Los neumáticos son clave a la hora de superar los 500 km/h. ¿Te has preguntado qué hay en una llanta de Veyron que cuesta 30.000 euros?

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La seguridad es la clave.

Aunque su historia ha estado repleta de récords de velocidad, hace años que Bugatti anunció que se “bajaba del barco” y no los iba a perseguir más. Sin embargo, su ausencia no ha durado mucho y es que hace tan solo unas semanas, con el Bugatti Mistral, consiguió establecer el récord para el descapotable más rápido del mundo al alcanzar los 453,91 km/h.

Esto ha supuesto la vuelta al ruedo de la marca de hiperdeportivos, que tiene más que claro cuál es su siguiente objetivo: superar los 500 km/h. Es algo que, lógicamente, es más fácil decir que hacer, pero no por la razón que muchos esperan y es que la clave no está en el motor, que va sobrado en este aspecto, si no en los nuemáticos.

Los compañeros de Top Gear pudieron hablar con Mate Rimac, quien está al mando de la compañía. Al preguntarle que, al verle hablando con ingenieros de Michelin, si les estaba pidiendo un neumático que pudiera soportar circular a 500 km/h, su respuesta fue: “Esa era exactamente nuestra conversación”.

“Me di cuenta de que los chicos [los trabajadores de Michelin] que están aquí son en realidad responsables de este tipo de neumáticos de carreras y de alto rendimiento. Y yo digo: ¿Puedes hacer esto? ¿Puedes hacer eso? ¿Dónde está el límite?”, explicaba.

“Una de las preguntas fue: ¿Cuál es la carga estática máxima a cero kilómetros por hora en el eje delantero y trasero del neumático Turian? Y ellos decían: ¿Qué? ¿Por qué preguntas eso? Algunos de los clientes más técnicos podrían saber por qué pregunto eso”, señalaba, en referencia a llevar los límites de sus coches a un nuevo nivel.

El objetivo, sin embargo, estaba claro: “Y la siguiente pregunta fue: ¿Podemos poner el 'cinco' delante del récord de velocidad máxima? Quizás el próximo. Vamos a ver…”.

Así parece claro que Bugatti ya se ha embarcado en el viaje que supone lograr alcanzar una velocidad punta de 500 km/h o más, hito que suponemos que habrá de conseguir el Bugatti Tourbillon, primer modelo electrificado de la compañía, equipado con un sistema híbrido enchufable de 1.800 CV y que declara una punta de 445 km/h.

De serie monta unas llantas de 22 pulgadas envueltas en unos neumáticos Michelin Pilot Sport Cup 2, sin embargo, ese no será el calzado que utilice cuando vaya a afrontar el reto, si no que habrá que desarrollar una “goma” específica para tal fin.

Es algo lógico y es que en modelos de tales prestaciones todo es especial y está cuidado al detalle. Valga el ejemplo de las llantas del Bugatti Veyron, que pueden costar hasta 30.000 euros (incluyendo el neumático). 

¿El motivo? Están hechas completamente de aluminio, cuentan con un aro interior que puede soportar el neumático en caso de que éste reviente (algo clave por seguridad si se circula a velocidades muy elevadas) y cuando se cambian las ruedas hay que llevar a cabo una lectura de rayos X para ver sí hay aunque sea una mínima grieta que afecte a su integridad estructural.

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Mario Herráez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España