Es la mayor pesadilla del conductor de un eléctrico, pero pronto solo será un mal sueño: el precio de sustituir la batería va a caer drásticamente

Cambiar la batería de un coche eléctrico será mucho más económico en los próximos años, según un estudio reciente. El coste del kWh en las baterías de iones de litio se reducirá a aproximadamente la mitad en 2026, y la previsión es que baje aún más hasta 2030.
Uno de los puntos débiles de los sistemas de propulsión eléctricos es la vida útil de las baterías. La degradación que sufren las celdas, derivada del uso y los ciclos de carga/descarga, provoca una disminución del rango de autonomía que el vehículo puede realizar en cada carga a medida que se acumulan los kilómetros.
Llegado el momento, puede ser necesario reemplazar la batería por una nueva cuando la degradación ha sido tan intensa que ha consumido una parte importante de su capacidad energética, mermando considerablemente la cantidad de kilómetros que puede recorrer el coche eléctrico en una sola carga.
Esta operación de sustituir la batería está ligada, hasta ahora, a una importante factura que genera dudas entre los que están pensando en comprar un coche eléctrico y pesadillas entre los que ya los conducen.
Para todos ellos, las previsiones son favorables. Si bien las baterías continuarán degradándose, el coste de sustituirla por una nueva va a caer drásticamente en los próximos años. Un informe reciente publicado por Recurrent Auto apunta a que el cambiar la batería será un 50% más barato en 2026.
Las previsiones apuntan a una reducción drástica en los costes de sustitución de la batería de los coches eléctricos
“Los días de preocuparse por los costosos recambios de baterías de los vehículos eléctricos están contados”, aseguran desde Recurrent Auto. En su estudio explican que esta operación de sustitución no va a ser tan cara como lo era hace unos años, más aún teniendo en cuenta que muchas de estas reparaciones se llevan a cabo dentro del periodo de garantía oficial que ofrece el fabricante.
En el informe podemos comprobar que el coste medio del kWh en 2023 en las baterías de iones de litio era de 149 dólares (142 euros). En 2026, las previsiones apuntan a que el kWh pasará a costar unos 80 dólares (76 euros). Esto significa que pasará a ser mucho más económico y estas previsiones vienen respaldadas por la tendencia del mercado, ya que en 2013 el coste del kWh era de casi 800 dólares.
Para entender mejor cuán más barato será cambiar una batería de un coche eléctrico en los próximos años, pongamos un ejemplo. Según este estudio, en 2026 cambiar una batería de 100 kWh costará 7.600 euros. En 2023 ese importe era de 14.200 euros y en 2013, de 80.000 dólares (76.000 euros).
Lo más interesante es que la previsión es que el precio continúe bajando en los próximos años. De hecho, Goldman Sachs apunta a que en 2030 el coste medio del kWh de estas baterías será de 64 dólares (61 euros), mientras que la organización RMI es más optimista, señalando que oscilará entre 32 y 54 dólares (30-51 euros).
Con estas cifras, si finalmente se cumplen, reemplazar una batería de 100 kWh costaría en 2030 entre 3.000 y 6.100 euros. Una batería nueva de 75 kWh tendría un precio de 2.250-4.575 euros, y una batería de 50 kWh para un vehículo más pequeño costaría 1.500-3.050 euros.
Además, en China ya es posible comprar una batería LFP de CATL a un precio de 56 dólares el kWh (53 euros). A todo esto hay que sumar el hecho de que los conductores que cambien la batería de su coche podrán vender la unidad degradada en el mercado de segunda mano, lo que les permitirá recuperar parte de lo invertido en la nueva batería, haciendo todavía más barata la operación.

