Ni fijos ni Veloláser: los radares favoritos de la DGT son los de tramo. Y 2024 acabará con 90 más que el año pasado

Son los más efectivos.

Los radares son uno de los elementos más detestados de las carreteras por nuestros conductores, pero da igual, puesto que a la Dirección General de Tráfico (DGT) les funcionan y por eso sigue invirtiendo en ellos. De hecho, el organismo opta por los dispositivos que más rendimiento le dan, los radares de tramo, que en este 2024 aumentarán mucho sus números.

Ya son bastante habituales en las carreteras españolas, puesto que a principios de año había 92 colocados en distintos puntos de la península. Pero la cosa no va a hacer si no ir a más, puesto que Pere Navarro anunció hace unos meses que para finales de año se habrán añadido otros 88.

Vota a los mejores coches de año en los Premios AUTO BILD 2024 y consigue un teléfono móvil gratis

Estos se han ido implantado de manera paulatina durante todo este periodo y entre ellos el caso más destacado es el del ubicado en la A8, en el viaducto entre Ontón y Castro Urdiales, pues es uno de los más largos que hay en toda la geografía española. Cubrirá una distancia de más de 6 kilómetros en los que la velocidad máxima permitida será de 100 km/h.

Su puesta en marcha se ha retrasado en varias ocasiones, la última comunicada hace menos de un mes.

Según recoge castropuntoradio.es, el Dirección General de Tráfico en Cantabria, José Miguel Tolosa, ha declarado que “ha habido un retraso con respecto a los plazos inicialmente contemplados porque la empresa que está instalando los equipos tuvo un problema con unas piezas que no se hicieron bien”.

Además, ha añadido que “para la primera semana de octubre estarán todos los equipos del radar de tramo montados”. Y que luego “tendrá que venir el Centro Nacional de Metrología para revisarlos y homologarlos”. 

Por último, “se pondrá en marcha el radar pero, durante unas dos o tres semanas, sólo con fines didácticos y de información a los ciudadanos. Quienes pasen por la zona a más de 100 kilómetros por hora, que es la velocidad que se instaurará, recibirán una carta comunicando la infracción, pero sin sanción”.

Respecto a la proliferación de los radares de tramo, Navarro dijo en su día que se debe a que son un tipo de radar más justo. Sin embargo, la realidad es que se trata de un tipo de radar mucho más efectivo que sus contrapartes.

Los radares móviles cuentan con la ventaja de no estar siempre localizables, pero con las aplicaciones móviles como Google Maps o Waze los usuarios se dan avisos, así que los conductores pueden regular la velocidad conforme se acercan a la zona en la que supuestamente se encuentran. 

En el caso de los radares fijos es todavía más obvio, puesto que, conociendo su ubicación, lo habitual es que los conductores vayan por encima del límite de velocidad, la reduzcan para no ser multados y luego vuelvan a subirla.

Los radares de tramo eliminan todo eso de un plumazo. Tienen un punto de entrada y otro de salida, midiendo el tiempo que se tarda en recorrer la distancia entre ambos para calcular la velocidad media a la que se circula, así que a efectos prácticos al conductor no le queda otra que respetar la velocidad máxima permitida a lo largo de toda esa zona.

Otros artículos interesantes:

Más información sobre:

Ver sus artículos

Mario Herráez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España