Piden una sanción de 60.004 euros a Pere Navarro por incumplir la norma para instalar radares fijos

Los conductores se han quejado de la ubicación tan peligrosa de algunos radares fijos y piden una multa de 60.004 euros al propio Pere Navarro.
La Dirección General de Tráfico (DGT) pretende reducir la mortalidad en las carreteras españolas y es consciente de que exceder el límite de velocidad es una de las principales causas de siniestro. Desde Tráfico han implantado una campaña de concienciación más agresiva en la operación de verano con un aumento de radares y controles.
El organismo tiene instalados casi 2.000 radares en las carreteras de España. Más de la mitad de estos controles de velocidad son fijos, así que los conductores conocen su ubicación o aparece con facilidad en aplicaciones como Google Maps o Waze.
La normativa establece que estos radares deben avisar su posición con una señal, aunque esto no siempre sucede. La Unión Internacional para la Defensa de los Motociclistas ha denunciado que existen algunos radares fijos en las carreteras del país que incumplen la norma vigente en la Ley de Carreteras (37/2015).
El culpable de los hechos podría ser el propio Pere Navarro, director general de la DGT, y piden una multa de 60.004 euros. Esta demanda recoge otras quejas habituales de los conductores como la distancia con el guardarraíl: las cajas de los cinemómetros fijos deben situarse al menos a 1,30 metros de las barreras, según la normativa UNE 1317, aunque lo recomendable es 1,50 metros.
El guardarraíl necesita un espacio mínimo para realizar su función. Si un coche impacta sobre él, puede deformarse hasta un metro y medio absorbiendo el golpe. Los radares fijos ubicados demasiado cerca pueden tener mayor precisión, pero suponen un peligro para los conductores en caso de accidente.
La Comunidad Valenciana lidera en número de radares fijos mal colocados
La Unión Internacional para la Defensa de los Motociclistas ha señalado algunos de los radares fijos que incumplen la normativa, pero podrían ser muchos más. El primero de ellos se ubica en la N-340 en el km 1.003,35 cerca de Oropesa en la Comunidad Valenciana. La caja se encuentra a tan solo 29 centímetros del guardarraíl.
El segundo radar está situado en el km 1.010 de esa misma carretera a la altura de Torreblanca en sentido creciente y el tercero en el mismo punto en el sentido opuesto. El cuarto radar se ubica también en la Comunidad Valenciana en el km 4,99 de la N-238 que une la población de Vinaroz con la AP-7, la famosa Autopista del Mediterráneo.
Este último radar es uno de los más peligrosos de los que hay registros en España. La DGT ha ubicado la caja a tan solo 11 centímetros del quitamiedos incumpliendo la normativa UNE 1317.
