Un nuevo problema acecha a Estados Unidos: el petróleo se está agotando

Quedarse sin petróleo es algo que Donald Trump no imagina ni en sus peores pesadillas, pero hay expertos que aseguran que está empezando a suceder. De ser así, China podría avanzar mucho en la carrera por dominar la energía
Los expertos pronostica un nuevo capítulo en la lucha entre Estados Unidos y China. Uno en el que los americanos pierden su supremacía histórica frente a los chinos que han sabido avanzar en otros derroteros. Hablamos nada menos que de energía. Y es que dicen que los yacimientos de petróleo y gasta estadounidenses empiezan a mostrar signos de agotamiento mientras que el el país oriental sacan partido a la energía nuclear y, sobre todo, las renovables.
Estados Unidos ha sido y es primera potencia mundial en términos energéticos. Es fácil entender la razón: tiene el 20% de la producción de gas y petróleo, lo que le ha dado una posición dominante en un mercado que históricamente controlaban algunos países de Oriente Medio.
No solo eso. Tales niveles de producción han garantizado su autoabastecimiento durante décadas, eliminando cualquier dependencia de terceros países y jugando un papel predominante sobre otros que sí necesitan de sus explotaciones petrolíferas para subsistir.
Pero los roles podrían estar cerca de cambiar. Un informe publicado por la consultora Wood Mackenzie en el que se analiza cómo Estados Unidos ha alcanzado esa posición privilegiada en el mercado energético revela que los yacimientos se están quedando "huecos". Dicho de un modo popular: a la gallina de los huevos de oro de Donald Trump se le estarían acabando los huevos.
Estados Unidos, el gran productor de petróleo
Afirma el informe que "Estados Unidos produce más hidrocarburos que sus dos competidores juntos". Esta hegemonía se ha construido sobre lo que los expertos llaman fracking, una técnica de extracción basada en la fractura de las rocas; pero también sobre la flexibilidad del mercado y un marco fiscal favorable.
Respecto al gas, más de lo mismo. Sobre este elemento, el informe afirma que "Estados Unidos produce más gas que Rusia".

¿Se está quedando EEUU sin petróleo?
El problema de haber alcanzado esta posición es mantenerla. Siguiendo con los datos del análisis, EEUU necesita añadir cada año una producción equivalente a la de Noruega entera. El problema es que, si los expertos están en lo cierto, más pronto que tarde no podrá hacerlo.
Dicen los expertos que los yacimientos de petróleo estadounidenses han alcanzado su "punto de maduración". Esto significa que significa que cada vez expulsan menos crudo y que llegará un momento en que se queden "vacíos" o "huecos". Hay un síntoma que evidencia esta degradación y es que la recuperación por pie perforado ha dejado de crecer en los mayores yacimientos del país, lo que afirman significa que "los recursos fáciles ya se han explotado".
Fecha de caducidad: 2030
El informe de Wood Mackenzie pone fecha de caducidad al liderato de Estados Unidos como productor y exportador de petróleo: 2030. Aseguran que al comienzo de la próxima década el liderazgo de la potencia norteamericana "empezará a erosionarse", incluso antes si "el precio del barril baja de los 50 dólares".
La siguiente pregunta es: ¿cuáles serían las consecuencias de que Estados Unidos se quede sin petróleo? A esto los expertos responden señalando como claves del nuevo escenario "un menor acceso a la capital, la desinversión internacional y un paso atrás de los clientes energéticos del mercado norteamericano que buscarían alternativas más fiables y sostenibles".
El turno de China
Y es hablar de "alternativas más fiables y sostenibles" donde le llega el turno a China que lleva décadas apostando y aumentando su producción de energía nuclear y energías alternativas.
Los expertos de la consultora reconocen que los responsables de producción y desarrollo energético de Estados Unidos llevan tiempo trabajando en tecnologías bajas en carbono pero a un ritmo mucho menor que lo está haciendo el mercado chino.

China va más avanzada en el desarrollo y fabricación de vehículos eléctricos, en almacenamiento de baterías, en energías renovables y energía nuclear. El país asiático ha demostrado su enorme potencial para la descarbonización lo que en opinión de expertos de todo el mundo le otorgan una ventaja competitiva a nivel internacional.
Un dato sirve como ejemplo: China ha logrado producir en 10 años la misma cantidad de energía nuclear que Estados Unidos en 4 décadas. "Mientras EEUU es un petroestado, China es un electroestado", afirman. Y la diferencia puede estar a punto de aumentar sobre todo si la movilidad eléctrica sigue ganando adeptos por que en tierras raras, material casi imprescindible para la fabricación de enchufables los chinos llevan a los norteamericanos mucha ventaja.