Ni Alonso ni Colapinto, la apuesta de Flavio Briatore que dejó en la calle a un piloto de F1 y que puede repetirse en 2025

La primera vez que Flavio Briatore confió en su intuición para fichar a un piloto, dejó a otro en la calle. Fue por Michael Schumacher, y ahora parece repetirse con Colapinto.

La historia en la Fórmula 1 tiende a repetirse, y al igual que Flavio Briatore ha vuelto a Enstone con Alpine (antes Renault), el italiano podría volver a utilizar una de sus - poco elegantes -  estrategias para contar con los servicios de una estrella emergente en la categoría reina del automovilismo. Sí, estamos hablando de Franco Colapinto.

El piloto argentino era prácticamente un desconocido en la élite del automovilismo mundial hasta que debutó en la Fórmula 1 con Williams en el Gran Premio de Italia de 2024. La escudería de Grove buscaba un sustituto para Logan Sargeant, cansada de tener que reparar el coche por los continuos accidentes que sufría. Colapinto encontró el dinero, y ascendió a la F1.

Rápidamente, Franco cumplió con los resultados a pesar de ser un novato. Acabó duodécimo en Monza, pero ya en su segunda carrera vio la bandera a cuadros en el octavo lugar, sumando sus primeros cuatro puntos en la F1. Y, más importante aún, batió el único punto que Sargeant había conseguido en su año y medio de trayectoria.

Pero el problema con el que se encontró Colapinto - y Williams, en cierto modo también - es que la escudería de Grove ya había firmado a Carlos Sainz y Alex Albon para las dos próximas temporadas. De esta forma, a pesar de haber hecho esta apuesta arriesgada por el rookie y de que este hubiera superado las expectativas, no podía ofrecerle un asiento titular para 2026.

Aparece Alpine en la ecuación: ¿qué hacemos con Doohan?

Además del hecho de merecer un asiento en la Fórmula 1 por talento y resultados, después de la 'fiebre' que se ha vuelto a despertar en Argentina por la máxima categoría del automovilismo deportivo, Colapinto y su equipo se vieron obligados a mirar fuera de la F1. 

La vía Williams, que le ofrecía un puesto como tercer piloto, significaba estar al menos dos años en el banquillo, y eso es demasiado para un piloto inquieto, que puede rendir ahora. Para cuando Colapinto debutó en la F1 en septiembre, Alpine ya tenía atado a su próximo piloto, el australiano Jack Doohan, miembro de su programa de pilotos, pero que llevaba un año sin competir.

Ellos mismos admitirían que se precipitaron, especialmente después de ver que podrían haberse hecho con los servicios de Colapinto. Pero un recién llegado Flavio Briatore necesitaba cerrar la alineación de pilotos para 2025 (Doohan acompañará a Pierre Gasly) rápidamente y empezar a 'reformar' un equipo Alpine que, en algunos momentos del año pasado, estuvo a la cola.

En su defensa hemos de decir que ni el más optimista esperaba que Colapinto incluso pusiera contra las cuerdas a Albon en ocasiones, aun llevando casi cien carreras menos en la F1. Pero todo en la vida tiene solución... especialmente cuando tienes a Briatore en el equipo.

Cuando Briatore apuesta, los contratos no son un problema

A principios de este año, cuando todo apuntaba a que Colapinto sería piloto reserva de Williams, se anunció que el argentino desempeñará esta labor en Alpine tras firmar un contrato multianual. El hecho de que un piloto deje el equipo que apostó por su formación y le llevó a la F1 para ocupar el mismo lugar en otro de la competencia, no ocurre porque sí.

Su fichaje coincidió con el rumor de que Doohan - que ya debutó en la F1 en Abu Dhabi con un discreto 15º puesto - solo tiene contrato para las primeras seis carreras. Al parecer, en el acuerdo se incluyen cláusulas vinculadas a su rendimiento en comparación con las de su compañero, que serán difíciles de cumplir. Y ni siquiera eso sería un problema.

Incluso antes de empezar la temporada, ya se da por hecho que Colapinto correrá este año en múltiples carreras con Alpine. La historia nos ha enseñado que, cuando Flavio Briatore está de por medio y ve un futuro campeón, no importan los contratos firmados. Flavio fichó a Fernando Alonso en el 2000 y lo cedió a Minardi para su formación, pero muchos años antes firmó a Michael Schumacher.

'Schumi' debutó en el Gran Premio de Bélgica de 1991 con el extinto equipo Jordan, que le eligió para sustituir a Bertrand Gachot, quien había sido condenado a cárcel tras un incidente con un taxista, lo que le llevaría a perderse cinco carreras. 

El mítico mánager de Schumacher, Willy Weber, convenció a Jordan de que su pupilo era un diamante en bruto, y con el apoyo de patrocinadores, ascendió al asiento de Gachot. Sin el dinero, el contrato de Schumacher con Jordan sería considerado nulo, lograse los resultados que lograse. 

En su debut en Bélgica, Schumacher brilló a pesar de verse obligado a abandonar. Sin nunca antes haber competido en Fórmula 1, sin haber corrido en Spa-Francorchamps previamente y con un solo test que duró medio día, el Káiser clasificó en una brillante séptima posición, batiendo a su compañero e igualando la mejor clasificación de la temporada.

Esto hizo que Benetton, el equipo que capitaneaba Briatore (y precursor de Renault y Alpine), se fijara en sus cualidades. Flavio contaba en aquella temporada con Nelson Piquet, que estaba al final de su carrera deportiva, y con Roberto Moreno, un brasileño que no lograba los resultados esperados. Como diría el italiano más adelante, buscaba un joven talento que deslumbrara en el equipo.

Cuando Schumacher y sus asesores encontraron la forma de desvincularse de Jordan (esto incluyó el cambio deliberado de un acuerdo por escrito con el equipo) de forma inmediata, Briatore se encontró con el problema de que tendría que rescindir el contrato de Roberto Moreno. Ya le habían dicho que no seguiría en 1992... ¡pero es que lo iban a echar a mitad de temporada!

Moreno se negó en un principio a aceptar las condiciones propuestas por Briatore, quien admitió que el contrato que unía a ambas partes estaba lleno de errores (se indicaba que tendría que dar un chasis a Moreno... pero solo eso, no un coche completo para competir). El viernes del Gran Premio de Italia, justo la carrera posterior a la de Bélgica, Moreno aceptó un 'bonus' y dejó libre su sitio a Schumacher.

Así comenzó la historia de éxito de Schumi en la F1. Desde Monza corrió con Benetton, logró un quinto y dos sextos puestos hasta cerrar la temporada. En 1992 conquistó su primer triunfo, precisamente en Bélgica, y acabó tercero en el campeonato. Ganó los títulos de 1994 y 1995 con este equipo, antes de irse a Ferrari.

Las palabras de Briatore en el anuncio de que Colapinto será su piloto reserva en 2025 muestran la ilusión de quien ha encontrado a un nuevo talento: "Está claro que Franco es uno de los mejores jóvenes talentos del automovilismo actual. Es justo decir que su aparición en la parrilla de F1 el año pasado llamó la atención de muchos, yo incluido, y sus actuaciones han sido impresionantes para un piloto debutante".

¿Es, entonces, cuestión de tiempo el debut de Colapinto con Alpine? Lo que parece seguro es que Doohan tomará la salida de su Gran Premio de casa, en Australia, a mediados de marzo. Lo que ocurra después, es una total incertidumbre. Pero si hubiera que hacer una apuesta... a buen seguro podemos decir que muchos tienen claro quién acabará la temporada pilotando para Alpine.

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