El Nio ET9 apunta alto: conducimos esta berlina con suspensión inteligente, autonomía de hasta 750 km y mucho lujo interior

Mientras muchos esperan los económicos modelos de la marca Firefly en Europa, Nio lanza ahora en China su nuevo ET9, con avanzadas tecnologías que hemos probado.
Nio, el fabricante chino de coches eléctricos, ha presentado su nuevo modelo insignia, el ET9, en un evento especial en China. Durante la presentación, la compañía no dudó en comparar su nuevo vehículo con destacados modelos alemanes como el BMW i7, el Mercedes Clase S y el Audi A8, lo que muestra la gran confianza en su producto.
En tan solo una década, Nio se ha labrado un nombre a nivel mundial en la industria a pesar de las turbulencias económicas y de que los clientes aún no responden del todo a los ambiciosos precios. Aun así, modelos como el EL6 o el ET8 han recibido elogios en todas partes.
Mientras desarrollan vehículos más asequibles bajo la marca Firefly, Nio celebra su primer gran aniversario con un nuevo modelo tope de gama que supone un gran salto tecnológico.
Jonathan Rayner, director del proyecto, destaca el "chasis más inteligente" del mundo al hablar del ET9. El enfoque se centra en cuatro elementos hidráulicos integrados en los amortiguadores que, con tecnología de 48 voltios, pueden aprovechar más de 20 centímetros de recorrido de suspensión en milisegundos.
Calculan la posición óptima 1.000 veces por segundo, suavizando las irregularidades antes de que los ocupantes puedan sentirlas. "Somos 60 veces más rápidos que una suspensión neumática clásica", afirma Rayner.
Una dinámica como poco llamativa
El sistema de suspensión es realmente espectacular. En un trayecto por la autopista china entre Hefei y Shanghái, el ET9 irradia una serenidad y tranquilidad casi monolíticas, sin resultar en absoluto pesado o torpe.
En las carreteras secundarias, se muestra sorprendentemente comprometido y ágil. Y en la pista de pruebas, el chasis inteligente, en combinación con una dirección steer-by-wire sin conexión mecánica entre el volante y las ruedas y una dirección trasera tan agresiva como sensible, permite maniobras que uno no esperaría de una berlina de lujo.
Pero el ET9 no se define únicamente por su suspensión. Como corresponde a un buque insignia en la liga de los 100.000 euros, tampoco se escatima en la propulsión: Nio ha colocado un motor de 245 CV delante y 462 CV detrás, de modo que los 707 CV y 700 Nm combinados lo tienen bastante fácil incluso con un peso de más de tres toneladas.
Así, únicamente necesita 4,3 segundos hasta alcanzar los 100 km/h, y si no fuera por los frecuentes radares que saltan a partir de 120 km/h, podría planear por la autopista asiática a 220 km/h.
Una de las particularidades de Nio es que tienen 3.500 estaciones de intercambio de baterías en China, lo que permite hacer un “repostaje” en apenas tres minutos. Pero en el caso de no querer, el ET9 puede recorrer 650 o 750 km entre cargas en función de la batería, que puede ser de 100 o de 120 kWh, respectivamente.
Lujo en el interior
En el interior, el conductor se sienta en un lujoso salón de cuero y laca que, a diferencia de los buques insignia alemanes, prescinde de efectismos digitales y no necesita un barroco exceso de brillo como Maybach o Bentley.
En su lugar, ofrece un ambiente sobrio y noble en el que se permite el lujo de instalar una pantalla 5K de apenas cinco centímetros de altura a lo ancho del salpicadero, que sirve más de decoración que de información.
El ET9 está claramente diseñado para los viajes de larga distancia, y con su sistema de suspensión SkyRide también domina los peores caminos y apenas se ve frenado por los obstáculos.
Sin embargo, aún debe superar un escollo y recorrer una larga distancia. Por mucho que a personas como Rayner les gustaría medirse con la élite principalmente alemana en un partido fuera de casa, los chinos aún no han decidido si su buque insignia realmente navegará hacia Occidente...
