El Opel Corsa cumple 40 años: lo mejor y peor de cada generación

El Opel Corsa es uno de los modelos clave de la historia de Opel: el urbanita lleva 40 años a la venta y en este tiempo ha conseguido comercializar más de 14 millones de unidades a nivel global. Su exitosa historia se ha estructurado a través de seis generaciones, cada una de las cuáles ha destacado por ciertas cualidades, pero también ha tenido puntos negativos.
Su nacimiento, en 1982, se debió al desplazamiento del Opel Kadett dentro de la gama, pues siendo un utilitario en principio, durante la segunda mitad del siglo XX fue creciendo y ganando potencia, lo que dejó un hueco en el segmento B. La marca alemana propuso el Corsa y, visto lo visto, el movimiento demostró ser todo un acierto.
Opel Corsa A (1982 – 1993)

El origen de todo y hasta ahora (y no parece que vaya a cambiar) el único Corsa que ha tenido una vida superior a la década. Esto le permitió matricular 3,1 millones de unidades. Además, contó con tres carrocerías distintas: 3 puertas, cinco puertas y sedán.
No había mucho que achacarle en su momento, aunque visto desde la perspectiva actual, contaba con las limitaciones típicas de los utilitarios de la época, teniendo un tamaño bastante pequeño, un equipamiento muy justo y motores de baja potencia, aunque el GSi de 100 CV destacaba sobre el resto.
Opel Corsa B (1993 – 2000)

La segunda generación solventó algunas de las taras de su predecesora, sobre todo en materia de seguridad (frenos ABS, protección contra impactos laterales y airbags delanteros), y amplió su versatilidad con un número de carrocerías incluso mayor: dos volúmenes, tres volúmenes, versiones familiares y hasta un pick-up.
Su cambio de imagen fue radical, algo que suele ser bueno (aquí aplaudimos la innovación), aunque el enfoque fue el de crear un coche “cuqui” que tenía en mente atraer a un público sobre todo femenino, lo que derivó en un Corsa más redondo y con un “aspecto bello e infantil” (son palabras de la marca).
Opel Corsa C (2000 – 2006)

Dado el rendimiento comercial de la generación previa (más de cuatro millones de unidades), en Opel se optó por inmovilismo estético, creando una tercera entrega que a grandes rasgos parecía una actualización estética de la anterior.
Pero, entre sus elementos positivos destacados, estuvo una gama mecánica que aumentó su potencia y, sobre todo, mejoró su eficiencia, siendo motores más limpios que se ajustaron para cumplir con la normativa Euro 4.
Opel Corsa D (2006 – 2014)

El cuarto Opel Corsa destacó por arriesgar en el diseño, consiguiendo una personalidad muy diferenciada al resto de generaciones, así como por introducir la espectacular versión OPC, con una imagen realmente agresiva y una mecánica de 190 CV que incluso llegó a los 210 CV en la versión OPC Nürburgring Edition.
Poco se le puede achacar a esta entrega, siendo seguramente el peor punto el hecho de que las diferencias entre la carrocería de tres y cinco puertas eran considerables, siendo esta última más práctica, sí, pero con un diseño mucho menos atractivo.
Opel Corsa E (2014 – 2019)

En su quinta generación el Corsa maduró, creciendo hasta superar los cuatro metros por primera vez, ofreciendo un interior de lo más espacioso, ganó en confort y sumó tecnología tanto de usuario (climatizador automático, volante y asientos calefactados) como de seguridad (mantenimiento de carril, reconocimiento de señales de tráfico, etc.)
Aunque para gustos los colores, se le pudo achacar un paso atrás en lo estético en cuanto a que perdió parte de la deportividad de su predecesor como consecuencia de sus formas algo más redondeadas, lo que le daba un aspecto algo más genérico.
Opel Corsa F (2019 – actualidad)

El último integrante de la saga, por el momento, es su generación más madura, pero si destaca por algo es porque es el primero que tiene una versión 100% eléctrica. El Opel Corsa-e emplea un motor de 136 CV asociado al eje delantero y tiene una batería de 50 kWh que le permite recorrer hasta 330 kilómetros por carga.
El punto negativo es que ha perdido pegada, y es que la eléctrica es la variante más potente de toda la gama. Lo que más se le acerca es el gasolina de 130 CV, pero no hay ni rastro (ni va a haber) versiones de alto rendimiento.
