Nico Cereghini, periodista, a favor de la idea de la DGT de acabar con las motos de alta potencia: "Si solo usáramos la cabeza, todos iríamos con 20 CV"

Las motos de alta potencia vuelven a estar en el foco y cada vez son más las voces autorizadas que abogan por su desaparición por seguridad.
Siguen apareciendo nuevas medidas con los motoristas de protagonistas para garantizar la seguridad en nuestras carreteras. La alta siniestralidad de estos usuarios de la vía preocupa y mucho, y es por eso que desde los organismos pertinentes quieren hacer lo que esté en su mano para controlar la situación. Hace unos días fue el fin de que los conductores con el carné B se pudieran poner a los mandos de una moto, y ahora el foco está puesto sobre las motos de alta potencia.
Desde la Dirección General de Tráfico llevan mucho tiempo valorando la prohibición de este tipo de motos que están hechas para competir en un circuito y que su presencia en las carreteras convencionales puede ser peligrosa. Esto en la mayoría de ocasiones no es culpa de la máquina sino de quien la controla, pero los números de siniestros en las carreteras están muy relacionados con estas motos, por lo que algo hay que hacer. Ahora la DGT ha recibido el apoyo del periodista italiano Nico Cereghini.
La postura de la DGT
Esta idea no es para nada novedosa, pues si miramos en todo el continente europeo hay propuestas y medidas similares respecto a estas motos desde los años 90. En España la DGT lleva un tiempo contemplando la limitación de aquellas motos que superen los 200 caballos de potencia. Estas motocicletas de gran cilindrada están implicadas en muchos de los accidentes que tienen lugar en nuestras carreteras desde hace años, por lo que este organismo quiere encontrar una solución.

Esto se evidencia con los datos que desde la DGT transmiten a la población, pues su director general Pere Navarro comunicó hace un tiempo que 7 de cada 10 siniestros que tienen lugar en un fin de semana tienen a estas motos de gran cilindrada como protagonistas. Además los pilotos en cuestión no son novatos o gente poco experimentada, pues el registro señala que estos tienen muchos años de antigüedad y experiencia. Entre 35 y 54 años de edad y con carnet de 10 años o más de antigüedad, por lo que no son gente inexperta al mando de dicha moto.
Esto puede ser injusto para aquellos usuarios que hagan buen uso de estas máquinas, pero hay varios que cuando se suben a estas motos no respetan los límites de velocidad y se convierten en un peligro para la seguridad vial. Las limitaciones aun no han llegado pero cada vez suenan con más fuerza, y lo que está más que claro es que es un tema que se está valorando y mucho. Veremos si en los próximos meses se toma una decisión en firme al respecto.
La opinión de una voz autorizada
Esto es un tema del que lleva un tiempo hablándose, pero ahora vuelve a estar en el foco. Y gran parte de la culpa es del periodista italiano Nico Cereghini. El de 77 años fue piloto de motociclismo y desde su retirada del mundo de la competición pasó al de la comunicación. A muchos motoristas no les sentará bien que se limiten estas motos de alta potencia, pero si alguien sabe de motos es el excorredor italiano y ha dado la razón a la DGT.

La postura de la DGT es clara desde hace tiempo como ya hemos visto, y lo que no esperaban era recibir este apoyo de un experimentado motorista como es el ahora periodista italiano. Pere Navarro fue muy claro con este asunto: "Una moto de 200 CV con 200 kilos de peso está hecha para el circuito y en carretera tiene un especial peligro, todo el mundo tiene que ser consciente de ello". Una de las personas que es consciente de esto es, sin duda, Nico Cereghini.
Tras estas palabras del director general de la DGT, ahora las nuevas opiniones llegan desde Italia. "Si solo usáramos la cabeza, todos iríamos con 20 o 30 CV bajo el asiento", comentó Cereghini. Además aseguró que estas motos con esas características tan altas resultan 'absurdas' en situaciones de mucho tráfico o en zonas donde la velocidad esté limitada. Es entonces cuando concluye asegurando que tendrían que ser los fabricantes los que pongan primero los límites, antes de que vengan otras entidades a ponérselos. Todavía no han llegado las medidas en España, pero parece que no tardarán.