante mí lo conozco muy bien de la Clase A, que personalmente, he conducido mucho. Me refiero al sistema MBUX, al volante...

Todo lo conocía ya, pero la sensación de espacio es totalmente distinta. Mientras el Clase A es más ajustado y deportivo, aquí encuentro más espacio para cabeza, más espacio hacia los lados y, después de este par de kilómetros recorridos, en los que me estoy aclimatando en tiempo real, sin duda me siento más desahogado, como si a partir del cuello para arriba empezara un coche totalmente nuevo. 

El motor

Una breve explicación: ahora estoy al volante del B 200d. Parte con dos gasolina y tres diésel. El B 200d es el diésel intermedio, por debajo está el B 180d con 116 CV, con el motor que conocemos del Clase A, y por arriba, el B 220d con dos litros, que es el mismo que el de este 200d, pero tienen dos niveles de potencia. Aquí tengo 150 CV, y en el 220d, son 190. Un tema muy importante en los diésel, por supuesto, son las normas de emisiones de gases. Todos cumplen la Euro 6d-Temp, y el B 200 y el B 220d, esto es, los diésel de dos litros, incluso cumplen la 6d.

Prueba Mercedes Clase B 220d

Preparado para el futuro

Eso significa que cumplen la norma que estará vigente a partir de 2020. Por tanto, no hay que preocuparse ante las prohibiciones de circulación si te decides por este coche. Estoy en modo Confort en estos primeros metros, y el coche tiene un rodar apacible y relajado, y, sinceramente, no esperaba otra cosa en un coche así. Esto significa que tenemos siempre un cambio automático a bordo, en concreto uno de doble embrague. Pero, y aquí llega lo complicado, son cambios de doble embrague distintos. El gasolina y el pequeño diésel, tienen el de siete relaciones, que ya conocemos del Clase A.

Y el B 200d y el B 220d llevan uno de nuevo desarrollo con ocho relaciones. Por tanto, con saltos más cortos. En lo que a mí respecta, me gusta mucho la respuesta de la transmisión. En la Clase A siempre tenía la sensación de que  al arrancar tenía leves tirones, un poco como ya conocemos de Volkswagen  y su DSG. No son tirones dramáticos, pero se notan en trayectos urbanos. Pero por ahora, respecto a este nuevo cambio, debo decir que me parece más suave, y más relajado.

Prueba Mercedes Clase B 220d

Un cambio bueno, pero...

Lo que no entiendo es por qué siguen recurriendo a doble embrague. Lo entiendo en coches deportivos, o en modelos con enfoque deportivo, pero en la Clase B, aun cuando tienen en camino una variante AMG, y aunque el volante sea como el del Clase A, con un diseño deportivo y forrado en Alcántara, no es habitual este tipo de transmisión en un coche del talante de un Clase B. No es un coche con enfoque deportivo, por eso me pregunto por qué no han elegido un convertidor de par. Porque su respuesta suele ser más confortable y fluida.

Sigo en modo Confort, con la suspensión en un programa más suave. La carretera es relativamente mala, y como puedes comprobar por la ausencia de movimientos de cámara, el coche filtra realmente bien, va muy cómodo, de modo que el chasis está muy afinado. Aunque lleve 18 pulgadas, sigue siendo cómodo. El rodar es muy relajado. Puedo cambiar el programa de conducción con este mando Dynamic Select: tengo un modo Eco, uno Sport y otro individual.

Sobre todo, cómodo

Ahora lo he puesto en Eco, y no se nota diferencia en el confort. La transmisión se mantiene relajadamente en su marcha, y no hace ninguna inserción innecesaria. En general me gusta mucho. Ahora lo pongo en Sport, y sí que cambia a una marcha menor, vamos en la quinta de ocho, pero el sonido no llega a ser molesto. Voy por una carretera comarcal y no puedo darle mucho al gas, pero tengo que decir que este modo no afecta mucho al carácter del coche. Sigo conduciendo, y a continuación voy a chequear sus diferentes sistemas de asistencia. 

Prueba Mercedes Clase B 220d

Donde Mercedes ha dado un paso enorme respecto al modelo anterior es en los asistentes. Y están muy orgullosos de ello, porque ahora, casi toda tecnología de asistentes de la Clase S y la Clase E la ofrece Mercedes también en sus modelos compactos. Si queremos, podemos tener el mismo ejército de asistentes de la Clase A abordo, y esto significa que el Clase B ahora evoluciona sobremanera.

Tecnología a raudales

Y lo que, personalmente, encuentro genial en Mercedes, es que las funciones no están escondidas bajo miles de menús, ni tengo que tocar un montón de botones antes activar una función, sino que ahora lo han facilitado mucho. Una presión al botón del volante, activa el Tempomat, el asistente de carril, el controlador de distancia, y desde luego no supone una gran distracción de la carretera, sino que se reduce al máximo, ya que no debo usar pantallas ni palancas, solo una breve presión al volante, y elijo, por ejemplo para el Tempomat con control de distancia, la longitud de uno o dos coches, y ya está. Aparece un pequeño volante verde en la pantalla, el coche se adapta a su carril y, sinceramente, creo que Mercedes lo ha hecho realmente bien en este apartado. 

Y ahora estamos por una carretera de montaña. Ya sé que el Clase B no es un coche deportivo, pero aun así lo pongo en modo Sport, para ver cómo varía la respuesta, especialmente en curvas. Porque Mercedes quiere llegar a un público más joven con su Clase B, sobre todo a las familias jóvenes. 

Unos asientos sorprendentes

Una característica muy 'cool' que quiero compartir con vosotros es el asiento Kinetic. Allá voy: "Hola Mercedes". "Activa el asiento Kinetic". Si me preguntáis lo que es, no os lo puedo explicar con exactitud, y tampoco podéis verlo. Pero voy a intentar aclararlo con palabras. Lo que hace es variar la postura de la superficie y el respaldo muy levemente. Muy levemente, no es realmente un masaje, sino que se trata de conseguir que el conductor, en un viaje largo, no esté siempre en la misma posición, porque eso merma su relajación, y también su concentración.

Prueba Mercedes Clase B 220d

Es algo tan nuevo que la sensación que percibes es extraña, pero parece una buena idea. No sé si yo lo usaría, para eso, debería realizar un viaje realmente largo y comprobarlo. Pero en cualquier caso, sorprende que se pueda activar algo así con la voz. Y si quieres quitarlo, tan solo tienes que decir: "Hola Mercedes. Desconecta el asiento Kinetic". Y ya está. Como digo, una característica realmente curiosa, en mi opinión. 

Sin ínfulas deportivas

Y ahora paso por curvas rápidas, y me doy cuenta de que para nada es un coche deportivo. Es un coche bien equilibrado, y permite ir relativamente rápido por las curvas, pero al hacer kick down, empuja bien, pero suena algo esforzado. Es un diésel de cuatro cilindros con 150 CV y 320 Nm de par, que tiene brío suficiente para la mayoría de la gente, pero no es un coche que me vaya a imprimir una sonrisa en la cara cada vez que piso a fondo. Sí que lo hace el paisaje montañoso, pero eso es otra historia. 

¿Cuál es tu coche ideal?


 

Conclusión

Lo mejor

Espacio, tecnología, confort de marcha, diseño exterior.

Lo peor

Precio, el comportamiento es cómodo, pero sin matices deportivos.

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