El Omoda 5 de gasolina entró como un cañón en las listas de ventas. Pero hay cinco cosas que debería mejorar

El Omoda 5 es un coche chino que ha caído con buen pie en España. En general, ofrece una buena relación precio-producto, pero hay algunas cosas que mejoraríamos.
Omoda aterrizó en España a principios del año pasado y no tardó es ser una de las marcas más elegidas por los españoles, gracias a su buena relación entre precio y producto. Sin embargo, nada es perfecto, y hay cosas que mejoraríamos del Omoda 5 de gasolina para que fuese redondo.
El Omoda 5 está disponible en dos versiones, una con un motor de gasolina y otra totalmente eléctrica. En este caso nos vamos a centrar en la de gasolina, al ser la más vendida.
En 2024, la marca china matriculó un total de 7.786 unidades del Omoda 5, un dato bastante bueno, teniendo en cuenta que se trata de un fabricante completamente desconocido en España.
Sin embargo, los números son mucho mejores este año. Al cierre del primer semestre, se han vendido 5.483 ejemplares, lo que significa un 136,95% más que en el mismo periodo del año pasado. De seguir con esta tendencia, terminaría el año rozando las 11.000 entregas.
¿Cómo es y qué ofrece el Omoda 5?

El Omoda 5 es un SUV de segmento C, mide 4,37 metros de largo, 1,82 metros de ancho y 1,59 metros de alto, con una distancia entre ejes de 2,61 metros. Está a la venta a partir de 22.990 euros, contando con las promociones que hace la marca.
Estéticamente, destaca el diseño basado en el lenguaje de estilo ‘Art in Motion’ de Omoda, con elementos típicos de un SUV moderno y llamativo.
Tiene un interior de esos que podríamos calificar como resultón, con un salpicadero muy minimalista presidido por dos grandes pantallas digitales de 12,3 pulgadas cada una, la de la izquierda para la instrumentación y la de la derecha para el sistema multimedia, ambas unidas por un panel. Equipo de infoentretenimiento que es compatible con Apple CarPlay y Android Auto de serie.
El estilo coupé del vehículo hace que no tenga un interior muy espacioso, sobre todo, en las plazas traseras, aunque es suficiente para que cuatro adultos viajen cómodamente. El maletero se conforma con 360 litros.

El SUV chino está construido sobre la plataforma T1X y sólo está disponible con un motor de gasolina de cuatro cilindros y 1.6 litros TGDI que desarrolla 147 CV, asociado a una caja de cambios automática de siete velocidades y doble embrague firmada por Getrag.
Cuando salió al mercado, el motor desarrollaba 186 CV, pero en octubre de 2024 Omoda aplicó una actualización del modelo, mejorando algunos aspectos y reduciendo la potencia del motor. Desde entonces, es un producto mejor terminado y más refinado.
El Omoda 5 se vende en España con dos niveles de equipamiento: Comfort y Premium.
- Comfort: incluye llantas de 18 pulgadas, neumáticos Kumho, sensores de aparacamiento delanteros, railes de techo, volante multifunción con palanca de cambios integrada, panel de instrumentos digital LCD de 12,3 pulgadas, pantalla de infoentretenimiento de 12,3 pulgadas, comandos inteligentes de voz, conectividad con el teléfono (CarPlay & Android Auto), toma de USB Y USB-C para las plazas traseras y carga inalámbrica Wireless para móviles.
- Premium: añade cámara 360º HD con vista panorámica, intermitentes dinámicos, faros antiniebla delanteros, luz ambiental en el techo segunda fila, volante calefactado, climatizador automático bizona y portón trasero eléctrico.
Cinco cosas que mejoraríamos del Omoda 5

Como hemos dicho antes, el Omoda 5 se actualizó el pasado mes de octubre, la fase 2, como la denomina la marca china, e introdujo algunas mejoras importantes. En general, el coche es ahora un producto mejor, pero sigue teniendo algunas “taras”. Hay cosas que mejoraríamos del Omoda 5 y son las siguientes:
El sistema multimedia descansa sobre una pantalla de 12,3 pulgadas, que tiene una resolución buena, pero resulta un poco lioso de utilizar. Aunque mejoró con respecto a la fase 1, los menús tienen una lógica un poco difusa.
Además, el sistema de reconocimiento de órdenes vocales tampoco funciona muy bien, ya que no permite manejar muchas funciones y, casi siempre, hay repetir las frases varias veces.
Relacionado con el sistema multimedia, la radio no permite sintonizar una emisora por frecuencia y en ocasiones no aparece en el listado, aunque estés en zonas de buena cobertura.
Otra cosa que mejoraríamos del Omoda 5 es el funcionamiento de las ayudas ADAS y su desconexión. Es difícil desactivarlas y no están muy bien calibradas.
Por ejemplo, el asistente de mantenimiento de carril no sigue bien las líneas que delimitan los carriles y mueve el volante con una insistencia que llega a ser molesta.
Algo parecido ocurre con el sistema que conecta automáticamente las luces de largo alcance o el lector de señales de tráfico. Asimismo, el ESP es un poco brusco (no es inseguro, pero los hay mejor elaborados).
La dirección es otra cosa que corregiríamos del Omoda 5, porque es muy artificial. Esto, unido al funcionamiento brusco del ESP que decíamos antes y al funcionamiento lento de la caja de cambios automática (sobre todo, al acelerar a fondo y esperar el kick-down), hacen que el SUV chino se desenvuelva peor en carreteras reviradas.
No obstante, el coche reacciona con seguridad, que es al final lo que busca el conductor, pero no se muestra ágil en este tipo de entornos.
También mejoraríamos el consumo. Pese a que Omoda redujo notablemente la potencia del motor, pasando de 186 a 147 CV, y cumple con la normativa Euro 6a, el coche sigue siendo “tragón”.
La marca homologa un consumo oficial de 7 litros cada 100 kilómetros, sin embargo, en nuestra prueba del Omoda 5 nos salió una media de 7,8 litros. Realizando una conducción normal en todo tipo de vías, el consumo oscila entre los 7,5 y los 8,5 litros.
Por último, destacamos el maletero y no para bien. Antes hemos señalado que el Omoda 5 ofrece 360 litros. Es una cifra muy corta, teniendo en cuenta sus dimensiones y la competencia. Es una capacidad más propia de un compacto de segmento C. Incluso, hay utilitarios, como el Ibiza, que se acercan.
