Land Rover no puede con la demanda del Defender híbrido enchufable

De nuevo el problema de los semiconductores.
El problema generado por la falta de semiconductores está afectando a la gran mayoría de fabricantes de automóviles, pero para algunos la situación está siendo más complicada que para otros. En el caso de Land Rover el mayor conflicto se encuentra en torno al Defender híbrido enchufable, con una alta demanda que la firma no puede suplir y que está llevando a una lista de espera de casi un año.
Así se lo ha hecho saber Adrian Mardell, Director Financiero de Jaguar-Land Rover a Automotive News, quien señala que la escasez de chips ha llevado a problemas para la fabricación de los PHEV: "Es el resultado del lado de la oferta. Espere que los pedidos se normalicen en seis, nueve o 12 meses".
Aunque el problema de los semiconductores es clave, también tiene importancia el hecho de que el nuevo Land Rover Defender está funcionando a nivel comercial incluso mejor de lo esperado, superando las expectativas de la compañía.
Según sus cálculos, esperaban unos pedidos mensuales de 5.000 unidades, cuando actualmente se encuentran en los 7.000. Y el ritmo ha bajado un poco, pues en el último año fiscal comercializaron 45.244 ejemplares, con una media de 8.000 al mes.
Además, la situación se ha complicado todavía más por el interés generado por el Land Rover Defender P400e en Europa, donde los clientes se han volcado en esta versión por las ventajas fiscales que otorga al tener emisiones contaminantes reducidas (como la etiqueta CERO en España). Recordemos que se trata de un modelo de 404 CV, con una batería de 19,.2 kWh y una autonomía eléctrica de 43 kilómetros, con un consumo de 3,3 l/100 km.
“Hay un énfasis particular en los híbridos enchufables. Han tenido un impacto dramático en nuestro mercado. Algunos de ellos tienen una lista de espera de 12 meses, por lo que es evidente que esos clientes tendrán que ser muy pacientes con nosotros", concluye Mardell.

