Un nuevo estudio encuentra concentraciones alarmantes de PM2.5 cerca de las estaciones de carga de coches eléctricos

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Un estudio ha revelado que el aire que se encuentra cerca de las estaciones de carga de los coches eléctricos es más sucio que el de las gasolineras.

Malas noticias para los conductores de coches eléctricos. Cada vez es más habitual ver uno de estos vehículos por cualquier carretera, pues si vemos los datos sus ventas han aumentado un 27% respecto a los números del año pasado. Ahora todos estos conductores tendrán que estar muy atentos a la hora de cargar su vehículo, pues un nuevo estudio ha mostrado unos datos que pueden ser preocupantes. 

El principal valor de los coches eléctricos respecto a sus competidores es que son una solución muy ecológica. Actualmente este punto es muy importante tal y como se encuentra el planeta, y a pesar de que estos coches pueden ser más caros, este punto lo contrarresta. Pero, un nuevo estudio ha revelado la contaminación del aire que hay cerca de los cargados de los vehículos eléctricos y los conductores deben tener cuidado. 

Un nuevo estudio sobre los cargadores

Un grupo de investigadores de la Escuela de Salud Pública Fielding en la Universidad de California en Los Ángeles han sido los que han llevado a cabo este estudio. Este se ha basado en tomar mediciones en 50 estaciones de carga rápida y han comparado los resultados obtenidos con otros lugares como gasolineras. El objetivo de este trabajo y el principal interés de los investigadores estaba en las partículas atmosféricas conocidas como PM2.5 que pueden llegar a ser peligrosas

Un coche eléctrico aparcado mientras recarga.
Un coche eléctrico aparcado mientras recarga.

Esta investigación realizada en Estados Unidos mostró datos muy reveladores. Centrándonos en lo que buscaban, analizar las PM2.5, vieron los niveles en distintas zonas de la ciudad de Los Ángeles. En el centro urbano anotaron unos niveles de 7 a 8 microgramos por metro cúbico, esto va más allá en las autopistas o zonas concurridas, pues pasa a entre 10 y 11. En las gasolineras, punto interesante en este estudio, registran cerca de 12. 

Estos datos pueden no decirnos nada a simple vista, pero viendo que en los cargados rápidos se llega a 15 microgramos por metro cúbico y alcanzan un máximo de 200, podemos ver lo preocupante de estos datos. Comparándolo con las otras zonas analizadas en la ciudad de Los Ángeles, vemos como el incremento es notable en los lugares donde se cargan los coches eléctricos.

Un hallazgo peligroso

Tras estos resultados tan llamativos, la doctora Yuan Yao analizó los datos. "Nuestros hallazgos sugieren que estas partículas diminutas probablemente provienen de la resuspensión de partículas alrededor de los armarios de carga de rápida de corriente continua", explicó. Y es que los niveles más altos se encuentran en estos armarios de distribución de los cargadores. Si te distancias de ellos mínimamente, ya se nota el descenso de los niveles. 

Un Hyundai Ioniq 6 en proceso de recarga.
Un Hyundai Ioniq 6 en proceso de recarga.

Estos armarios se encargan de convertir la electricidad de la red en una corriente continua que es necesaria para que se lleve a cabo el proceso de carga correctamente. Estos tienen en su interior unos ventiladores que están instalados para evitar el sobrecalentamiento, pero se cree que estos son los que levantan polvo y partículas, de tal manera que ensucian el aire que se encuentra rodeando las estaciones de carga de coches eléctricos. 

Tal y como comentamos anteriormente, estas partículas son potencialmente peligrosas. El doctor Michael Jerrett analiza los peligros de estas: "Son tan pequeñas que pueden penetrar profundamente en los pulmones e incluso entrar en el torrente sanguíneo, lo que podría causar problemas graves como enfermedades pulmonares o cardiacas". No es ninguna broma y los conductores de coches eléctricos lo deberán tener en cuenta la próxima vez que se dirijan a un punto de carga. 

Siguen siendo más ecológicos que las otras opciones, obviamente, pero hay que tener cuidado con los datos que revela este estudio. Una profesora de la misma universidad especializada en salud ambiental, Yifang Zhu, da un respiro a los conductores de coches eléctricos: "Los vehículos eléctricos siguen siendo una gran mejora con respecto a los de combustión, nuestros propios estudios demuestran que la electrificación del transporte limpia el aire para todos". Una cosa no quita la otra. 

Esto no quita que los datos relacionados con las concentraciones de PM2.5 en las estaciones de carga de los coches eléctricos sean preocupantes. Los conductores no tienen que dejar de ir, pues no pueden conducir de otra forma, pero deberán empezar a tomar ciertas precauciones. Una idea que les dan los investigadores es que no bajen la ventanillas para evitar entrar en contacto con estas partículas potencialmente peligrosas para nuestra salud durante la carga.

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