Okupas en los garajes, qué hacer si alguien usa tu plaza y cuáles son tus derechos

¿Qué pasa si alguien ocupa tu plaza de garaje? ¿Qué puedes hacer si te ves en una situación así? Debes saber que el Código Penal recoge la ocupación ilegal de una plaza de garaje. Te explicamos cómo proceder y cuáles son tus derechos.
Es una situación bastante común y seguro que alguna vez te has visto en ella. Vuelves a casa, entras en el garaje y encuentras que otro coche ha aparcado en tu plaza. A veces, se trata de un error de algún vecino y otras, simplemente, por cara dura. A continuación, te vamos a explicar qué hacer si alguien usa tu plaza de garaje y cuáles son tus derechos.
Este escenario suele darse, sobre todo, en los lugares de segunda residencia, donde algunas personas usan la plaza de otro creyendo que no están, ya sea para uso propio o de algún familiar o amigo que ha ido a visitarlo.
Este tipo de comportamientos generan mucho malestar y frustración, porque, cuando uno llega a casa, lo que quiere es descansar y relajarse, después de un día duro de trabajo, y no ponerse a buscar al ‘okupa del garaje’ e iniciar una discusión.
A veces puede quedar sólo en un malentendido y se soluciona rápido, pero otras no. Ha habido casos que han terminado en los tribunales. Por ejemplo, hace años un granadino denunció a su vecino por haber ocupado su plaza durante varios días y la Audiencia de Granada lo acusó de una falta de coacciones y lo condenó al pago de una multa de 400 euros.
Otro tribunal condenó a un conductor por aparcar su coche en un espacio que no le correspondía, tras una denuncia de Automovilistas Europeos Asociados (AEA). El usurpador había estado diez días desoyendo las peticiones de la propietaria, de modo que el juez le condenó a pagar una multa de cinco euros por cada día de ocupación y una indemnización de 12 euros a la dueña de la plaza.
¿Qué hacer si alguien usa tu plaza?

Lo primero que debes saber es que la ocupación de una plaza de garaje ajena está recogida en el Código Penal, por tanto, tienes derecho a denunciar al conductor que ha aparcado en tu espacio y emprender acciones legales.
Pero conviene tener cuidado con la manera de actuar cuando alguien ocupe tu plaza. Es verdad que produce mucho cabreo, pero hay acciones que se pueden calificar de error y otras de acierto.
Denunciar es un acierto, pero tomarte la justicia por tu cuenta no. Es decir, rayare la carrocería o pincharle una rueda… Estas acciones también están recogidas en el Código Penal y se pueden volver en tu contra. Pero, antes de denunciar, exploremos otras vías.
El primer paso es, naturalmente, identificar al propietario del vehículo que ha aparcado en tu plaza de garaje. Si es una comunidad de vecino con conserje, éste te puede ayudar, ya que es el responsable del parking.
En caso contrario, puedes acudir al presidente de la comunidad para plantearle el problema, ya que algunas tienen acuerdos con grúas privadas para que retiren los coches que ocupan plazas ajenas (las grúas municipales no tienen jurisdicción). En este caso, debería ser el vecino usurpador quien abone la factura.
Una vez localizado, trata de recurrir al diálogo para llegar a un acuerdo. De nada sirve expresar tu enfado o rabia. Siempre es mejor mantener un diálogo razonado y cordial, aunque no por eso debes dejarte amedrentar.
Si la vía ‘civilizada’ no surte efecto, entonces ya puedes amenazarle con emprender acciones legales si no retira el vehículo, siempre con educación y buen tono, pero manteniéndote firme en todo momento.
Denuncia por desobediencia

Si el problema persiste, otra solución pasa por convocar una junta vecinal y exponer el problema. Normalmente, vas a recibir el apoyo de otros vecinos y te permitirá disponer de testigos antes de recurrir a la denuncia.
Si el diálogo, las buenas formas y la sentencia de un juez no sirven para nada, entonces no te quedará otra que denunciar al propietario del otro vehículo por un delito de desobediencia.
En este caso, es importante contar con testigos, por eso es buena idea lo de convocar la junta vecinal y conseguir apoyos. También deberás presentar pruebas que constaten que ese vecino está ocupando tu plaza de garaje sin consentimiento. El problema de esta vía es que suele ser un proceso burocrático y lento que puede demorarse mucho tiempo.
¿Qué pasa si es una plaza de garaje alquilada?
Si tu plaza de garaje no es de tu propiedad, sino que se la alquilas a alguien, no importa: la falta o delito sigue siendo el mismo si alguien te la ocupa sin tu consentimiento.
La única diferencia en este caso es que deberás avisar al propietario y será éste quien deba iniciar el procedimiento legal.
La cuantía de la multa por aparcar en la plaza de garaje de otro depende del tiempo que dure la ocupación ilegal. Los jueces también tienen en cuenta las buenas o las malas intenciones del usurpador, ya que, si se demuestra que hay mala praxis, lo que empieza considerándose como falta se puede convertir en delito.
Qué hacer si alguien invade tu plaza de garaje
Tenemos que diferenciar entre ocupación e invasión. Lo primero es cuando un coche aparca en una plaza que no le corresponde, como hemos explicado. Lo segundo es cuando un coche aparca en su plaza, pero invade parte de otra, normalmente, el espacio contiguo.
Esto también es muy habitual en muchos garajes comunitarios, sobre todo, en aquellos donde las plazas son particularmente estrechas porque se diseñaron hace muchos años, cuando los vehículos no eran tan grandes como ahora.
En este caso, la Ley de Propiedad Horizontal dice que el derecho de propiedad de una plaza de garaje termina donde su propia superficie acaba. Esto significa que más allá de la raya que separa tu plaza de la del vecino, no está permitido aparcar, como tampoco lo está en zonas de paso comunes del parking.
Pero hay un matiz importante que hay que tener en cuenta: para que se considere invasión, el coche del vecino debe tener, al menos, una rueda o parte de la carrocería en el espacio de tu plaza de aparcamiento.
Es decir, no vale con que tenga el espejo retrovisor metido en tu zona, por ejemplo. En este caso, la forma de proceder es idéntica a la explicada anteriormente.
